LVMH vs. Kering: así es la batalla de lujo en los mercados bursátiles

El mercado del lujo europeo divide sus apuestas entre la solidez financiera de LVMH y la promesa de recuperación de Kering.

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Inside LVMH's Renovated La Samaritaine Luxury Store Ahead of Opening
14 de febrero, 2026 | 07:00 AM

Bloomberg Línea — El pulso del lujo europeo en bolsa se puede ver en dos nombres. LVMH Moët Hennessy y Kering afrontan 2026 con trayectorias divergentes en resultados y valoración, aunque ambas cerraron 2025 con caídas de beneficios. La diferencia no está sólo en las cifras, sino en cómo el mercado las interpreta.

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Este enfrentamiento bursátil trasciende la comparación contable. Se trata de dos modelos dentro del mismo sector que hoy cotizan bajo narrativas distintas. Uno representa escala, diversificación y estabilidad operativa, mientras el otro encarna un proceso de reconstrucción observado con expectativa y cautela.

Por un lado, está un gigante que despliega varias marcas como Louis Vuitton, Dior, Celine, Fendi y Tiffany & Co y, por otro, uno que concentra su exposición en Gucci como eje central de su rentabilidad, aunque acompañado por Saint Laurent, Bottega Veneta y Balenciaga.

“El lujo se ha sentido como la fiesta después de que termina la música. Las luces siguen encendidas, pero hay menos gente bailando y todos miran la cuenta”, explicó Rubén Dalfovo, estratega de inversiones de Saxo Bank. “El lujo sigue siendo un negocio de confianza: la popularidad de la marca y la disciplina de precios importan más que los recortes de costos”.

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La metáfora resume un sector donde el deseo pesa tanto como la renta disponible y donde la confianza del consumidor condiciona la evolución bursátil.

Bolsa Louis Vuitton

En este contexto, la comparación entre LVMH y Kering no se limita a ingresos o márgenes. El mercado evalúa capacidad de absorber ciclos, calidad de beneficios y credibilidad estratégica. Los resultados y las recomendaciones adquieren así una lectura más amplia que la mera fotografía anual.

Resultados y márgenes: tamaño frente a dependencia

En esta pelea bursátil, cada grupo compite con un portafolio que funciona como alineación titular. En un extremo, LVMH registra ingresos anuales de €80.807 millones (US$87.000 millones) y un EBIT de €17.755 millones (US$19.100 millones).

En el otro, Kering finalizó el ejercicio con ventas en torno a €14.000 millones y un EBIT de €1.600 millones (US$1.730 millones). La brecha no es solo de tamaño, sino de capacidad de absorción de shocks. LVMH genera en beneficios operativos más de diez veces lo que produce Kering, lo que amplía su margen de maniobra ante ciclos adversos.

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El mercado también compara márgenes, porque ahí se mide la calidad del negocio. La división Fashion & Leather Goods de LVMH opera con márgenes en torno a 35%, lo que implica que por cada €100 que factura retiene €35 antes de intereses e impuestos. Ese nivel sitúa a LVMH en la parte alta de la rentabilidad sectorial.

Gucci, que representa cerca del 40% de los ingresos de Kering, cerró 2025 con un margen ajustado de 16,1%. El diferencial supera los 1.800 puntos básicos y evidencia que la empresa aún atraviesa un proceso de reconstrucción de rentabilidad en su principal activo.

Ambas compañías diseñan en un sector que ha dejado atrás un ajuste brusco y entra en una fase de estabilización. Tras alcanzar €364.000 millones en 2024, el mercado global de bienes personales de lujo preveía cerrar 2025 en €358.000 millones, según cuentas de Bain & Company, lo que implica una caída nominal de 2%, pero un comportamiento plano a tipo de cambio constante.

Maniquíes exhiben ropa y gafas en el escaparate de una boutique de lujo Gucci, operada por Kering.

La lectura es relevante porque las expectativas a mitad de año eran más negativas, y el cierre apuntó a una base más sólida para la siguiente fase del ciclo. La mejora fue progresiva a lo largo de los tres primeros trimestres de 2025 en moneda constante. Joyería, gafas y fragancias mostraron mayor resistencia, mientras Medio Oriente destacó como región dinámica.

En América, la estabilidad respondió al renovado optimismo de los consumidores de alto patrimonio, apoyado por el comportamiento del mercado bursátil estadounidense en la segunda mitad del año. China continental continuó bajo presión, aunque con señales de mejora, y Japón moderó el ritmo tras el auge vinculado al turismo chino en 2024. El segmento de calzado y marroquinería, clave para grupos como LVMH y Kering, registró debilidad.

“En toda la industria, los mayores costos operativos y la presión sobre las ventas a precio completo continuaron limitando la rentabilidad en 2025, lo que exacerbó la necesidad de que las marcas implementen medidas de mejora del rendimiento (con la ayuda de nuevas posibilidades desbloqueadas por la IA) sin comprometer el atractivo de sus productos”, aseguraron Claudia D’Arpizio y Federica Levato, analistas de Bain & Company.

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Bolsa y valoración: corrección frente a revalorización

La evolución bursátil muestra trayectorias opuestas. LVMH cae 20,28% en el año y 25,6% en los últimos doce meses, mientras que Kering retrocede 5,53% en el año y acumula un alza de 6,1% en los últimos doce meses.

La caída de LVMH encuentra parte de su explicación en el impacto cambiario y en la percepción de menor impulso en beneficios. Deutsche Bank puso el foco en la erosión operativa al señalar que “más de la mitad de la caída del 9% del EBIT del grupo interanual fue impulsada por impactos negativos de divisas”.

En paralelo, Barclays advirtió sobre la falta de catalizadores inmediatos al afirmar que “considerando el tono más cauteloso de la dirección, la necesidad de seguir invirtiendo en las marcas y los vientos en contra de divisas en curso, pensamos que la probabilidad de impulso en ventas y BPA sigue siendo limitada en esta etapa”, una lectura que refuerza la idea de que el mercado descuenta un entorno de menor visibilidad en el corto plazo.

LVMH

El castigo en LVMH ha comprimido sus múltiplos y ha reconfigurado la percepción de oportunidad de entrada. La empresa francesa cotiza en torno a 21,6 veces beneficios y 10,15 veces EV sobre EBITDA, mientras que Kering se negocia a 32,9 veces beneficios y 11,21 veces EV sobre EBITDA, según datos recopilados por Bloomberg.

Esto significa que el mercado está pagando bastante más por cada euro que gana hoy Kering, porque espera que sus beneficios repunten, mientras que LVMH cotiza a precios más contenidos tras la caída en bolsa, pese a tener un negocio más sólido y estable.

El diferencial de PER refleja expectativas distintas sobre la trayectoria futura de beneficios y la prima de Kering descansa en la hipótesis de la recuperación de Gucci.

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“Una recuperación gradual del crecimiento de las ventas y las ganancias en la marca más grande de Kering, Gucci, parece probable en el 1S, impulsada por el nuevo CEO del grupo Luca de Meo, la CEO de Gucci, Francesca Bellettini y las colecciones del líder artístico de Gucci, Demna Gvasalia (la primera prevista para finales de febrero)”, dijeron Deborah Aitken y Andrea Ferdinando Leggieri, analistas de Bloomberg Intelligence.

¿Es hora de invertir?

El consenso de Bloomberg otorga a LVMH un 55,6% de recomendaciones de compra, 41,7% de mantener y 2,8% de vender. El precio objetivo medio se sitúa en €652,23 (US$704), frente a un último precio de €514,20 (US$555), lo que implica un potencial de 26,8%. El sesgo es claramente más favorable a LVMH y el potencial implícito refleja confianza en una recuperación de márgenes y ventas.

En Kering, el 22,6% recomienda comprar, el 45,2% mantener y el 32,3% vender. El precio objetivo medio alcanza €306,10 (US$330) frente a €284,35 (US$307), con un potencial de 7,6%. El consenso aparece más dividido y el potencial es más limitado en relación con el riesgo operativo del plan de reconstrucción.

Gucci

Aitken y Leggieri, analistas de Bloomberg Intelligence, consideran que “Kering entra en 2026 con un objetivo claro: volver al crecimiento y mejorar márgenes este año”. La hoja de ruta está definida en términos de intención y en la posibilidad de que otras nuevas marcas creativas también se hagan más visibles.

LVMH también mostró señales de fortaleza operativa que el mercado valora como base de recuperación. Deutsche Bank subrayó la capacidad de generación de caja. UBS, por su parte, destacó la mejora en márgenes al señalar que los resultados reflejaron “señales tranquilizadoras de mejora”, en referencia al control de costes y a la evolución secuencial positiva en varias divisiones.

El mercado, al final, compara dos modelos. LVMH representa escala, diversificación y margen estructural. Kering ofrece apalancamiento operativo si Gucci retorna al crecimiento. En el sector del lujo, donde la deseabilidad de marca define el precio, la bolsa descuenta antes que las tiendas el éxito o el fracaso.

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