La caída del dólar vuelve a abrir espacio para las divisas de América Latina, donde las altas tasas de interés y los flujos de carry trade amplifican el movimiento.
Colombia aparece como el país mejor posicionado para futuros recortes de tasas, mientras la inflación limita a Brasil; y México y Chile enfrentan riesgos de alzas en los próximos 18 meses.
La divisa conserva el respaldo de tasas atractivas y una política monetaria estable, pero su próximo movimiento dependerá de la Fed, el dólar y la revisión del T-MEC.
ING actualizó sus proyecciones para el mercado cambiario y mantuvo una visión favorable para varias monedas de América Latina, aunque advirtió que el panorama dependerá de eventos clave.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.
Los bancos de inversión prevén que el dólar vuelva a ganar protagonismo en la región, aunque el desempeño de cada moneda dependerá de variables locales como la política fiscal, las elecciones y el comportamiento de las materias primas.
El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
El banco cree que el dólar recuperó atractivo por la resiliencia de la economía estadounidense y la incertidumbre geopolítica, un cambio que modifica las perspectivas para monedas regionales.