Bloomberg Línea — El sector privado colombiano hizo un llamado al Gobierno Nacional frente al nuevo impuesto a tiquetes aéreos que se decretó, señalando que afecta la conectividad y el desarrollo económico.
“Imponer nuevas cargas tributarias al sector y al transporte aéreo podría afectar el crecimiento del turismo. Hoy los tiquetes aéreos ya tienen un IVA del 19% y la cadena turística enfrenta una carga impositiva importante”, dijo Paula Cortés, presidenta de ANATO, Asociación de Agencias de Viaje.
El Ministerio de la Igualdad y Equidad expidió el Decreto 0625 de 2026, con el que reglamentó el cobro de un impuesto de salida del país por vía aérea para viajeros nacionales y extranjeros, sean o no residentes en Colombia.
La norma, firmada también por los ministerios de Hacienda y Transporte, establece las reglas para el cobro, recaudo y destinación de este tributo, y llegó apenas horas antes de que esa cartera fuera formalmente liquidada.
Según el decreto, el gravamen equivale a un dólar estadounidense o su valor en pesos colombianos (COP) según la Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente, y se cobrará en el momento en que el viajero compre el tiquete aéreo internacional.
El recaudo estará a cargo de las empresas de transporte aéreo regular y no regular de pasajeros, las agencias de viajes y las plataformas de comercio electrónico, mientras que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) será la entidad responsable de administrar los recursos, que se destinarán al Fondo contra la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes.
La dirigente gremial fue enfática en aclarar que el gremio no se opone al fin social de la norma, pero considera que ese objetivo debe alcanzarse a través de mecanismos articulados desde las entidades competentes, sin generar mayores costos para los viajeros ni nuevas obligaciones operativas para el sector.
Uno de los argumentos centrales de Anato es que ya existen instrumentos legales para financiar la lucha contra la explotación sexual infantil sin necesidad de un nuevo tributo.
El gremio recordó que el artículo 43 de la Ley 300 de 1996, modificado por la Ley 1101 de 2006, ordena destinar un porcentaje de los recursos del Fondo Nacional de Turismo (Fontur), así como las multas impuestas a prestadores turísticos, precisamente a ese propósito.
“Hemos sido reiterativos en la necesidad de establecer una tarifa del IVA del 5% aplicable a los tiquetes aéreos de pasajeros y otros servicios conexos del sector”, dijo Cortés.
A lo que añadió que preocupa que se reglamente un nuevo cobro al viajero internacional cuando ya existen instrumentos normativos y sectoriales para apoyar acciones de prevención, formación y sensibilización frente a esta problemática.
El Decreto establece que la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales) tendrá a su cargo la fiscalización, liquidación y sanción de irregularidades relacionadas con el tributo.
Y contempla algunas excepciones: quedan exentos los pasajeros en tránsito hacia un tercer país y el personal de las aerolíneas que viaje en ejercicio de sus funciones laborales.
Colombia es uno de los principales puntos de entrada y salida de pasajeros de América Latina, con 32,8 millones de viajeros en vuelos nacionales y 24,6 millones en rutas internacionales solo en 2025. ifras que, según el gremio, hacen aún más sensible cualquier nueva carga sobre el precio final de los tiquetes.













