Bloomberg Línea — En su primera aparición a medios, el presidente encargado de Ecopetrol (ECOPETL), Juan Carlos Hurtado, indicó que no ha tenido contacto con Ricardo Roa y que las decisiones que tome en los dos meses que permanecerá en el cargo dependerán de los comités internos de la petrolera estatal colombiana.
“Aquí hay unos comités y dentro de ellos, con los diferentes vicepresidentes, aseguramos el cumplimiento de los procesos internos y de acuerdo con la normatividad. Aquí las decisiones no las toma una persona”.
Frente a si considera que la estatal colombiana atraviesa una crisis reputacional, por cuenta de la salida temporal de Roa en medio de investigaciones judiciales en su contra, Hurtado manifestó que el mensaje que envía es que “estamos trabajando de las mano de los trabajadores para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento de la compañía. Nuestro objetivo es asegurar eso”.
A la espera de la decisión de la OFAC
El presidente encargado de la estatal colombiana indicó que avanzan en el proceso de obtención de la licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), requisito necesario para que Ecopetrol y el Grupo ISA puedan importar gas de Venezuela y reactivar proyectos energéticos binacionales.
“Como compañía tenemos la competencia para asegurar el restablecimiento de la industria petrolera en Venezuela, desde la operación técnica”, expresó Hurtado.
En marzo pasado, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lideró una reunión de alto nivel con representantes del Gobierno de los Estados Unidos con ese propósito. En el encuentro se habló de la rehabilitación de la interconexión eléctrica por La Guajira y la eventual importación de gas natural desde Venezuela mediante el Gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura que conecta el Lago de Maracaibo con el departamento de La Guajira.
“Estamos avanzando con el gobierno de los Estados Unidos en los aspectos regulatorios necesarios para habilitar a nuestras empresas energéticas a desarrollar proyectos binacionales con Venezuela. Este es un paso clave para fortalecer la seguridad energética de Colombia y de la región”, dijo el ministro Palma tras el encuentro.
De acuerdo con las estimaciones del equipo técnico del Ministerio, la reactivación del flujo de gas podría darse en dos escenarios: el primero contempla la reposición de un tramo faltante de aproximadamente cinco kilómetros en territorio colombiano, en la frontera con Maracaibo, lo que tomaría entre tres y cuatro meses.
Y el segundo escenario propone una conexión temporal mediante una línea flexible que permitiría habilitar el suministro en un plazo estimado de uno a dos meses.
La tubería necesaria para la reposición del tramo colombiano ya fue trasladada por PDVSA a la zona fronteriza de Paraguachón.













