Los cambios de planes ponen de relieve la complejidad de construir centros de datos de IA, que se espera que cuesten decenas de miles de millones de dólares y requieran la cooperación de una amplia gama de socios.
El precio de financiar la construcción, algunas estimaciones lo sitúan en US$5 billones ha desatado recientemente el temor a un exceso de oferta en el mercado de deuda.
Las bolsas estadounidenses arrancaron febrero con alzas, a medida que se modera la corrección en los metales preciosos. El dólar registra una renovada fortaleza.
El banco alemán publicó su lista Fresh Money Conviction con ideas de inversión para el primer trimestre del año. La selección combina nombres defensivos y cíclicos con alto potencial de recuperación de múltiplos.
Burry arremete contra Oracle y refuerza su visión escéptica sobre el boom de la inteligencia artificial, en un momento en que las acciones de la compañía han perdido 40% desde su máximo de 2023.
La creciente preocupación por la capacidad de la IA para provocar cambios sísmicos en la economía estadounidense, y los pingües beneficios que conllevaría, ha convertido la euforia de los inversores por la tecnología en agitación.
Mientras Elon Musk acaparaba titulares, Larry Ellison se convirtió en el verdadero protagonista de 2025: desde la fiebre de la IA y los megacentros de datos hasta los grandes acuerdos que sacudieron a Hollywood.
El presidente Paz dijo que se espera que delegaciones de empresas como Tesla Inc, Amazon.com Inc y Oracle Corp visiten Bolivia en enero para anunciar inversiones en tecnología.
Wall Street cerró al alza en una jornada marcada por la “triple hora bruja” y el regreso del entusiasmo por las tecnológicas, con Nvidia y Oracle liderando las subidas
La rápida expansión de los centros de datos en EE.UU. ha transformado la industria energética, con una creciente controversia sobre instalaciones que pueden consumir tanta electricidad como ciudades enteras.
Oracle es la empresa que más dinero ha comprometido en arrendamientos de centros de datos, con la firma de contratos por valor de unos US$150.000 millones solo en los tres meses que terminaron en noviembre, lo que eleva sus compromisos totales a US$248.000 millones.
Las acciones profundizaron los retrocesos, mientras los bonos del Tesoro recortaron pérdidas tras las declaraciones de Waller que apuntan a que hay espacios para recortar las tasas de interés.