Los peatones pasan por la estación de metro de Wall Street, cerca de la Bolsa de Nueva York (NYSE), en Nueva York, Estados Unidos, el lunes 28 de febrero de 2022.
Tiempo de lectura: 3 minutos

Bloomberg Opinión — Si todavía tiene la esperanza de que la Fed pueda diseñar un aterrizaje suave para la economía de EE.UU., olvídela. Una recesión en el país es inevitable dentro de los próximos 12 a 18 meses.

En su más reciente conjunto de proyecciones, los banqueros centrales presentaron un escenario benigno, en el que la economía sigue creciendo a un ritmo moderado y el desempleo aumenta solo levemente, incluso cuando el banco central eleva significativamente las tasas para controlar la inflación. Si bien las previsiones de la Fed se han vuelto más plausibles con el tiempo, veo varias razones para esperar un aterrizaje mucho más duro.

PUBLICIDAD

En primer lugar, los persistentes aumentos de precios han obligado a la Reserva Federal a cambiar su enfoque: pasó de apoyar la actividad económica a reducir la inflación a su objetivo del 2%. El mandato de empleo del banco central ahora está subordinado a su mandato de inflación. Esto se puede ver tanto en el desempeño que tuvo el presidente del banco central, Jerome Powell, en la conferencia de prensa de la semana pasada, como en el comunicado del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de junio, que eliminó que el mercado laboral “seguiría siendo fuerte” del texto.

En segundo lugar, el nuevo enfoque sobre la estabilidad de precios será implacable. Los banqueros centrales reconocen que no lograr que la inflación vuelva a bajar sería desastroso: las expectativas de inflación probablemente se desanclarían, lo que requeriría una recesión aún mayor más adelante. Desde una perspectiva de gestión de riesgos, es mejor actuar ahora, sea cual sea el costo en términos de empleo y crecimiento. Powell no quiere repetir los errores del final de la década los 60 y los 70.

PUBLICIDAD

En tercer lugar, la expansión económica actual es excepcionalmente vulnerable a una detención repentina. En el corto plazo, el crecimiento de las nóminas, la reapertura económica y los balances saludables (respaldados por el gran estímulo fiscal de 2020 y 2021) deberían respaldar la demanda, que en varios sectores supera la oferta. Por ejemplo, la escasez acumulada de suministro de dos años en el sector de vehículos de motor probablemente ascienda a varios millones de unidades. Como resultado, se necesitará tiempo y un endurecimiento considerable de la política monetaria para reducir la demanda y que eso se traduzca completamente en una producción más débil de bienes y servicios.

Pero cuando llegue ese momento, es probable que el ajuste de la producción sea abrupto debido a las estrictas condiciones financieras, una política fiscal restrictiva y ahorros familiares agotados. El mercado de valores de Estados Unidos ha bajado más del 20%, las tasas hipotecarias han subido más de 2 puntos porcentuales y el dólar se ha fortalecido un 10% frente a una amplia cesta de monedas extranjeras (lo que restringe las exportaciones de EE.UU.). El Hutchins Center de Brookings Institution estima que la política fiscal recortó más de 3 puntos porcentuales del crecimiento económico anualizado de EE.UU. en los primeros tres meses de 2022, un lastre que se espera que persista hasta 2023.

PUBLICIDAD

A medida que la inflación supera el crecimiento de los salarios, la tasa de ahorro personal se ha desplomado del 26,6% en marzo 2021 al 4,4% en abril, significativamente por debajo de su promedio a largo plazo. No es de extrañar que la confianza del consumidor haya caído a niveles alcanzados por última vez después de la crisis financiera de 2008, y las búsquedas en Google de la palabra “recesión” están alcanzando nuevos récords.

Finalmente, la historia económica apunta a un aterrizaje brusco. La Reserva Federal nunca ha endurecido su política monetaria lo suficiente como para hacer subir la tasa de desempleo en 0,5 puntos porcentuales o más sin desencadenar una recesión. De acuerdo con la regla de Sahm, cuando se alcanza este detonante, la siguiente parada es una recesión más profunda, en la que el desempleo aumenta al menos 2 puntos porcentuales.

PUBLICIDAD

Al igual que Wile E. Coyote cayendo por un precipicio, la economía de EE.UU. tiene mucho impulso, pero el apoyo desaparece rápidamente. El aterrizaje no será una experiencia agradable.

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios.

Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.