Ciudad de México — Los miembros de la Junta de Gobierno de Banco de México (Banxico) tienen discrepancias sobre cuánto debe durar la pausa en el ciclo de recortes de la tasa de interés ante la evolución de la inflación, tras el aumento de impuestos y ciertos aranceles.
La Minuta de Banxico, publicada este jueves 19 de febrero, mostró que la mayoría de los miembros estima que el alza en los impuestos y aranceles que entró en vigor en enero no ha ocasionado presiones generalizadas sobre la inflación, por lo que se muestran abiertos a continuar con los recortes.
Sin embargo, la Minuta deja ver que, al interior de la Junta de Gobierno, todavía no hay uniformidad sobre cuándo seguir con los ajustes en la tasa.
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Un miembro piensa que la pausa monetaria puede ser más corta, otro miembro cree que el banco debería mantener sin cambios la tasa durante el primer semestre del año y los demás se mantuvieron alineados con la guía prospectiva en el sentido de valorar continuar con los ajustes.
En su decisión monetaria del 5 de febrero, Banxico pausó su ciclo de bajas y decidió mantener en 7% la tasa de interés en medio de presiones sobre la inflación que se acentuaron en el inicio de 2026 por cambios fiscales y arancelarios que impactaron en precios de diversos productos.
¿Pausa corta o prolongada?
Un miembro de la Junta de Gobierno comentó que la evidencia hasta ahora apunta a un impacto focalizado y acotado sobre la inflación derivado de los incrementos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y a ciertos aranceles, y se espera que dichas modificaciones no tengan efectos de segundo orden.
Dijo que hacia delante se valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia y apuntó que el ritmo y alcance de los ajustes dependerá del panorama inflacionario y de la evolución del balance de riesgos.
Al ser hasta ahora acotados y focalizados los efectos del IEPS y aranceles en los efectos de segundo sobre la inflación, “la pausa actual pudiera incluso ser más corta de lo previsto”.
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En contraste, otro miembro mencionó que el pausar solamente en febrero no es suficiente, sino que se debe hacer una pausa prolongada hasta obtener evidencia de avances adicionales en la convergencia de la inflación.
Resaltó que el mercado anticipa recortes hasta mayo y opinó que estos dependerán de la evolución de los datos.
“Se debe tener paciencia al menos durante la primera mitad de 2026 y señalizarlo en la guía prospectiva”, afirmó y enseguida advirtió que, sin una tendencia a la baja en la inflación para la segunda mitad de 2026, la normalización de la postura monetaria deberá esperar aún más.
Valorarán recortes adicionales
Sobre la decisión de febrero, un miembro dijo que “por esta ocasión” una pausa en el ciclo de recortes es congruente con incorporar al pronóstico los ajustes en precios relativos asociados al posible impacto de aranceles y la evolución de algunos rubros de servicios.
Mencionó que se anticipa que las modificaciones al IEPS tengan un efecto de una sola vez sobre la inflación y que la evidencia sugiere un traslado relativamente directo a los precios en las primeras quincenas posteriores al ajuste, por lo que las cifras disponibles ya lo habrían reflejado.
“Es adecuado continuar ajustando la postura monetaria ante choques de una sola vez”, expuso. “Existe espacio para continuar con los recortes”.
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Otro miembro comentó que hasta ahora no se perciben presiones generalizadas, ni se han identificado efectos indirectos o de segundo orden en la inflación como resultado de las nuevas medidas fiscales.
Señaló que hacia delante debe mantenerse una vigilancia estrecha sobre la evolución del ajuste en precios relativos, los determinantes de la inflación y la transmisión de la política monetaria, ya que ello permitirá valorar ajustes adicionales a la tasa de referencia, con el fin de asegurar una convergencia eficiente de la inflación a su meta.
Un miembro enfatizó que, en principio, el establecimiento de impuestos conduce a un cambio de una sola vez en el nivel de precios de los bienes gravados y, en consecuencia, en la inflación. Sostuvo que, por tanto, los efectos sobre la inflación, tanto mensual como anual, son transitorios.
“Para la siguiente reunión de política monetaria se tendrá una mejor valoración del impacto de las medidas impositivas y arancelarias sobre los precios”, dijo al sostener que mientras no se materialicen efectos de segundo orden en los precios, Banxico valorará continuar con los ajustes a la tasa.
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Opinión disidente
Aunque el subgobernador Jonathan Heath hizo parte del voto unánime de la Junta de mantener en 7% la tasa de interés, en la Minuta incluyó una opinión disidente sobre el comunicado acerca de la decisión monetaria del 5 de febrero.
El banquero central dijo que, si bien la decisión de pausar fue la correcta, la guía prospectiva del banco requiere señalizar que la Junta de Gobierno estará vigilante de la evolución de los datos, por lo que aún se tiene que valorar “el momento” para realizar ajustes adicionales.
Apuntó que el omitir “el momento” señaliza un posible ajuste en próximas decisiones, que en su opinión considera sería prematuro y no congruente con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación a la meta de 3%.













