Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg Opinión — Wall Street está intentando desesperadamente averiguar hacia dónde va la demanda de los consumidores. Junto con el sentimiento y las ventas, hay otro indicador que merece la pena vigilar: los hurtos en las tiendas.

De esta métrica se habla muy poco. Es incómodo para los directivos de la distribución reconocer que sus clientes o, peor aún, sus empleados les están robando. Sin embargo, los hurtos han sido durante mucho tiempo un problema para los minoristas, y ahora se han convertido en el centro de atención debido a una serie de robos cada vez más violentos en Estados Unidos.

PUBLICIDAD

Aunque estas pérdidas fueron obra de pandillas criminales organizadas, y están muy lejos de los hurtos a pequeña escala, ambas cosas no pueden disociarse por completo. Los robos, grandes y pequeños, tienden a aumentar en tiempos de crisis. A medida que la inflación dificulte las cosas a más familias, los datos sobre robos en comercios minoristas serán un indicador revelador del malestar de los consumidores.

Indicador infeliz
Mientras que el crimen organizado ha elevado los robos, las dificultades económicas también inflan las pérdidas
Azul: Valor medio de los casos por ladrón detenido en EE.UU.
De izquierda a derecha: Descenso tras el estallido de la burbuja de las puntocom, inicio de la crisis financiera, aumento de la delincuencia organizada en el comercio minorista, pandemia

Jack L. Hayes International, Inc. una consultora de prevención de pérdidas con sede en Florida, lleva 33 años encuestando a los minoristas sobre los hurtos. En 2020, los grupos de tiendas informaron de un aumento significativo de los casos de hurto por necesidad. Con el mayor aumento de los precios de los alimentos en Estados Unidos en 13 años en noviembre, se espera que esto se convierta en un problema aún mayor en 2022.

Esto se produce en un contexto de aumento de la delincuencia organizada en el comercio minorista. La Asociación de Líderes de la Industria Minorista, entre cuyos miembros se encuentran Target Corp, Best Buy Co Inc y Walgreens Boots Alliance Inc, estima que en 2019 se robaron productos de los minoristas por valor de US$68.900 millones, alrededor del 1,5% del total de las ventas minoristas, debido a las pandillas organizadas. La cantidad promedio recuperada de los ladrones de tiendas aprehendidos ha aumentado considerablemente desde 2016, ya que los asaltantes se han vuelto más prolíficos, según Jack L. Hayes. Sin embargo, solo se recupera una pequeña parte de los productos robados a los ladrones, por lo que las pérdidas totales para las tiendas son mucho mayores.

PUBLICIDAD
La reducción no disminuye
El impacto financiero del hurto en el comercio minorista ha aumentado en los últimos cinco años
Azul: Coste de la delincuencia organizada en el comercio minorista de EE.UU. por cada US$1.000 millones de acciones

En el pasado, los artículos robados se solían vender en mercados de pulgas o casas de empeño. La explosión de las compras en línea ha facilitado a las pandillas la reventa de los mismos sin ser descubiertas. Las tiendas están viendo cómo desaparecen los objetivos típicos (navajas de afeitar, leche para bebés, cosméticos y productos de cuidado personal que pueden volver a venderse fácilmente), pero también están informando de un mayor número de robos de artículos de mayor cuantía, desde ropa y bolsos de diseño hasta herramientas eléctricas.

Un botín diferente 
La ropa y los bolsos de diseño están entre los principales objetivos 
Azul: Porcentaje de minoristas que informan de artículos robados por bandas de delincuencia organizada en disal 2020
De arriba a abajo: 
Ropa de diseño, Detergente para la ropa, carteras de lujo, Medicamentos para la alergia, Navajas de afeitar, Licores de alta calidad, Jeans, Analgésicos, Fórmulas para bebés, Tiras de blanqueamiento dental, Bebidas energéticas, Desodorante, Anticonceptivos, Aspiradoras, laptops/tabletas, Electrodomésticos, Juguetes

Los comerciantes están presionando a los legisladores para que se tomen más en serio los robos en las tiendas. El mes pasado, una carta firmada por 20 CEOs instó al Congreso a aprobar una legislación que obligue a los mercados en línea a recopilar y verificar la identidad y los datos financieros de los vendedores de terceros, y a obligar a los vendedores de gran volumen a revelar información de contacto a los consumidores.

Sin embargo, incluso estas medidas podrían no ser suficientes para impedir los robos. La última vez que los consumidores se vieron sometidos a una gran presión, a raíz de la crisis financiera de 2007, en medio de la pérdida masiva de puestos de trabajo y el aumento de los precios de los alimentos y el combustible, los robos en las tiendas aumentaron.

PUBLICIDAD

Un estudio de Joshua Bamfield, director del Centro de Investigación del Comercio Minorista de Gran Bretaña, reveló que en Europa occidental las llamadas “reducciones” (existencias que se pierden por errores de los sistemas, así como por robos de empleados y clientes) cayó del 1,45% de las ventas en 2002 al 1,23% en 2006. Pero aumentó rápidamente a partir de 2007, hasta alcanzar el 1,39% de las ventas en 2011. Estados Unidos experimentó una tendencia similar. Jack L. Hayes observó un aumento de la cantidad media recuperada de los ladrones detenidos en 2007 y 2008, y también en 2003, cuando los estadounidenses estaban lidiando con las consecuencias económicas del estallido de la burbuja de las puntocom.

Aunque la delincuencia organizada era un factor, Bamfield observó que ya en 2009 los minoristas veían más “amateurs” (principiantes) robando en sus tiendas, a menudo buscando productos cotidianos como alimentos (bloques de queso, carne, pizzas congeladas, café, leche en polvo) y productos del hogar (cuchillos, crema antiséptica, analgésicos, anticonceptivos, píldoras vitamínicas, suplementos dietéticos). Estos artículos siempre habían sido objeto de algún robo, con delincuentes que intentaban vender una pierna de cordero en el pub o en un restaurante, pero llegó a ser tan grave que los supermercados tuvieron que poner etiquetas electrónicas en artículos como cortes de res.

Robo por necesidad
Cuando los precios de los alimentos subieron tras la crisis financiera, se disparó el hurto de productos básicos para el hogar
Azul: IPC de EE.UU. Consumidores Urbanos Alimentos, ajustado estacionalmente, variación interanual

Y los delincuentes no sólo acudieron a las tiendas cuando los precios de los alimentos se dispararon. Los británicos que cultivan su propia fruta y verdura, en parcelas conocidas como huertos, tuvieron que introducir patrullas de seguridad tras el aumento de los robos.

PUBLICIDAD

Después de dos años que han sido una montaña rusa para muchos minoristas, un nuevo aumento de los robos en las tiendas será una gran preocupación para los comercios, y también para Wall Street. Demostraría que más consumidores están teniendo dificultades como consecuencia de la inflación, y están recurriendo a medidas cada vez más desesperadas para hacer frente a la situación.

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios.

Este artículo fue traducido por Andrea González