Juan Carlos Ureta, presidente del banco español Renta 4, visitó Perú en las últimas semanas y dejó definiciones sobre el posicionamiento del país andino, el atractivo de América Latina y las condiciones que, a su juicio, determinarán el flujo de inversiones hacia la región en los próximos años.
En diálogo con Bloomberg Línea, el ejecutivo describió una economía peruana con fundamentos sólidos, aunque condicionada por la inestabilidad política y la falta de una estrategia de crecimiento vinculada a la tecnología.
Ureta planteó que en Perú conviven dos realidades. Por un lado, destacó que “en el ángulo de la macroeconomía, los datos son muy buenos, realmente envidiables”, en referencia a la estabilidad sostenida en los últimos años, que atribuyó en parte a la gestión del Banco Central.
A eso sumó factores estructurales como el posicionamiento en materias primas —particularmente el cobre—, la fortaleza en sectores como alimentación y pesca, y una población joven.

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Sin embargo, señaló que ese cuadro se ve opacado por la incertidumbre política. “También he visto inquietud por las elecciones y por la situación política tan inestable de las últimas semanas, e incluso años”, afirmó, al mencionar la sucesión de gobiernos de corta duración.
En ese contexto, sostuvo que el país enfrenta una debilidad estructural: la falta de inversión en innovación tecnológica. Según indicó, Perú se encuentra rezagado en áreas como centros de datos e inteligencia artificial frente a otros países de la región, lo que evidencia la ausencia de “un plan o programa económico más allá de la estabilidad macro”.
Desde el punto de vista de las oportunidades de inversión, el ejecutivo señaló que el atractivo es amplio. “La economía peruana tiene algo muy bueno y es que el retorno de la inversión es muy alto”, sostuvo. Si bien mencionó el interés en minería, consideró que el potencial podría ser mayor en infraestructura, siempre que se resuelvan los problemas vinculados a la estabilidad política y al marco regulatorio.
En ese sentido, remarcó que existe interés inversor, pero que la burocracia representa un obstáculo. “El marco de permisos, esa ‘permisología’ tan larga y complicada, dificulta mucho los temas”, explicó. También indicó que grandes actores tecnológicos estarían dispuestos a invertir en el país si existiera un plan claro de mediano plazo: “Los ‘hiperescaladores’, los que impulsan la IA, estarían muy interesados en invertir en Perú si hubiera un marco de inversión claro”.
Según el ejecutivo, el país se está quedando rezagado frente a vecinos como Chile o Brasil en términos de infraestructura digital. “Debería haber un plan económico más allá de la estabilidad macro; un plan de crecimiento y de IA que hoy no existe”, puntualizó.
En el plano bursátil, Ureta destacó el desempeño reciente del mercado peruano. “La bolsa peruana subió en torno al 50% el año pasado y cerca del 30% el anterior”, afirmó, al tiempo que subrayó la estabilidad del sol peruano. Según explicó, Renta 4 viene apostando desde hace años por ese mercado, especialmente en compañías vinculadas a materias primas y minería. “La realidad ha ido incluso más allá de nuestras previsiones”, señaló.
Aun así, matizó que el margen de expansión por múltiplos es hoy más acotado. “El MSCI Perú tiene un price to earnings (precio sobre ganancias) de unas 17,5 veces, que ya no es tan bajo”, indicó, y agregó que el crecimiento futuro dependerá más de las ganancias que de la expansión de valuaciones. Pese a ello, sostuvo que el mercado aún “tiene recorrido”.
Su mirada sobre Latinoamérica
Consultado por la posibilidad de salidas de capital ante episodios de aversión al riesgo global, descartó un impacto estructural negativo para la región. Consideró que eventuales movimientos hacia activos seguros, como el dólar o los bonos del Tesoro estadounidense, serían transitorios. En cambio, remarcó que las tendencias de largo plazo favorecen a los mercados emergentes. “El mundo emergente vinculado a materias primas, digitalización y centros de datos va a más”, afirmó.
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En ese marco, indicó que América Latina se beneficia de un contexto global en el que se proyecta un mayor crecimiento relativo frente a economías desarrolladas. Sin embargo, advirtió que la captación de inversiones dependerá de factores institucionales.
“Los países que generen fiabilidad, seguridad jurídica y estabilidad institucional serán los que reciban la inversión”, sostuvo.
En relación con los mercados de capitales, Ureta señaló avances, aunque insuficientes. Mencionó la integración de bolsas entre Chile, Perú y Colombia como un paso relevante, pero consideró que aún falta desarrollo. “Es fundamental que los mercados se modernicen”, afirmó, y agregó que la principal carencia de Perú sigue siendo la inversión.
En renta fija de la región, el ejecutivo identificó oportunidades principalmente en el segmento corporativo y destacó también el interés por emisiones en moneda local, apoyadas en la estabilidad cambiaria.
En lo que refiere a los gigantes de la región, señaló que Brasil y México concentran la mayor atracción de inversores. Las principales posiciones de su fondo latinoamericano son compañías como FEMSA, Vale Do Rio Doce y Petrobras. No obstante, también incluyen en sus carteras a las peruanas Hochschild Mining y Buenaventura.
Por otra parte, sostuvo que América Latina se consolidó como un destino ineludible dentro de los mercados emergentes. “Se perfila como un área de inversión obligatoria”, afirmó, al destacar el tamaño de su población y su producto interno bruto.
“Estamos hablando de un área que tiene 700 millones de habitantes y un PIB cercano a los 7 billones de dólares”, puntualizó. Y subrayó: “Es una zona demasiado importante a nivel global como para ignorarla. Habrá que elegir si estar más en Chile, Perú, Colombia o México, pero hoy por hoy Brasil y México son las que tienen más tracción“.
Respecto de los riesgos en la región, Ureta volvió a poner el foco en el plano político. Aclaró que no se trata de coyunturas partidarias, sino de la necesidad de políticas de Estado sostenidas en el tiempo. “El principal riesgo es político”, sostuvo, y mencionó como ejemplos la inseguridad jurídica y medidas regulatorias que pueden desalentar la inversión.
¿Puede golpear el flight to quality?
Ante la pregunta de si puede haber un vuelo a calidad, en el marco de la guerra de Irán, que complique a los emergentes, Ureta sostuvo que "puede haber movimientos transitorios hacia el dólar o bonos del Tesoro americano", pero aclaró que “la tendencia de fondo favorece al mundo emergente vinculado a materias primas y digitalización".
Según detalló, el modelo de crecimiento global apunta a que los emergentes crezcan al 4%, frente al 2% de Estados Unidos o el 1% de Europa y Japón. “La inversión irá hacia los países que generen fiabilidad, seguridad jurídica y estabilidad institucional”, reseñó.
Población joven
Ureta también hizo hincapié en el bono demográfico, especialmente en países como Perú. Señaló que la población joven es un activo que no siempre es valorado en su totalidad por los inversores. En ese sentido, insistió en la necesidad de políticas de largo plazo que integren educación, inversión y tecnología. “Esa narrativa falta hoy en Perú y en otros países”, sostuvo, y agregó que el desarrollo de la inteligencia artificial debería formar parte de esa estrategia.
Cautela con Argentina
Al referirse a la Argentina de Javier Milei, consideró que el país atraviesa un proceso de cambio que es observado con interés por los inversores, aunque con cautela. Señaló que el nuevo enfoque económico fue bien recibido, pero que aún resta ver su consolidación. “El dinero está esperando a ver qué pasa”, afirmó, en alusión a la expectativa de que las reformas logren sostenerse en el tiempo y evitar episodios de reversión como los del pasado.
“Hoy, en el mapa de inversiones, Argentina todavía aparece poco. Hay que esperar. Tuvimos la experiencia de Macri, que fue un poco frustrante. Ahora el dinero está esperando a ver qué pasa, para que no sea otra esperanza frustrada”.
Evolución del sistema financiero
En cuanto a la evolución del sistema financiero, el ejecutivo planteó que se observa un desplazamiento del centro de gravedad desde los balances bancarios hacia los mercados de capitales. Explicó que este proceso tiene origen en regulaciones posteriores a la crisis financiera global y que se verá acelerado por la tecnología. “La inteligencia artificial no solo permite ejecutar órdenes, sino dar acceso a inteligencia y análisis de mercado”, afirmó.
Y añadió: “Los bancos seguirán siendo relevantes, pero más enfocados en financiamiento tradicional, mientras que la innovación se canalizará a través del mercado”.
En cuanto a la gestión de talento, Ureta fue tajante sobre la relevancia de la tecnología en el sector: “En Renta 4 cada vez contratamos gente más tecnológica. Ya es casi imposible contratar a alguien que no maneje IA; si no sabe, le damos cursos. La tecnología es nuestra herramienta de trabajo fundamental”.
Integración andina
Ureta señaló que, pese a algunos avances, los mercados de capitales en la región aún presentan limitaciones. “Se ha avanzado con la unión de la bolsa —nuam exchange entre Chile, Perú y Colombia—, pero todavía es insuficiente”, afirmó. En ese sentido, comparó el proceso con la experiencia europea: “Es un paso importante, similar a lo que vivimos en Europa con el euro. El euro creó un mercado de capitales que, aunque le falta para ser un mercado único como el estadounidense, permitió la aparición de mercados regionales de bonos y equity”.
El ejecutivo indicó que Renta 4 se enfoca activamente en el mercado de deuda de la región andina. “Estamos trabajando mucho en bonos en Chile, Perú y Colombia con un enfoque regional", explicó.
No obstante, advirtió que el desarrollo requiere más avances. “Es fundamental que los mercados se modernicen“, sentenció.












