Bloomberg Línea — Guatemala y Estados Unidos formalizaron un acuerdo de cooperación por US$110 millones destinado a la ejecución de seis proyectos prioritarios de infraestructura vial y al desarrollo de estudios técnicos para reactivar un sistema ferroviario en el sur del país centroamericano, como parte de una estrategia para mejorar la conectividad, reducir costos logísticos y fortalecer el comercio regional.
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El convenio se firmó el jueves 15 de enero mediante dos Cartas de Oferta y Aceptación (LOA) entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) y el Ministerio de la Defensa de Guatemala, con el acompañamiento del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV).
Los proyectos serán financiados en su totalidad por el Estado guatemalteco y contarán con asistencia técnica estadounidense.
Las autoridades detallaron que los seis proyectos viales fueron seleccionados con base en su impacto económico, social y logístico, y deberán ser diseñados en un plazo de seis meses para iniciar su ejecución durante 2026 y concluir antes de enero de 2028, cuando finalice el gobierno del presidente Bernardo Arévalo de León.
Según el mandatario, la alianza estratégica, a la que calificó como la base para “conectar y modernizar” la infraestructura nacional, inició desde la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en febrero del 2025.
Los proyectos de infraestructura
Entre las obras previstas figura la construcción de un distribuidor vial en Quetzaltenango, en el kilómetro 204 de la ruta nacional RN-1, un punto que actualmente registra congestionamientos superiores a una hora.
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Otro proyecto contempla un distribuidor vial en Sanarate, en el kilómetro 56 de la CA-09 Norte, una zona con alta incidencia de accidentes en la ruta al Atlántico.
En Ciudad de Guatemala, el plan incluye un paso vehicular elevado sobre la calle Martí, una de las arterias más transitadas de la capital y conexión directa con el Atlántico, donde la ampliación de carriles no es viable. El diseño final de esta obra dependerá de los estudios técnicos que iniciarán en los próximos días.
El cuarto proyecto se desarrollará en el occidente del país, con el mejoramiento y ampliación de la ruta entre Santiago Atitlán y San Marcos La Laguna, en Sololá. Actualmente, este tramo presenta una calzada angosta e insegura, por lo que el Gobierno guatemalteco espera que ampliación impulse el turismo y la economía de las comunidades alrededor del Lago de Atitlán.
También está prevista la ampliación a cuatro carriles del tramo entre el puente Nahualate y San Bernardino, en Suchitepéquez, considerado un cuello de botella clave del corredor de carga del Pacífico. Según el CIV, esta intervención busca reducir tiempos de traslado, costos logísticos y fortalecer las exportaciones.
El proyecto estrella es el denominado Arco noroccidente, un libramiento que conectará Sanarate, en El Progreso, con Santo Domingo Xenacoj, en Sacatepéquez.
Esta vía permitiría desviar el tránsito pesado que actualmente atraviesa la capital, con el objetivo de aliviar la congestión en la Ciudad de Guatemala y municipios aledaños.
De forma paralela, el acuerdo incluye estudios integrales y diseños conceptuales para un sistema ferroviario que conecte Puerto Quetzal con una estación logística multimodal en Escuintla, para mejorar el transporte de carga y la competitividad portuaria.
El proyecto sigue al acuerdo que ambos países firmaron en mayo de 2025 para modernizar la terminal marítima, mediante la expansión de su capacidad.













