Bloomberg Línea — El Gobierno de Nicaragua anunció el sábado 10 de enero la liberación de decenas de personas del Sistema Penitenciario Nacional, un día después de que la Embajada de los Estados Unidos en Managua denunciara que en el país “más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas”.
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La información fue divulgada a través de una nota de prensa del Ministerio del Interior y medios oficialistas, en la que se indicó que las excarcelaciones coincidieron con la conmemoración de los 19 años del llamado “Pueblo Presidente”, denominación con la que el oficialismo se refiere al inicio del mandato de Daniel Ortega en 2007.
Según el comunicado, las personas que permanecían en resguardo de las autoridades pertinentes regresaron a sus hogares y familias como parte de una política orientada a “priorizar la paz, la reconciliación y la unión”.
El director general del Sistema Penitenciario Nacional, comisionado general Julio Guillermo Orozco, dijo que el beneficio legal fue otorgado a 30 personas. Sin embargo, las autoridades no identificaron a los liberados ni explicaron las razones de sus detenciones.
Un día antes del anuncio oficial, la Embajada de Estados Unidos en Managua había comparado la situación de Nicaragua con la de Venezuela, destacando que mientras ese país había liberado a un “gran número de presos políticos”, en Nicaragua más de 60 personas continuaban “injustamente detenidas o desaparecidas”, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, personas enfermas y adultos mayores.
Organizaciones de derechos humanos comenzaron a confirmar, desde el mismo sábado, la liberación de los detenidos, a quienes identificaron como presos políticos.
Ese día, el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas en Nicaragua informó en un comunicado sobre la excarcelación de al menos 20 personas, tras verificar la información directamente con sus familias. Estas personas formaban parte de una lista oficial de 62 presos políticos registrada por el organismo.
Al día siguiente, el 11 de enero, el Mecanismo actualizó sus datos y confirmó la excarcelación de al menos 24 personas presas políticas.
Según el informe, 20 de las personas liberadas son hombres y cuatro mujeres; 18 figuraban en la lista oficial del Mecanismo y seis no habían sido registradas previamente, lo que, según la iniciativa, evidencia un subregistro de detenciones.
La organización comunitaria señaló que, si bien las excarcelaciones representan un alivio para las familias, el Estado nicaragüense continúa incumpliendo sus obligaciones mientras otras personas siguen privadas de libertad por motivos políticos.
Asimismo, advirtió que estas liberaciones “no borran las violaciones a los derechos humanos sufridas por las personas detenidas ni el impacto físico, emocional y social que las detenciones arbitrarias han provocado” en ellas y sus entornos familiares.
Las excarcelaciones se producen en medio de crecientes cuestionamientos nacionales e internacionales al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que el mandato surgido de las elecciones de 2006 debió limitarse a un solo período presidencial de cinco años, “no por una dinastía ilegítima vitalicia. Reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no borrarán las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres de la tiranía”.
Desde la crisis de abril de 2018, el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + ha registrado al menos 355 asesinatos, el cierre y confiscación de 5.651 organizaciones y 41 universidades, la pérdida de la nacionalidad de 452 nicaragüenses y el exilio forzado de más de 309 periodistas, hechos que atribuye al régimen Ortega-Murillo.













