El mercado global de materias primas enfrenta un shock de oferta impulsado por tensiones en Medio Oriente. Citi anticipa volatilidad a corto plazo y ajustes en precios por disrupciones logísticas y costos energéticos.
El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.
El cobre se desplomó por debajo de los 12.000 dólares la tonelada en Londres, cediendo sus ganancias de este año, ya que el empeoramiento de la guerra en Oriente Próximo hizo subir los precios de la energía y aumentó el riesgo de daños a la economía mundial.
Los ejecutivos de las empresas con inversiones en el país destacaron el régimen de beneficios impulsado por Milei. El desafío del financiamiento e infraestructura.
A US$2.250 la unidad de tonelada métrica, los precios han subido un 557% desde que Beijing incluyó ciertos productos de tungsteno en su lista de control de exportaciones en febrero del año pasado.
Según el BID, la región está en una posición privilegiada para convertir los rápidos avances tecnológicos y las necesidades energéticas globales en motores de crecimiento.
Algunas de las mayores empresas mineras del mundo están interesadas en invertir alrededor de 40.000 millones de dólares en el cinturón de cobre sin explotar de Argentina.