ING actualizó sus proyecciones para el mercado cambiario y mantuvo una visión favorable para varias monedas de América Latina, aunque advirtió que el panorama dependerá de eventos clave.
Itaú aún ve un escenario favorable para las monedas de América Latina, pero con riesgos. Estas son sus proyecciones para el precio del dólar en 2026 y 2027.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.
Los bancos de inversión prevén que el dólar vuelva a ganar protagonismo en la región, aunque el desempeño de cada moneda dependerá de variables locales como la política fiscal, las elecciones y el comportamiento de las materias primas.
El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
El banco cree que el dólar recuperó atractivo por la resiliencia de la economía estadounidense y la incertidumbre geopolítica, un cambio que modifica las perspectivas para monedas regionales.
Las monedas de América Latina han resistido la fortaleza del dólar, pero Citi identifica las variables que definirán su comportamiento en los próximos meses.
Las monedas de América Latina enfrentarán la segunda mitad del año con altas tasas de interés como principal respaldo, aunque los riesgos políticos y fiscales volverán a definir a los ganadores y perdedores de la región.
El real brasileño registró su mayor avance en dos meses, mientras que los pesos colombiano y chileno también se situaron entre las divisas más alcistas.
El fortalecimiento del dólar tras un sólido reporte laboral en Estados Unidos llevó al DXY a máximos desde finales de marzo y provocó fuertes caídas en las monedas latinoamericanas.
Los términos de intercambio, los rendimientos por carry y factores locales explican la preferencia de Goldman Sachs por varias monedas latinoamericanas dentro del universo emergente.
Las monedas latinoamericanas cerraron mayo con desempeños divergentes ante la volatilidad del dólar, la caída del petróleo y los cambios en el apetito global por riesgo.
El banco prevé más presión para las divisas regionales por inflación persistente, petróleo y riesgo electoral, aunque mantiene una visión más favorable para Brasil y Chile.
El repunte de las tasas de los bonos del Tesoro de EE.UU. volvió a presionar a las monedas emergentes, aunque el banco resalta a las de mayor resistencia.
El fortalecimiento de materias primas como el cobre y el petróleo continúa sosteniendo a varias divisas latinoamericanas, mientras el dólar enfrenta presiones opuestas.
El banco considera que el carry trade en divisas emergentes mantiene atractivo ante la expectativa de tasas reales elevadas por más tiempo tras el shock energético.
El fortalecimiento del dólar en 2026, impulsado por tensiones geopolíticas y mayor aversión al riesgo, está redefiniendo el comportamiento de las monedas latinoamericanas, con impactos diferenciados.