Gastos fijos y cuotas con bancos comprometen la mitad del ingreso de los argentinos y crece la mora

El peso de los gastos fijos y de las cuotas trepó en 2025 y explican casi la mitad de los ingresos. Cada vez más argentinos recurren a créditos no bancarios, donde los costos financieros y la mora son mayores.

El peso de los gastos fijos sobre el ingreso de los argentinos volvió a subir en noviembre del año pasado hasta un 23%, según calculó la consultora Empiria.
18 de febrero, 2026 | 06:00 AM

Buenos Aires — Los gastos fijos y las deudas con los bancos comprometen cada vez más la proporción de los ingresos de los argentinos. Tras dos años de correcciones macro y transformaciones que buscan rescatar de una vez y para siempre a la economía argentina de décadas de recesiones recurrentes, el gobierno de Javier Milei no logró todavía que el esfuerzo que le pidió a buena parte de la sociedad derrame en mejoras palpables en sus bolsillos.

El peso de los gastos fijos sobre el ingreso volvió a subir en noviembre del año pasado hasta un 23%, según calculó la consultora Empiria. En paralelo, desde la firma que encabeza el exministro de Economía, Hernán Lacunza, advierten por otra dinámica que aprieta cada vez más los bolsillos de los argentinos: la carga de deudas sobre ingresos marcó un récord al alcanzar el 26%. De esta manera, casi la mitad del salario de los argentinos ya está comprometido de antemano al inicio de cada mes.

PUBLICIDAD

El ingreso disponible es una métrica que mide Empiria para determinar cuánto del ingreso de los hogares debe destinarse a gastos fijos esenciales, como el alquiler, expensas, agua, luz, gas y transporte público, aunque no contempla otros gastos esenciales para muchas familias como pueden ser las obras sociales o el gasto educativo. Es, por lo tanto, lo que queda del ingreso después de haber afrontado esos gastos.

En los últimos dos años pasó del 15% al 23%.

Además de esa dinámica, desde Empiria vienen monitoreando también el incremento de la carga de deudas sobre ingresos, un indicador que actualiza el Banco Central (BCRA) cada seis meses y que mide todo el monto de cuotas que hay en relación a la masa salarial registrada. “Es algo así como cuánto del ingreso salarial registrado se va en cuotas”, explica Federico González Rouco, coordinador de estrategia económica de la consultora.

PUBLICIDAD

Esa deuda sobre ingresos, que había finalizado 2023 en valores cercanos al 10%, alcanzó en 2025 un récord de 26%. El máximo anterior, registrado ocho años antes durante el gobierno de Mauricio Macri, había sido del 18,5%. “Nunca había estado en niveles cercanos a este 26%”, dice el economista.

A la hora de analizar los motivos por los que se está dando este incremento, González Rouco menciona factores positivos, como el regreso del crédito para buena parte de la sociedad, otros negativos, como la caída de los salarios registrados, y el hábito de consumo en cuotas arraigados durante años de alta inflación.

Respecto de ese último punto, cree que los argentinos aún no cambiaron el hábito de consumir como cobertura frente a la inflación, de modo de aprovechar que la aceleración de los precios licúe el valor de las cuotas: “Eso ahora no pasa, no es que a la tercera cuota el impacto es mucho menor. Entonces todavía seguimos comprando en cuotas como si las cuotas se licuaran y no como si se sumaran, que es lo que efectivamente pasa”.

Ver más: Staff del FMI concluye visita a Argentina y reporta “buenos avances”

PUBLICIDAD

Del otro lado, recuerda que “los ingresos están todavía débiles”. Los salarios registrados, informó la semana pasada el Indec, tuvieron un aumento del 28,8% en 2025, por lo que quedaron 2,7 puntos porcentuales por debajo de la inflación, que cerró el año pasado en 31,5%. Así, se mantienen por debajo del nivel que exhibían en 2023.

“Entonces todo ese combo tiene esta consecuencia: tenés 26% en cuotas, 23% en gastos fijos... la mitad ya está comprometida antes de arrancar el mes”, resume.

Crece la mora

En ese contexto, no sorprende que cada vez más personas hayan debido recurrir también a créditos no bancarios, donde los costos financieros son aún superiores y la mora más que duplica la que se observa en los bancos.

En diciembre, el crédito no bancario volvió a crecer por segundo mes consecutivo. Según reflejó un informe de Eco Go, el crédito no bancario lleva ya tres meses aumentando a un ritmo mayor que el crédito bancario.

El endeudamiento de los hogares con entidades no bancarias continúa en aumento y alcanza una ratio del 34% de la masa salarial mensual, 12 puntos porcentuales por encima de diciembre de 2024”, advierte Eco Go. “La irregularidad de las carteras de las entidades no bancarias volvió a aumentar y se ubicó en 22,8%, más de cuatro veces la irregularidad del crédito total del sistema financiero y 2,4 veces la del crédito para consumo bancario”, agrega.

Ver más: El BCRA anota otra fuerte compra de dólares, pero sus reservas caen por el oro

Ese porcentaje de irregularidad, dice Eco Go, era de 7,9% en diciembre de 2024, por lo que casi que se triplicó en el transcurso del año pasado.

PUBLICIDAD