Bloomberg Línea — Los inversionistas de alto patrimonio en Latinoamérica están dejando atrás los portafolios estándar para avanzar hacia asignaciones altamente personalizadas y globalmente diversificadas en medio de la incertidumbre global.
Las inversiones en activos alternativos y las estrategias fiscalmente eficientes se consolidaron como el eje de las decisiones de los grandes capitales, una tendencia visible en EE.UU. y cada vez más relevante en la gestión patrimonial en América Latina, en un entorno de alta volatilidad e incertidumbre.
Los inversionistas de alto patrimonio están privilegiando una combinación de mercados públicos, privados y activos reales, con un fuerte énfasis en los resultados después de impuestos y en la preservación del patrimonio a largo plazo.
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“Se observa una adopción creciente de los mercados privados entre los asesores, aunque las asignaciones aún son relativamente moderadas”, dijo a Bloomberg Línea Francisco Rosemberg, managing director y responsable del negocio de Wealth and Family Capital para América Latina en BlackRock (BLK).
Esto a medida que mejora la educación financiera y se abordan las preocupaciones de liquidez mediante innovaciones en vehículos de inversión.
Explicó que el crédito privado, el capital privado y la infraestructura han resultado especialmente atractivos para quienes buscan ingresos, diversificación y protección contra la inflación.
Globalmente, las tendencias de alto patrimonio neto en los últimos años también “han incluido un giro hacia las criptomonedas, el oro, el capital privado y los ETF, junto con un alejamiento de los fondos de cobertura tradicionales”, comentó a este medio el director de Investigación de la empresa de inteligencia patrimonial New World Wealth, Andrew Amoils. “Se espera que esta tendencia continúe también en 2026″.
En el sector residencial, prevé que las ecourbanizaciones - desarrollos con áreas silvestres nativas, alta biodiversidad y una amplia avifauna- ganen popularidad en 2026, especialmente entre centimillonarios y multimillonarios.
¿Cómo se están desplegando las carteras en América Latina?
En América Latina, las tendencias globales se ven reforzadas por las realidades locales, detalló Francisco Rosemberg.
Los inversionistas de alto patrimonio (HNW, por sus siglas en inglés) de la región suelen combinar diversificación global con una exposición selectiva a oportunidades locales, especialmente en infraestructura, crédito privado y real estate.
“Las alternativas son particularmente relevantes en la región para acceder a temáticas de crecimiento de largo plazo mientras se gestiona la volatilidad y el riesgo cambiario”, apuntó el directivo de BlackRock.
De acuerdo con esa firma de administración de activos global, los ETF se han convertido en el instrumento preferido para la exposición a mercados públicos y ahora están ampliándose desde ETF indexados hacia ETF orientados a resultados, activos digitales y ETF activos.
Las SMA, que incluyen carteras de acciones y bonos individuales, también continúan ganando relevancia a medida que los inversionistas buscan personalización y opciones de inversión basadas en valores dentro de sus portafolios.
“Al mismo tiempo, la planificación patrimonial, la estructuración transfronteriza y las soluciones con cobertura cambiaria desempeñan un papel fundamental en la forma en que se implementan los portafolios”, dijo el especialista de BlackRock.

Según el más reciente Barómetro de Carteras de Natixis Investment Managers para América Latina y US Offshore, en la región se evidencia una asignación equilibrada entre renta fija (43%) y variable (44%).
“Latinoamérica mantiene una exposición a acciones más altas en comparación con otras regiones globales, con una clara preferencia por los títulos estadounidenses y globales”, dijo a Bloomberg Línea José Luis León, gerente de Natixis Investment Managers para Colombia y Perú.
En renta fija, detalló que existe una asignación creciente hacia vehículos flexibles que delegan la administración en gestores de cartera capaces de adaptarse a cualquier entorno de mercado manteniendo una baja volatilidad.
Y en alternativos observan una mayor exposición a instrumentos líquidos, específicamente a través de estrategias long/short y vehículos de mercados privados.
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Gestión activa se consolida
El entorno para los grandes capitales ha estado marcado desde finales de 2025 por un contexto en el que los metales ganan cada vez más espacio, el dólar se debilita y el apetito por el riesgo y el diferencial de tasas hace que los mercados emergentes ganen protagonismo.
“En el entorno actual, la resiliencia es el nuevo paradigma”, según José Luis León, de Natixis Investment Managers. “Observamos una clara inclinación hacia vehículos con adaptabilidad dinámica, capaces de navegar la volatilidad alimentada por la incertidumbre macroeconómica y las tensiones geopolíticas”.
En este contexto, Natixis señala que la gestión activa se ha convertido en la principal herramienta para generar retornos y manejar riesgos en todas las clases de activos.
Considera que las mayores oportunidades están en el crédito de grado de inversión tanto en mercados desarrollados como en economías emergentes seleccionadas.
Asimismo, en acciones ligadas a grandes tendencias como la inteligencia artificial, la transición energética y los cambios demográficos.
Tendencias de gestión de activos

Según Natixis, las principales tendencias apuntan hacia la “renta fija flexible de alta calidad”, dado que los inversores buscan proteger el capital sin sacrificar el rendimiento, delegando la gestión en instrumentos que mitigan la volatilidad mientras entregan retornos estables.
También percibe una inclinación por la renta variable a largo plazo, pues mientras “Estados Unidos mantiene su atractivo estructural, surgen ventanas tácticas de oportunidad en Europa y mercados emergentes”, según León.
Otra tendencia en la gestión de patrimonios es que los inversores individuales están accediendo cada vez más a mercados privados con liquidez periódica, ofreciéndoles un nivel de diversificación que antes era exclusivo de los grandes actores institucionales.
Desde el punto de vista de la asignación de activos, BlackRock señala que los portafolios de los individuos de alto patrimonio están evolucionando hacia un enfoque core-satellite.
“Los portafolios modelo y los Separately Managed Accounts (SMA), es decir, carteras gestionadas de forma individual para un cliente específico, proporcionan una exposición central eficiente en costos, escalable y consistente, mientras que los bloques satélites se utilizan para alternativas, soluciones con acciones concentradas y estrategias fiscales complementarias”, según Francisco Rosemberg.
De acuerdo con cifras aportadas por el ejecutivo de BlackRock, más de la mitad de los activos de clientes HNW ya se invierte a través de portafolios modelo, lo que reflejaría el deseo de una construcción disciplinada del portafolio combinada con una planificación personalizada a nivel del cliente.
Personalización, valor agregado y diversificación

En 2026, “los inversionistas de alto patrimonio se enfocan cada vez más en la personalización, en servicios de valor agregado como la eficiencia fiscal y la planificación financiera, y en la diversificación más allá de los mercados públicos tradicionales”, dijo Rosemberg.
Explica que a medida que la agregación de patrimonio continúa concentrándose entre los principales asesores, los portafolios se vuelven más sofisticados y orientados a objetivos.
Según la 2026 Advisor Trends Survey de BlackRock, los asesores que atienden a clientes HNW están ampliando sus conversaciones más allá de la gestión de inversiones tradicional hacia temas como planificación patrimonial, soluciones de jubilación personalizadas, estrategias fiscalmente eficientes y acceso a mercados privados.
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