Bloomberg Línea — Fitch Ratings dijo que la destitución del presidente José Jerí podría profundizar la incertidumbre política y abrir espacio a candidatos antisistema o de corte populista en próximas elecciones.
“La destitución de Jerí podría amplificar el sentimiento anti-establishment y aumentar la probabilidad de que un candidato outsider o populista gane fuerza hacia el final de la campaña”, dijo Fitch Ratings en un reporte.
En visión de los analistas de Fitch, la destitución de Jerí pone en evidencia no solo “la arraigada” inestabilidad política, sino también “los problemas de gobernabilidad que enfrenta el país”.
“Los efectos inmediatos probablemente serán limitados, ya que las elecciones generales se celebrarán en menos de dos meses, el 12 de abril, y es probable que la administración interina mantenga la continuidad de las políticas hasta el final del mandato en julio”, explicó.
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Perú se encuentra enfrascado en la inestabilidad política y desde 2016 ha tenido ya ocho gobernantes, la mayoría de los cuales han sido destituidos por cuestiones relacionadas con corrupción.
Los últimos seis presidentes peruanos dejaron el cargo sin completar su mandato.
El martes pasado, el Congreso del Perú destituyó a José Jerí tras aprobar siete mociones de censura acumuladas en una sola votación que obtuvo 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones.
Los legisladores peruanos presentaron mociones para la destitución del presidente interino José Jerí por no haber revelado reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado.
Además, la Fiscalía peruana le ha abierto una investigación preliminar por un presunto tráfico de influencias relacionado a un caso de contratación en el Ejecutivo.
El miércoles el Congreso de Perú finalmente eligió al izquierdista José Balcázar, de Perú Libre, como nuevo presidente interino, luego de que no se alcanzara la mayoría suficiente durante la primera ronda de votación.
Un congreso fragmentado

En visión de Fitch, Balcázar hereda un Congreso fragmentado y con la cercanía de las elecciones ve posible que aumenten esas presiones populistas, “elevando el riesgo de deterioro fiscal”.
El Gobierno peruano logró cumplir su meta fiscal de 2,2% del PIB en 2025, por primera vez en tres años.
Fitch espera una leve desaceleración del crecimiento de Perú a 3% en 2026, en parte por la incertidumbre electoral.
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Un panorama incierto

En el análisis, Fitch plantea un panorama incierto debido a la alta fragmentación de las fuerzas, con casi 40 partidos inscritos para competir.
Expone que ningún candidato supera el 50% y el mejor posicionado tiene cerca de 11%.
“Márgenes muy estrechos entre varios candidatos reflejan alta incertidumbre sobre quién pasará a una probable segunda vuelta en junio”, apuntó.
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En visión de Fitch, la fragmentación política limita la capacidad del próximo gobierno para aprobar reformas estructurales clave.
Además, la posibilidad de “avanzar en grandes proyectos, especialmente en minería e infraestructura, es incierta”.
Sin embargo, señaló que, si las elecciones dan lugar a una administración con respaldo más sólido en el Congreso y reducen la inestabilidad política de los últimos años, “aumentaría la probabilidad de aprobar reformas de procrecimiento y mejorar la gobernabilidad, lo que favorecería el perfil crediticio del país”.













