Las conversaciones en París buscan allanar el camino para la visita de Trump a China a fines de marzo, en un contexto marcado por la tregua comercial y la disputa arancelaria entre ambas potencias.
El secretario del Tesoro y el representante comercial de EE.UU se reunirán con el viceprimer ministro chino en París para preparar el encuentro entre Trump y Xi.
Lou Qinjian, portavoz de la Asamblea Popular Nacional, dijo a los periodistas el miércoles que la “diplomacia de jefe de Estado” sigue siendo el motor “insustituible” de los lazos bilaterales.
Los ataques estadounidenses contra Irán y el asesinato de su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, han avivado las tensiones con Pekín en los últimos días.
Pekín condenó el derrocamiento del líder iraní y advirtió sobre el riesgo de mayor inestabilidad global, a semanas del esperado encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump en Beijing.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino llamó al “cese inmediato” de las acciones militares en referencia a la ofensiva militar lanzada este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los presidentes conversaron por teléfono, horas después de que Xi hablara con Putin, en un contexto de relación bilateral estabilizada tras un acuerdo comercial.
Los presidentes de Rusia y China calificaron su relación como “ejemplar” y prometieron una coordinación más estrecha en política exterior, en medio de sanciones occidentales y tensiones geopolíticas.
El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y su homólogo chino, Xi Jimping, se encontraron este martes para afianzar la relación comercial. Latinoamérica, un eje de su conversación.
Starmer declaró que él y Xi habían dialogado sobre la reducción de los aranceles sobre el whisky y la cooperación en la lucha contra la inmigración irregular.
El desfile de políticos se produce meses después de que Trump sellara una tregua arancelaria con China que apaciguó las tensiones entre las mayores economías del mundo.
Una relación mermada significa ahora que es improbable que Pekín se enfrente a Trump mientras EE.UU. busca extender su influencia económica en Venezuela.