Bloomberg — Vladimir Potanin, uno de los hombres más ricos de Rusia, ha afirmado que la economía del país aún no ha tocado fondo y que la escasez de inversión sigue siendo el mayor reto.
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“Aún no podemos afirmar que hayamos superado el punto más bajo”, declaró Potanin, principal accionista y director de MMC Norilsk Nickel PJSC, la mayor empresa minera de Rusia, en una entrevista concedida el sábado a RBC TV.
El magnate reconoció que el Gobierno de Moscú está realizando “esfuerzos titánicos” para equilibrar el presupuesto, lo que podría crear las condiciones para que el banco central flexibilice la política monetaria y adopte otras medidas destinadas a reactivar la economía. No obstante, advirtió de que la escasez de inversiones es el mayor reto en estos momentos y que las subidas de impuestos, incluidas las que afectan a las empresas mineras, pueden empeorar la situación.
El Ministerio de Economía de Rusia prevé un crecimiento de apenas el 0,6% para este año. El Gobierno se enfrenta a un déficit presupuestario cada vez mayor, al destinar más recursos a la guerra en Ucrania. La financiación de esa carga está obligando a Moscú a recurrir en mayor medida a casi todos los demás sectores de la economía mediante el aumento de impuestos, tasas y otras fuentes de ingresos.
En el caso de las empresas mineras, el Gobierno introdujo un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de hasta el 30% de los beneficios “excedentes” para el periodo 2027-2029, siendo Norilsk Nickel una de las empresas más afectadas.
Según Potanin, este impuesto podría perjudicar aún más los planes de inversión de las grandes empresas. “Entendemos la necesidad de una carga fiscal adicional. Pero esa carga debería proceder exclusivamente de los beneficios”, afirmó Potanin. La incertidumbre sobre la política fiscal y la consiguiente dificultad para planificar las inversiones pueden suponer un obstáculo aún mayor para la inversión que los altos tipos de interés o la falta de capital, añadió.
Las declaraciones de Potanin, el tercer multimillonario más rico de Rusia con una fortuna de US$22.000 millones según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, reflejan una brecha cada vez mayor entre las empresas más grandes y el Gobierno, que necesita garantizar que el país pueda seguir financiando la guerra.
Las empresas habían respaldado las reformas fiscales hace dos años con el compromiso de que la política fiscal se mantendría estable hasta 2030, pero esa promesa no se ha cumplido, afirmó Potanin.
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