Bloomberg — Panamá espera decidir en los próximos meses si reinicia una enorme mina que se ha convertido en una de las mayores fuentes de incertidumbre en el mercado global del cobre.
El presidente José Raúl Mulino dijo a periodistas el jueves que apunta a anunciar antes de junio una decisión sobre el futuro de la mina Cobre Panamá, que fue cerrada a fines de 2023 tras masivas protestas antimineras y una fuerte crisis política durante el gobierno de su antecesor.
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Las negociaciones sobre nuevos términos con el propietario de la mina, First Quantum Minerals Ltd., están pendientes del resultado de una auditoría que evalúa el estado de las instalaciones y los riesgos ambientales.
La reapertura de la mina daría un impulso significativo a la economía de Panamá y a First Quantum, además de aliviar la presión en un mercado del cobre cada vez más ajustado. La gigantesca operación a cielo abierto podría representar cerca del 2% del suministro global.
Mulino enfrenta un delicado equilibrio dada la forma en que se produjo el cierre. El jueves, dijo que el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, ofreció asistencia técnica sobre la mina, un gesto que podría aportar credibilidad dada la condición de Chile como el mayor productor de cobre del mundo.
Evitar —o al menos minimizar— una nueva ola de protestas parece ser el objetivo central. El gobierno y First Quantum coinciden en un punto de partida clave para las conversaciones, luego de que la minera canadiense dijera que acepta la propiedad estatal de los recursos de cobre como condición, aunque aún no está claro cómo se aplicaría esto en Cobre Panamá.
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El año pasado, First Quantum abandonó uno de sus casos de arbitraje contra Panamá y suspendió otro para despejar el camino hacia un nuevo acuerdo con el gobierno. También envió el concentrado de cobre restante que estaba almacenado en Panamá, y los ingresos se utilizaron para tareas de preservación y mantenimiento del sitio cerrado.
En un comunicado separado más tarde el jueves, la compañía dijo que podría producir alrededor de 70.000 toneladas de cobre en el transcurso de un año, sujeto a la aprobación del gobierno para procesar un gran volumen de mineral que permanece en el lugar. A comienzos de este mes, Mulino indicó que su gobierno autorizaría la remoción de ese mineral varado, agregó el comunicado.
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