El banco estadounidense señala que las expectativas de inflación implícitas en instrumentos financieros siguen siendo bajas frente al riesgo energético.
Las bolsas de América Latina retrocedieron ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, que impulsa al petróleo y eleva la aversión global al riesgo. El MSCI Latam cayó más de 5%.
El banco alemán privilegia monedas y bonos de economías con respaldo político, tasas reales elevadas y soporte externo, destacando oportunidades en el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno.
Latinoamérica mantiene el atractivo para el carry trade en 2026, pero los riesgos políticos, fiscales y electorales exigen mayor selectividad en las apuestas cambiarias.
A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
El banco prevé un dólar más débil en 2026, con divergencias crecientes entre monedas de América Latina, presiones políticas en Estados Unidos y mayor volatilidad en los mercados.
La segunda presidencia de Trump coincide con un giro en la percepción del dólar: la pérdida de confianza, el debate sobre la independencia de la Fed y la expectativa de tasas más flexibles debilitaron su papel como refugio.