La caída del petróleo y el alivio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron a las acciones, los bonos y el oro, mientras los inversionistas redujeron sus apuestas sobre nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
Ambos presidentes de izquierda destacaron proyectos de biocombustibles y una posible alianza entre las petroleras estatales de sus respectivos países: Pemex y Petrobras.
Las grandes petroleras vuelven a mover fichas en Venezuela tras la flexibilización parcial de sanciones de EE.UU., aunque condicionan nuevas inversiones a estabilidad política, reglas claras y reconstrucción de infraestructura.
El aumento de los precios del petróleo provocado por la guerra en Irán está llevando a algunos países de América Latina a volver a los subsidios para contener los efectos en la gasolina, aunque con el riesgo inflacionario.
La presidenta de Petrobras dijo que su reciente visita a México tuvo como objetivo conversar con la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la posibilidad de una asociación con Pemex para explorar la zona mexicana del Golfo de México.
Las ganancias ajustadas antes de partidas, o ebitda, fueron de R$59.640 millones (US$12.200 millones) en el primer trimestre, informó Petrobras en una presentación.
La inteligencia artificial impulsa una rotación hacia empresas con activos físicos, mientras las acciones ligadas al software pierden protagonismo en los portafolios globales.