Bloomberg — Luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos fallara en contra de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, el mandatario redobló la apuesta anunciando un arancel general del 15% para las importaciones, en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, con vigencia “inmediata”. Y, también, informó el inicio de investigaciones bajo la Sección 301 de esa misma normativa, para saber qué otras variantes tarifarias puede encontrar allí.
La pregunta central es cuánta discrecionalidad real le otorgan estas herramientas legales al Ejecutivo. Un informe del banco de inversión Wells Fargo (WFC) detalla el alcance de cada una:
- Sección 122, Ley de Comercio de 1974: el presidente puede imponer aranceles de hasta 15% durante 150 días para abordar problemas en la balanza de pagos. Los aranceles pueden extenderse de manera indefinida con la aprobación del Congreso. No se requiere una investigación federal previa.
- Sección 301, Ley de Comercio de 1974: el Representante de Comercio de Estados Unidos puede aplicar aranceles por cuatro años, bajo la dirección del presidente, si determina la existencia de acciones injustificables, irrazonables o discriminatorias contra empresas estadounidenses y/o una violación de acuerdos comerciales. Los aranceles pueden imponerse de manera indefinida si se solicita su continuidad y se renuevan cada cuatro años.
Un informe publicado por Deutsche Bank menciona la tasa arancelaria efectiva promedio general sobre las importaciones de Estados Unidos (antes de considerar los efectos de sustitución, es decir, el desplazamiento hacia importaciones con aranceles más bajos) era del 16% antes de la decisión de la Corte Suprema, el nivel más alto desde 1936.
Tras la eliminación de los aranceles aplicados en virtud Ley de Poderes Económicos en Caso de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) , estiman que la tasa efectiva cayó al 9,1%. Posteriormente, la imposición de un arancel del 15% bajo la Sección 122 sobre la mayoría de las importaciones (con exenciones) elevó nuevamente la tasa efectiva al 13,7%.
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Analistas de Deutsche Bank creen que la tasa arancelaria efectiva disminuirá a lo largo de 2026.
Lo recaudado hasta el momento
Estados Unidos recaudó cerca de US$265.000 millones en ingresos por aranceles el año pasado, más de tres veces el monto percibido en 2024. En relación con el total de importaciones, eso implica que la tasa arancelaria efectiva promedio realizada se elevó a alrededor del 8% el año pasado, frente a poco menos del 3% el año anterior.
Lo curioso, señala el informe de Wells Fargo, es que las importaciones totales de bienes aumentaron el año pasado, con un alza del 4,3% respecto de 2024. Sin embargo, esa cifra general oculta debilidades subyacentes relevantes. Si se excluyen las categorías vinculadas al oro, el crecimiento anual de las importaciones de bienes se reduce aproximadamente a la mitad, lo que sugiere que la fortaleza del dato principal sobrestima el verdadero dinamismo del crecimiento importador.
Un análisis más detallado muestra que el aumento de las importaciones estuvo altamente concentrado en un conjunto reducido de categorías, en particular bienes de alta tecnología.
Las compras externas de computadoras, accesorios informáticos, equipos de comunicaciones y semiconductores se incrementaron 35% en el año, en línea con otros indicadores que señalan que las empresas priorizaron inversiones en tecnología, considerada clave para la competitividad futura. Si bien estas categorías no fueron las únicas que impulsaron el crecimiento de las importaciones, resultaron determinantes. Si se las excluye por completo, las importaciones de bienes cayeron 3,6% el año pasado.
¿Cómo puede impactar el fallo de la Corte Suprema en Latinoamérica?
El analista colombiano Luis Alberto Villamarín sostuvo que la anulación de gran parte de los aranceles de Estados Unidos por un fallo de la Corte Suprema, conocido el 20 de febrero, funciona como un “colchón de alivio” para América Latina.
Según explicó, la medida reduce el riesgo de recesión y de caída de inversiones en países como México, al que consideró el más beneficiado, y también favorece a economías como Brasil y Colombia. En el caso colombiano, indicó que productos como café, flores, aguacate y manufacturas recuperarían previsibilidad al desaparecer la amenaza de subas arancelarias repentinas.
Villamarín señaló que mantener aranceles bajos normaliza el comercio con Estados Unidos, mejora la competitividad regional y estimula la productividad interna, lo que impactaría positivamente en el Producto Interno Bruto. También consideró que la decisión contribuye a una mayor estabilidad cambiaria del dólar, reduce costos para consumidores y exportadores y puede mejorar el clima de relaciones entre los países, al reforzar el respeto por los tratados y los compromisos comerciales vigentes.
El director asociado de Control Risks en la Región Andina, Theodore Kahn, señaló que el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sólo alcanza a determinados aranceles aplicados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y no a aquellos impuestos bajo otras facultades legales.
Según explicó, la decisión afecta principalmente a gravámenes generales —no sectoriales—, en particular los implementados en abril durante el denominado “Día de Liberación”. Para la mayoría de los países de América Latina, reseñó, el impacto directo es acotado, ya que solo estaban alcanzados por un arancel general del 10% y no por recargos adicionales. Además, indicó que el período de vigencia fue relativamente breve, por lo que aún no se observaron ajustes significativos en las cadenas de suministro.
Kahn consideró que México podría ser una excepción, debido a que enfrentó aranceles más elevados. Sin embargo, sostuvo que la principal implicancia para la región es política más que económica: la cuestión arancelaria perdería peso como herramienta de negociación en la relación con Estados Unidos. En ese contexto, estimó que las eventuales presiones de Washington podrían orientarse más hacia asuntos de seguridad y defensa que hacia el comercio.













