Tres escenarios para la guerra en Irán redefinen las previsiones de energía y mercados, con un caso extremo que dispara al petróleo y tensiona tasas, divisas y crecimiento global.
La región mantiene avances y cotiza con descuento frente a otros mercados, pero el alza del crudo abre el debate sobre si la reciente corrección es una oportunidad de compra o el inicio de una fase de mayor volatilidad.
Los inversores empiezan a debatir si el alza del petróleo por la guerra de Irán dejará de ser solo un riesgo inflacionario y pasará a convertirse en una amenaza directa para el crecimiento de EE.UU.
Los mercados arrancaron la semana bajo presión después de que el ataque de EE.UU. al principal centro exportador de Irán reavivara los temores sobre la oferta energética.
El ataque de Estados Unidos a la isla iraní de Kharg elevó la tensión en Medio Oriente y agravó el riesgo para el suministro global de crudo, en un mercado ya golpeado por el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsó el petróleo por encima de los US$100 y elevó la aversión al riesgo, presionando a Wall Street y a las grandes tecnológicas.
El aumento del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente reconfigura las perspectivas macroeconómicas de América Latina. Un informe de Goldman Sachs advierte que el impacto será desigual entre exportadores e importadores de crudo.
Los principales índices bursátiles cerraron con pérdidas el jueves, presionados por el repunte del petróleo y el deterioro del apetito por riesgo en medio de la guerra en Medio Oriente.
Un análisis advierte que el repunte del Brent podría empujar a varias economías avanzadas hacia una recesión leve, con inflación más alta, endurecimiento de condiciones financieras y disrupciones en cadenas de suministro.
El petróleo de referencia mundial se disparó hasta un 10,5%, hasta los US$101,59 el barril, mientras que el West Texas Intermediate se acercó a los US$96.
El sistema de reservas estratégicas de petróleo vuelve al centro del debate. Qué son estas reservas, cuántos días de suministro cubren y qué papel pueden jugar ante un shock en el mercado petrolero.
La interrupción de cerca del 20% del suministro mundial de petróleo tras el estallido de la guerra en Irán ha desatado un shock energético sin precedentes.
Los futuros del petróleo se desplomaron después de que Trump dijera que la guerra podría terminar “muy pronto”, y el crudo Brent cotizaba este martes cerca de US$91.
Superávit energético marcaría nuevo récord en 2026 si se sostienen los precios altos. Las subas en la nafta pueden sumar presión a la inflación. Sector agroindustrial observa con preocupación aumento en los costos