El precio del dólar se debilita en julio y América Latina tiene la moneda más fuerte del mundo

La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.

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Bloomberg Línea — La debilidad del dólar en el cierre de julio abrió espacio para que la mayoría de monedas de América Latina consolidara avances frente a la divisa estadounidense, con el peso colombiano (USDCOP) al frente del ranking regional y otras divisas registrando ganancias durante el mes.

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La pérdida de impulso del billete verde coincidió con la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés, un movimiento que el mercado interpretó como una señal menos agresiva de la esperada y que favoreció el apetito por activos de mayor rendimiento, entre ellos varias divisas latinoamericanas.

Matthew Ryan y Diego Barnuevo, analistas de Ebury, consideran que aunque tienen una visión menos bajista sobre el dólar estadounidense, siguen ”siendo optimistas con América Latina”, gracias a una combinación que, junto con los elevados rendimientos reales que ofrecen varias economías de la región y el respaldo de algunas materias primas, ayudó a explicar el comportamiento de las monedas durante julio.

El dólar retrocede y América Latina aprovecha

Las últimas jornadas del mes estuvieron marcadas por la caída del dólar después de que la Reserva Federal prolongara la pausa en su ciclo de tasas.

BBVA FX Strategy señaló que la decisión pesó sobre el dólar, mientras que ING indicó que el mercado interpretó que la Fed podría apoyarse más en el endurecimiento de las condiciones financieras que generan los propios mercados antes que en nuevas alzas de tasas, reduciendo el atractivo relativo de la moneda estadounidense.

Ese contexto permitió que las monedas latinoamericanas consolidaran un desempeño superior al de otras economías emergentes. El peso colombiano encabezó las ganancias mensuales con una apreciación de 9,84%, que además le permitió ser la divisa más fuerte del mundo en julio.

En el ranking mensual, también se destacó el desempeño del real brasileño (USDBRL), el guaraní paraguayo (USDPYG), el peso dominicano (USDDOP), el mexicano (USDMXN), el colón costarricense y el sol peruano (USDPEN).

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Más abajo aparecieron el quetzal guatemalteco, prácticamente estable, mientras que el peso chileno (USDCLP), el lempira hondureño (USDHNL), el peso uruguayo (USDUYU) y el peso argentino (USDARS) cerraron julio con variaciones negativas, pero mucho más moderadas que las observadas en otros episodios.

Para Ebury, parte de esa resistencia respondió a fundamentos propios de la región.

“Vemos a las monedas latinoamericanas razonablemente bien posicionadas en este contexto, dado que varios países de la región son beneficiarios netos del renovado aumento de los precios del petróleo y ofrecen atractivas oportunidades de carry trade debido a sus elevados rendimientos reales”, dijo Ryan.

Así se han comportado las monedas de América Latina durante julioo — Bloomberg Línea

Mercados

Así se han comportado las monedas de América Latina durante julioo

Desempeño hasta el 30/07

Peso colombianoPeso colombiano: 9,8%9,8%Real brasileñoReal brasileño: 2%2%Guaraní paraguayoGuaraní paraguayo: 2%2%Peso dominicanoPeso dominicano: 1,8%1,8%Peso mexicanoPeso mexicano: 0,84%0,8%Colón costarricenseColón costarricense: 0,67%0,7%Sol peruanoSol peruano: 0,39%0,4%Quetzal guatemaltecoQuetzal guatemalteco: -0,01%-0%Peso uruguayoPeso uruguayo: -0,21%-0,2%Peso chilenoPeso chileno: -0,35%-0,4%Lempira de HondurasLempira de Honduras: -0,36%-0,4%Peso argentinoPeso argentino: -0,37%-0,4%
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Ese argumento coincide con el análisis de Bloomberg Intelligence. El experto Davison Santana explicó que el real brasileño y el peso colombiano continúan sobresaliendo entre las monedas emergentes, porque combinan elevados rendimientos con una relación entre retorno y riesgo que sigue siendo una de las más atractivas del universo emergente, incluso después de las fuertes ganancias acumuladas.

El carry trade y las materias primas

El mayor ganador del mes fue el peso colombiano. Además del retroceso del dólar, los analistas identifican una combinación de tasas de interés elevadas, mejores perspectivas para el mercado energético y un posicionamiento todavía favorable entre inversionistas internacionales.

Santana sostiene que “el real brasileño y el peso colombiano siguen siendo las propuestas más sólidas por un amplio margen tanto en carry como en carry ajustado por volatilidad”, aunque advierte que ambas monedas permanecen expuestas a un eventual aumento de los rendimientos de largo plazo en Estados Unidos.

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Goldman Sachs (GS) llega a una conclusión similar. La entidad considera que Brasil y Colombia siguen siendo las divisas emergentes más atractivas para estrategias de carry y destaca que ambas también reciben apoyo del comportamiento de los precios de la energía, aunque reconoce que continúan siendo sensibles a un cambio en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

En Colombia, Ebury atribuye buena parte del avance de la moneda a la confianza de los inversionistas en la agenda económica del nuevo Gobierno, liderado por el derechista Abelardo de la Espriella, y al endurecimiento monetario del banco central.

Sin embargo, también introduce un matiz.

“Creemos que el repunte actual podría ser excesivo. La victoria de De la Espriella sin duda ha impulsado la confianza de los inversores, y prevemos que los elevados tipos de interés reales proporcionen apoyo a corto plazo”, dijo Barnuevo. “Sin embargo, creemos que la consolidación fiscal podría no cumplir con las expectativas del mercado, dados los importantes obstáculos políticos existentes, que podrían acabar con el actual periodo de luna de miel”.

Brasil también mantuvo un lugar destacado durante julio. Ebury afirma que “el real ha contado con el respaldo de las elevadas tasas de interés y de los precios del petróleo”, aunque señala que la incertidumbre política y fiscal seguirá siendo un factor relevante para la evolución de la moneda.

No todas las monedas ganaron por las mismas razones

Aunque Colombia y Brasil concentraron buena parte de la atención, otras monedas de la región también encontraron respaldo en factores internos.

El guaraní paraguayo, tercera divisa con mejor desempeño mensual, respondió a una dinámica distinta.

De acuerdo, con la analista Ingrid Herrera, la política de intervención cambiaria del Banco Central del Paraguay ha reducido la liquidez en moneda local a lo largo del año, obligando a las entidades financieras a vender dólares para obtener guaraníes y disminuyendo al mismo tiempo la demanda por divisas, una combinación que ha fortalecido al tipo de cambio.

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El peso dominicano también figuró entre las monedas más fuertes de julio, gracias a un flujo de divisas que se ha visto a lo largo del año.

El economista Juan Mejía atribuye el comportamiento en 2026 al dinamismo del turismo, las remesas, la inversión extranjera directa, el mayor valor de las exportaciones de oro y una política monetaria prudente que ayudó a mantener la confianza del mercado.

En México, el avance fue más moderado. Ebury espera que el peso continúe beneficiándose de la reducción gradual de la incertidumbre alrededor de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, del proceso de relocalización de empresas y de la fortaleza relativa de la economía estadounidense.

Goldman Sachs, por su parte, mantiene una visión favorable sobre el carry del peso mexicano, aunque advierte que sigue siendo una de las monedas latinoamericanas más sensibles a un eventual endurecimiento de la política de la Reserva Federal.

El sol peruano también cerró julio con ganancias. Ebury considera que la victoria electoral de Keiko Fujimori elimina uno de los principales riesgos políticos para la moneda y mantiene una visión positiva, gracias a los sólidos fundamentos macroeconómicos y al respaldo que continúan ofreciendo los elevados precios del cobre.

El caso del peso chileno fue diferente. Aunque terminó ligeramente en terreno negativo durante el mes, los analistas consideran que parte de esa debilidad respondió al deterioro de las expectativas sobre los diferenciales de tasas frente a Estados Unidos y a una economía que atraviesa un período de menor crecimiento.

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Aun así, Barnuevo sostiene que “los elevados precios del cobre siguen siendo un factor estructural de apoyo”, mientras BBVA FX Strategy mantiene una preferencia por comprar pesos chilenos cuando el dólar registra repuntes.

El resto de las monedas latinoamericanas mostró movimientos más contenidos. El colón costarricense logró cerrar julio con ganancias, el quetzal guatemalteco terminó prácticamente estable y el lempira hondureño, el peso uruguayo y el peso argentino registraron retrocesos limitados, reflejando que el debilitamiento reciente del dólar no tuvo una intensidad uniforme en toda la región.

Más allá del resultado de julio, los analistas coinciden en que la evolución de las monedas latinoamericanas seguirá dependiendo de dos variables principales: la trayectoria del dólar tras las próximas decisiones de la Reserva Federal y la capacidad de cada economía para sostener los factores internos que respaldaron a sus divisas durante el mes.