Buenos Aires — La exitosa colocación de deuda de Ecuador la semana pasada había reavivado las expectativas de que Argentina volviera pronto a los mercados internacionales. El país andino emitió bonos a ocho y 13 años a tasas de 8,75% y 9,25%, por debajo de lo esperado, con un libro de órdenes que superó ampliamente el monto adjudicado. Para el país gobernado por Javier Milei, marcado también por su historial de incumplimientos, la señal parecía clara: hay apetito global por deuda emergente de alto rendimiento.
Argentina no emite deuda soberana en Nueva York desde 2018 y enfrenta vencimientos por US$4.500 millones con bonistas en julio. Con el riesgo país ya por debajo de los 500 puntos básicos —su nivel más bajo en ocho año— el mercado empezaba a descontar una salida inminente.
Pero el Gobierno decidió enfriar esas expectativas. El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó este lunes una emisión internacional en el corto plazo, tal como había adelantado este medio el 27 de enero. No obstante, los bonos argentinos en dólares de ley neoyorquina prácticamente no se inmutaron, una reacción que sugiere que el mercado ya tenía incorporada la estrategia oficial de esperar mejores condiciones aún.
“No tenemos intención de ir al mercado internacional”, dijo Caputo en una entrevista con Radio Mitre.
El ministro argumentó que el Gobierno observa un proceso de “crowding in”, en el que los inversores canalizan sus fondos hacia colocaciones de deuda de provincias y empresas, en vez de hacia el Gobierno nacional. “Nuestra intención es continuar con esa práctica, especialmente mientras podamos asegurar fuentes alternativas de financiamiento para pagar a los inversores internacionales”, agregó.
Caputo también exhibió su sorpresa de ver el riesgo país todavía cerca de los 500 puntos básicos.
“Si a mí me hubieras dicho en enero del 2025 que todas estas cosas iban a pasar, yo te hubiera dicho que el riesgo país iba a estar en 250 o 300″, afirmó, y atribuyó la paradoja al “temor por el riesgo de que volviera el comunismo”, que en el medio llevó el indicador a 1.200 puntos.
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La estrategia de Milei: “escasez de bonos”
Las declaraciones de Caputo apenas antes de que el presidente Javier Milei publicara en X un hilo donde detalló la lógica detrás de la estrategia oficial. El mandatario anticipó que los pagos a multilaterales se afrontarán con liquidación de activos del Estado y que, en el “peor de los casos”, solo se buscará un rollover de los vencimientos de capital.
“Oferta de bonos no creciente y demanda de bonos en crecimiento implica mayores precios para los títulos argentinos y por ende menores tasas de interés y con ello menor riesgo país”, escribió Milei. Y cerró con una frase que busca dar certezas a los acreedores: “Los derechos de propiedad en la nueva Argentina se respetan a rajatabla”.
Javier Timerman, cofundador de Adcap Grupo Financiero, celebró el mensaje en contra del endeudamiento: “He visto varios defaults de Argentina. He visto endeudamientos irresponsables y reestructuraciones mal hechas. Si este tweet de Milei es compartido por los referentes de la oposición y logramos que sea política de estado, podemos seguir con nuestras diferencias pero sería un gran paso para el desarrollo del país”, escribió en X.
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“Vísteme despacio que estoy apurado”
Pablo Sanches, del broker Neix, consideró que la retórica del Gobierno encaja en una frase históricamente atribuida a Napoleón: “Vísteme despacio que estoy apurado”.
“Reemplazar temporalmente una fuente de financiamiento por otra ‘alternativa’ es solo una cuestión de esperar mejores condiciones”, evaluó. Y enfatizó que cuando se emitió el bono AN29 en diciembre el riesgo país estaba en 630 puntos, frente a los 500 actuales. “La espera valió la pena”, concluyó.
Nicolás Guaia, de Max Capital, coincidió: “El mero anuncio de que no se emitirá deuda nueva busca reducir la tasa de la deuda actual, mejorando las condiciones para emitir la deuda necesaria más adelante”, analizó.
“No creo que espere al 2027 para emitir, sino que está buscando acelerar la convergencia del riesgo país a niveles más parecidos a los mínimos que tuvo Macri: 342 puntos básicos.”

Ramiro Blázquez, estratega de StoneX para América Latina, dijo a Bloomberg News que no hay “urgencia” para que Argentina salga a los mercados ahora. “Una operación similar a la de Ecuador tendría sentido, pero emitir ahora solo serviría para acumular reservas. Argentina todavía opera unos 60 puntos básicos por encima de Ecuador, y las autoridades probablemente quieren que esa brecha desaparezca antes de emitir”, señaló.
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La advertencia de Cavallo
Sin embargo, no todos ven la estrategia con el mismo optimismo. Rocco Abalsamo, de Cocos Capital, advirtió que la decisión de no emitir hará que el mercado quede más pendiente de las compras de dólares del Banco Central. “Si se corta la compra de reservas, el mercado va a reaccionar de manera bastante negativa. Si se acumulan reservas, va a reaccionar de manera positiva. Es una variable muy sensible ahora”, señaló a Bloomberg Línea.
El exministro de Economía Domingo Cavallo advirtió por su parte durante el fin de semana que no se debe confundir la compra de reservas del Banco Central con las divisas que necesitan el Tesoro y las provincias para pagar intereses de deuda externa. “La responsabilidad de conseguir las divisas para pagar los servicios de la deuda es claramente del Tesoro Nacional y de los Tesoros provinciales”, escribió en su blog.
Y una fuente de un broker local que pidió anonimato indicó a Bloomberg Línea que, más allá de las tasas, hay cuestiones legales que el Gobierno está evaluando. Para esa persona, no es solo una cuestión de precio ya que hay otros temas, como el juicio por la expropiación de YPF, que hacen que no sea tan limpio como solo mirar la pantalla y decidir si uno coloca o no,
El Gobierno, mientras tanto, ha recurrido a fuentes alternativas: usó un repo con bancos por US$4.300 millones para los pagos de enero y consiguió financiamiento de un organismo multilateral para cancelar US$2.500 millones al Tesoro de Estados Unidos.
Argentina enfrenta otro vencimiento de más de US$4.500 millones con bonistas en julio.













