Bogotá — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este martes 8 de septiembre a Barranquilla, para sostener un encuentro con el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella.
Lo acompañó su esposa, Jeanette Dousdebes Rubio, hija de inmigrantes colombianos. Fue recibido por el canciller Ómar Bula, la embajadora estadounidense María Consuelo Araújo, el alcalde Alejandro Char y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa.
El encuentro con el presidente De la Espriella se realizó en la casa presidencial de la capital del Atlántico, inaugurada hace menos de un mes en el norte de la ciudad, un antiguo edificio militar de estilo neoclásico convertido en símbolo del modelo de gobierno descentralizado impulsado por el nuevo mandatario, posesionado el 7 de agosto pasado.
Esta fue la primera visita de un funcionario de alto rango de Washington a Colombia desde ese cambio de gobierno, y también la primera reunión presencial entre la administración de Donald Trump y el Ejecutivo de De la Espriella.
Rubio dijo ante la prensa que su país busca volver a fortalecer los lazos con Colombia y abrir una “época dorada” en la relación bilateral, sosteniendo que el estado natural de las cosas es que Estados Unidos y Colombia sean fuertes aliados.
El secretario de Estado de EE.UU. calificó los últimos cuatro años como “una aberración” en la relación bilateral, en clara referencia al gobierno del expresidente Gustavo Petro (2022-2026), con quien Trump sostuvo repetidos desencuentros por narcotráfico, comercio y aranceles.
Rubio también señaló que la nueva administración colombiana “ha heredado una serie de desastres” y que tendrá que arreglar los errores heredados del gobierno anterior.
En materia de seguridad, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que sin seguridad un país no puede progresar y que las amenazas que enfrenta Colombia son las mismas que enfrenta Estados Unidos, provenientes de las mismas redes y grupos criminales.
Añadió que la seguridad es el requisito básico y más importante de un gobierno, pero que por encima de ella viene la prosperidad. Rubio también fue consultado sobre una eventual visita de Donald Trump al país: respondió que al mandatario estadounidense “le encantaría”, y bromeó con que De la Espriella ha prometido no viajar al extranjero, por lo que tendría que traer a Trump a Colombia, a quien, dijo, le gusta llamar “el Tigre”.
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Por su parte, el presidente de Colombia destacó el giro en la relación bilateral. Aseguró que ambos países están “iniciando una relación histórica y estrecha que fue interrumpida durante cuatro años” y calificó el acercamiento como “un nuevo renacer” para Colombia.
El mandatario colombiano presentó ante la prensa los llamados “Acuerdos de Barranquilla”, una hoja de ruta estructurada en tres grandes ejes: la reconstrucción del país tras el terremoto del pasado 10 de agosto, la recuperación de la economía y el fortalecimiento de la seguridad regional.
Según el mandatario, en la reunión también se abordaron temas como el combate frontal al narcoterrorismo, la colaboración en asuntos fronterizos y la apertura de nuevas oportunidades de inversión y desarrollo para ambos países.
Como resultado del encuentro, los dos gobiernos firmaron memorandos de entendimiento sobre el aseguramiento de cadenas de suministro en minería y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, así como sobre cooperación estratégica civil en materia nuclear.













