En abril, el desempeño de las monedas en América Latina respondió a una combinación de factores internos y externos, en un contexto marcado por el alza del petróleo y la volatilidad geopolítica en Medio Oriente.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
El índice MSCI EM Latin America avanza con fuerza en una jornada marcada por la caída del petróleo, el retroceso del dólar y el fortalecimiento de las monedas emergentes.
El director financiero de la embotelladora de productos Coca-Cola dijo que en medio de la volatilidad por el entorno macroeconómico y geopolítico, buscarán una ventana de oportunidad para realizar coberturas adicionales.
La revisión del acuerdo se traduce en un ajuste de expectativas en activos mexicanos, con implicaciones directas en el tipo de cambio y el S&P BMV/IPC.
Los menores ingresos de Pemex serán parcialmente compensados por mayores ingresos petroleros asociados a los precios internacionales presionados por la Guerra en Oriente Medio.
La baja de la tasa de interés reduce el diferencial de intereses entre otras divisas con el peso mexicano, lo que hace que la operación resulte menos atractiva para inversionistas.