Citi detecta un cambio estructural en el petróleo: las acciones suben aunque caiga el crudo

El rebote de las acciones energéticas en 2025 refleja un cambio en la percepción de largo plazo sobre el sector, que vuelve a captar interés a medida que la demanda global se mantiene firme.

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Chevron y ExxonMobil en el NYSE
23 de enero, 2026 | 08:39 AM

Bloomberg Línea — En 2025, las acciones del sector energético global cerraron con un avance cercano al 20%, a pesar de que el precio del petróleo Brent se contrajo en torno al 20% en el mismo periodo. El fenómeno marcó un punto de inflexión para los inversionistas, que comenzaron a reevaluar el valor terminal de las petroleras integradas globales (IOCs, por sus siglas en inglés), incluso en un contexto de presión macroeconómica y caída de commodities clave.

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Las IOC son compañías petroleras privadas con operaciones globales que integran actividades de exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo y gas. La desconexión entre el comportamiento bursátil y los fundamentos tradicionales, como el precio del crudo o las recompras de acciones, abrió paso a una narrativa distinta sobre el futuro del petróleo y gas.

Las compañías europeas, que históricamente han sido vistas con escepticismo en el sector, también sorprendieron al superar a sus pares estadounidenses por 17% en el rendimiento total en bolsa, pese a haber recortado en muchos casos sus programas de retorno al accionista. El reacomodo de las valoraciones ha venido de la mano de un reconocimiento más amplio de que la demanda mundial de hidrocarburos continúa en aumento. Para Citi, este factor ha sido clave para explicar la divergencia entre acciones y petróleo.

Revalorización del valor terminal en las petroleras

Según Alastair R. Syme, analista del banco, el valor de las compañías petroleras “se está revalorizando, ya que el mercado ahora reconoce que la demanda mundial de petróleo y gas sigue creciendo”. Las valoraciones mejoraron en 2025, pero Citi estima que “las valoraciones actuales de las IOCs globales solo descuentan tasas de crecimiento terminal cercanas al 0%”.

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Letreros en una sucursal de Citibank en Nueva York. Las petroleras globales avanzan en bolsa, incluso con el crudo a la baja.

En Estados Unidos, esta tasa implícita es de 0,3% anual, mientras que en Europa es negativa, con un promedio de -0,7%. Estas cifras contrastan con la tasa real de crecimiento de la demanda global, que según Citi se sitúa en 1,4% anual. Esta brecha abre espacio para una revaloración adicional, aunque el mercado exige pruebas más concretas sobre la capacidad de las compañías para mantener su base de reservas.

Syme sostiene que “alinear completamente las valoraciones del sector con el crecimiento global probablemente requerirá que la industria demuestre su futuro a los inversionistas”. El respaldo en términos de reservas, medido por la vida útil de las mismas, ha caído 4% anual en los últimos años, y 2025 no ofreció una reversión clara de esta tendencia.

En términos simples, lo que señala Citi es que las acciones del sector aún no reflejan lo que está ocurriendo con la demanda real de energía. Aunque el consumo de petróleo y gas sigue creciendo de forma constante, los precios de mercado de las grandes petroleras asumen que ese crecimiento será nulo o incluso negativo.

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El mercado reacciona a una narrativa cambiante

La desconexión entre el petróleo y las acciones comenzó a hacerse visible hacia marzo o abril de 2025. Citi atribuye este cambio de percepción a factores como la fragmentación geopolítica y el reconocimiento institucional de la resiliencia de la demanda. “2025 ha acelerado lo que ha sido un péndulo oscilante desde 2021/22”, afirma Syme.

El informe destaca que “el hecho de que el grupo no haya sido penalizado en 2025 por recortar distribuciones a los accionistas parece una señal clara de un cambio de mentalidad sobre el valor terminal de la industria”. La tradicional obsesión del mercado con los retornos de capital ha perdido protagonismo frente a consideraciones sobre la sostenibilidad del negocio.

Citi resalta que “la comunidad inversionista ha vuelto a despertar ante el simple hecho de que la demanda de petróleo y gas sigue creciendo”. Incluso con este cambio, muchas gestoras aún evitan el sector energético tradicional, aunque la narrativa ya no es la misma que en los años previos a la pandemia.

Shell enfrenta dudas del mercado sobre su estrategia de retornos, advierte Citi.

El banco considera que el nuevo ciclo dependerá de la capacidad de las compañías para reemplazar reservas. En 2025, los proyectos con decisión final de inversión (FIDs) solo añadieron reservas equivalentes al 25% de la producción anual, el nivel más bajo en cuatro años. Sin estos proyectos, el peso recae en adquisiciones o mejoras en la recuperación de activos existentes.

Valoraciones dispares entre gigantes del sector

Las diferencias entre compañías se han vuelto más marcadas. En Europa, TotalEnergies y Eni destacan por mantener mejores perfiles de reservas frente a Shell y BP. Según Syme, “las posiciones superiores de recursos en TotalEnergies y Eni respaldan que estas empresas abran más la brecha de valor respecto a sus pares del Reino Unido Shell y BP”.

Shell, que ha priorizado retornos al accionista en su estrategia, enfrenta ahora un entorno de mercado donde esa política parece perder tracción. El propio informe subraya que “la estrategia de Shell de priorizar los retornos de capital parece enfrentar el viento en contra de un mercado que está cambiando de enfoque”.

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BP, por su parte, podría revertir parte de su desventaja si logra resultados favorables en su campaña de exploración en Brasil. “La campaña de exploración y evaluación de 2026 en Brasil creemos que conlleva la oportunidad de transformar el portafolio”, afirma Citi.

El descubrimiento Bumerangue, anunciado en julio de 2025, podría añadir entre 3.000 y 4.000 millones de barriles recuperables a la base de recursos de BP. Para Citi, esto equivaldría a sumar entre tres y cinco años adicionales a la vida útil de sus reservas probadas. Además, la perforación en el prospecto adyacente Tupinambá podría ofrecer un impulso adicional si los resultados confirman su potencial.

En Estados Unidos, las tres grandes IOCs presentan portafolios similares, pero diferencias notables en valoración. ConocoPhillips cotiza con un descuento superior al 30% respecto a ExxonMobil y Chevron. “La fortaleza del portafolio y la visibilidad entre las tres grandes IOCs de EE.UU. nos parece notablemente similar”, afirma Syme.

Oficinas de Conoco Phillips. La empresa cotiza con fuerte descuento pese a su sólida base de reservas.

Citi cree que este descuento abre una oportunidad clara. “Creemos que la diferencia en múltiplos de valoración de COP frente a XOM/CVX representa una oportunidad de inversión significativa”, añade el analista. El menor múltiplo podría deberse al mayor gasto de capital de COP en 2024 y 2025, lo que comprimió su flujo de caja libre, aunque se espera una mejora en 2026 y 2027.

En cuanto a las proyecciones bursátiles, Citi estima que los índices energéticos aún no reflejan por completo el crecimiento estructural de la demanda. Al cierre de 2025, el índice MSCI World Energy avanzó 19%, mientras que el Brent se contrajo 21%. Citi considera que esta divergencia persistirá mientras no se refleje en precios una tasa de crecimiento terminal más cercana al 1,4% que actualmente registra la demanda global.

En resumen, Citi plantea que el mercado aún no ha ajustado del todo sus expectativas a una realidad donde el petróleo y el gas siguen siendo demandados. Las acciones han empezado a desmarcarse del precio del crudo porque los inversionistas ven que el negocio tiene más futuro del que asumían, pero el verdadero reacomodo de valor dependerá de si las compañías logran demostrar que tienen reservas suficientes para sostener esa demanda.

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