Bogotá — El riesgo de liquidez y refinanciación seguirá siendo motivo de preocupación en Latinoamérica en la medida en que los mercados de capitales internacionales y locales no muestren “una clara señal de apertura”, advirtió este martes la agencia calificadora Fitch.
Fitch indicó que las empresas de la región siguen enfrentándose al reto de unas políticas monetarias restrictivas y un bajo crecimiento económico, y que los indicadores de crédito empresarial de Latinoamérica alivian las presiones inflacionistas en este contexto.
“Las presiones inflacionarias están cediendo en algunos países, lo que podría marcar el inicio de un ciclo de recortes de tipos de interés, como los observados en Brasil y Chile”, explicó.
Para Fitch, las empresas argentinas (CC) son capaces de gestionar los retos macroeconómicos del país.
“Los emisores de nuestra cartera tenían una mediana del 23,9% de deuda a corto plazo/deuda total con una liquidez adecuada y efectivo/deuda a corto plazo de 1,0x a 31 de marzo de 2023. Esperamos que las métricas se mantengan en niveles similares, si no mejoran ligeramente, debido a los recientes canjes de deuda para 2023″, apuntó.
De otra parte, las emisiones de bonos locales brasileños (BB) volvieron al nivel anterior al impago de Americanas en junio de 2023, lo que permitió a las empresas con una calidad crediticia superior reanudar las emisiones a 10 años.
Los diferenciales siguen por encima de los niveles históricos, explicó.
Las entidades con calificación “BB” o “AA(bra)” e inferior tienen un acceso más limitado en términos de precios y plazos.
En el caso de Chile, apuntó que las métricas crediticias de las empresas chilenas (A-) para emisores transfronterizos mostraron cierta mejora en el segundo trimestre.
La mediana de la deuda bruta y neta alcanzó 3,3 veces y 2,2 veces, respectivamente, en el ejercicio 2022. Estos ratios eran de 2,7x y 2,1x, respectivamente, en los últimos doce meses finalizados el 31 de marzo de 2023.
Como esperaba Fitch, “las empresas tuvieron cierto alivio en la deuda de corto plazo después de haber sido altamente afectadas por problemas logísticos que elevaron los requerimientos de capital de trabajo en 2022″.
Se tiene además que los flujos de efectivo de las operaciones (CFO) proyectados por las empresas colombianas (BB+) para 2023 “muestran cierta resistencia a un entorno empresarial y macroeconómico desafiante y se están beneficiando de los precios fuertes del petróleo y el gas y de los negocios regulados”.
“La depreciación del peso colombiano en los negocios de exportación, las medidas de contención de costos y la preservación del efectivo también están elevando los CFO”, complementó.
Fitch proyecta un crecimiento medio del CFO del 32% para 2023.
La agencia calificadora Fitch también analizó la dinámica del sector manufacturero mexicano (BBB-), que continúa su impulso positivo gracias al nearshoring.
La inversión extranjera directa creció un 48% a US$18.600 millones en el primer trimestre comparado con el mismo lapso del año anterior, lo que significó el nivel más alto registrado para ese período.
En visión de Fitch, las decisiones de los fabricantes de aumentar o establecer capacidad en México reflejan las tensiones entre Estados Unidos y China y la necesidad de contar con cadenas de suministro eficientes y fiables.
“Las expectativas empresariales cayeron en junio de 2023, perdiendo el terreno ganado en los dos meses anteriores y situándose por debajo de los niveles previos a la pandemia. El Índice de la Encuesta de Expectativas Empresariales del Banco Central para el crecimiento en los próximos tres meses fue de 42,8 y la demanda actual en relación con las expectativas es de 34,5, ambos bajos y pesimistas. Un índice inferior a 50 sugiere una probable contracción del PIB a corto plazo”, anotó.














