Bloomberg Línea — Miles de transportistas en Lima y Callao, en Perú, realizarán un paro de 24 horas este miércoles 14 de enero, como medida de presión frente a la creciente inseguridad y extorsiones que afectan al sector.
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La medida ha sido confirmada por los dirigentes Martín Ojeda, de Transportes Unidos, y Héctor Vargas, de la Coordinadora de Transporte Urbano (CTU), tras la reunión que sostuvieron el lunes con el presidente de la República, José Jerí.
Los dirigentes han enfatizado que la protesta no tiene fines políticos ni busca un cambio de gobierno. La fecha unificada se eligió tras reuniones internas para evitar acciones fragmentadas y minimizar el impacto en la población.
Las principales demandas incluyen avances en la reglamentación de la Ley 32490 vinculada a seguridad ciudadana y una coordinación efectiva entre PNP, Fiscalía y Poder Judicial para proteger a los conductores y empresas. Los transportistas incluso circulan con chalecos antibalas, dada la gravedad de los ataques.
De acuerdo con el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, entre agosto de 2024 y noviembre de 2025 se registraron 91 fallecidos por atentados en el transporte público, de los cuales 69 eran conductores.
El 86,7% de las víctimas y lesionados eran hombres y la mayoría de los ataques ocurrieron entre las 17:00 y las 23:30 horas.
A ello se suma que un 80% de las empresas de transporte urbano en Lima y Callao pagan cupos de extorsión, algunas de ellas hasta tres bandas criminales de forma simultánea, según denuncian dirigentes.
Paro de transportistas en Lima y Callao
La protesta se iniciará desde las 00:00 horas del miércoles y se desarrollará bajo la modalidad de “apagado de motores”, es decir, los transportistas no realizarán marchas masivas en las calles, evitando posibles disturbios.
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Las unidades permanecerán estacionadas en paraderos estratégicos y garajes durante toda la jornada. La medida está prevista inicialmente por 24 horas.
Se espera que alrededor de 250 empresas formales y más de 12.000 unidades de transporte suspendan sus servicios durante el paro.
Entre las líneas y empresas confirmadas está la línea 50, que cruza desde San Juan de Lurigancho hasta el Callao, y Nueva América, con su recorrido desde Carabayllo hasta San Juan de Miraflores.
Además, Santa Catalina, que conecta San Juan de Lurigancho con Villa María del Triunfo, al igual que la línea Huáscar (R28) que une SJL con Lurín.
Hacia el sur, Cristo Pachacamilla y Cristo de Pachacámac operan en Villa El Salvador, mientras que Edilberto Ramos conecta el cono sur con Lima Norte. Asimismo, Urbanito, con rutas alimentadoras locales, y las líneas Rápido y Nuevo Perú, con operación principal en la Panamericana Norte.
El impacto del paro será integral, alcanzando los cuatro conos de Lima y el Callao, debido a la adhesión de gremios como Anitra, Asotrani y Conet.
En Lima Norte, la medida afectará zonas como Puente Piedra, Carabayllo, Comas, Los Olivos y San Martín de Porres, principalmente a través de la Panamericana Norte y la Avenida Universitaria.
En Lima Este, los distritos de San Juan de Lurigancho, Huaycán y Ate verán reducción de unidades, sobre todo en la Vía de Evitamiento y la Carretera Central. Lima Sur también se verá afectada, con interrupciones en Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores y Lurín, sobre la Panamericana Sur.
En el Callao, avenidas como Faucett, Argentina y Colonial experimentarán una disminución drástica de transporte urbano.
A pesar de ello, los servicios de transporte privado, taxis, aplicaciones de movilidad y transporte interprovincial seguirán funcionando normalmente, así como las operaciones del Metro de Lima, el Metropolitano y el transporte escolar y empresarial que opere de manera independiente.
Medios nacionales recomiendan a los ciudadanos planificar rutas alternativas, salir con anticipación y seguir comunicados oficiales de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), Metro de Lima y Metropolitano sobre posibles ajustes operativos.













