Buenos Aires — La actividad global de fusiones y adquisiciones (M&A) en el sector de producción y exploración del petróleo y gas se desacelerará en 2026 respecto de 2025, aunque el mercado todavía ofrece oportunidades por casi US$ 152.000 millones.
La consultora Rystad Energy advierte que el menor dinamismo no implica ausencia de interés, sino un escenario más selectivo, donde el cierre de grandes operaciones dependerá del momento, la valuación de los activos y la capacidad de ejecución, en un contexto con numerosos proyectos de alto valor aún a la espera de compradores.
Estados Unidos y Sudamérica, en ese panorama, se perfilan como los principales focos de actividad.
Norteamérica seguiría siendo el epicentro del M&A upstream, impulsada por una nueva etapa de consolidación entre productores de shale de pequeña y mediana capitalización, el abundante capital privado todavía disponible y el creciente atractivo de los activos vinculados al gas natural y al GNL.
En paralelo, Sudamérica muestra un repunte significativo, con operaciones asociadas tanto al desarrollo de GNL como a los recursos no convencionales de Vaca Muerta en Argentina.
VER MÁS: Venezuela debate ley petrolera que abre puertas al sector privado y arbitraje internacional
“Esperamos que Norteamérica siga siendo el punto de referencia claro para las fusiones y adquisiciones upstream en 2026, con un flujo de operaciones cada vez más marcado por fusiones entre iguales”, señaló Atul Raina, vicepresidente de M&A de petróleo y gas de Rystad Energy.
El ejecutivo destacó además el interés sostenido de compradores asiáticos por activos de gas y GNL, en busca de seguridad de suministro a largo plazo, y anticipó que las petroleras estatales de Medio Oriente, Asia y Sudamérica estarán entre los actores más activos en un escenario internacional todavía dispar.
Rystad subraya el rol de compañías clave de la región. En Argentina, YPF busca avanzar en su proyecto de GNL mediante la incorporación de socios estratégicos, mientras que Petrobras aparece entre las empresas nacionales con mayor potencial para liderar nuevas adquisiciones en Sudamérica.
Ambas forman parte del grupo de NOC que podrían ganar protagonismo frente a la mayor cautela de las petroleras internacionales.
El informe también repasa el desempeño de 2025, cuando la actividad global de M&A upstream cayó 17% interanual hasta unos US$170.000 millones, con una baja del 12% en la cantidad de operaciones, que totalizaron 466.
Entre las tendencias del año pasado se destacaron la consolidación en el shale norteamericano, las inversiones en GNL en Estados Unidos y Argentina, y la reorganización de activos en Asia y el Reino Unido mediante joint ventures regionales.
Entre las operaciones más relevantes figuran la fusión entre SM Energy y Civitas, la adquisición de MEG Energy por parte de Cenovus, la compra del 49,9% de la fase 2 de Port Arthur LNG por un consorcio liderado por Blackstone y las integraciones impulsadas por Eni y Petronas en el Sudeste Asiático, así como la creación de NeoNext+ en el Reino Unido.
De cara a 2026, la lista internacional sigue siendo significativo pero concentrado: unos US$ 55.000 millones en oportunidades, que incluyen la posible venta de Santos y activos upstream internacionales de Lukoil.
En paralelo, el mercado de M&A en GNL se mantendría por debajo del nivel de 2025, aunque todavía muestra solidez, con más de US$ 8.600 millones en activos de infraestructura actualmente en venta y nuevos movimientos potenciales tanto en Estados Unidos como en América del Sur.













