Venezuela se ha desacoplado del grupo de países más riesgosos y está en una dimensión más preocupante aún. Argentina, Ecuador y Bolivia tienen sus propios dilemas.
El bajo riesgo país reduce el costo de endeudamiento del Estado, libera recursos fiscales y también abarata el financiamiento para bancos y empresas. Además, fortalece la capacidad del país para enfrentar shocks externos sin sumar una crisis de confianza.
El índice que mide JPMorgan borró por completo la compresión que había registrado después de que S&P Global Ratings subiera la nota de la deuda argentina. Por otra parte, Finanzas anunció una aceptación del 34% en el canje dólar linked.
El riesgo país ecuatoriano sigue entre los más altos de la región, solo superado por el de Venezuela (5.893 puntos), Bolivia (541 puntos) y Argentina (423 puntos).
Javier Timerman y Miguel Kiguel, de Adcap Grupo Financiero, coincidieron en que el gobierno emitirá deuda en el exterior este año; Kiguel señaló que no haber salido en enero “fue un error”.
El índice que mide JPMorgan retrocedió 11,9% y los ADR argentinos se dispararon hasta 14% luego de la mejora de la calificación crediticia por parte de S&P.
En medio de una contienda marcada por la incertidumbre política, inversionistas y agentes del mercado siguen atentos las señales de ambos candidatos y el impacto que podrían tener sobre el modelo económico peruan
La Fundación para el Desarrollo de Guatemala analizó la metodología y las reformas requeridas ante S&P Global Ratings, Moody’s Ratings y Fitch Ratings para que el país alcance las categorías BBB-/Baa3.
Durante mayo de 2026, el riesgo país de Bolivia mostró un deterioro acelerado. Los inversionistas sienten hoy más incertidumbre y menos confianza sobre el futuro económico de Bolivia.