Bloomberg — El CEO de BlackRock Inc. (BLK), Larry Fink, advirtió de que los retrasos en la construcción de centros de datos podrían aumentar los costes informáticos y poner en peligro el crecimiento económico, a medida que se acelera la demanda de inteligencia artificial.
“Si no construimos estos centros de datos, en realidad se generará más inflación, ya que el costo de la computación es muy elevado en estos momentos”, afirmó Fink dutante una entrevista concedida este miércoles a Bloomberg Television, al margen del evento Berlin Global Dialogue. “Y cuanto más rápido construyamos más centros de datos, más capacidad de cálculo tendremos y más rápido podremos reducir el coste”.
Fink, de 73 años, indicó que frenar la expansión de esta tecnología tendría consecuencias más amplias. “Si ralentizamos la expansión de esta tecnología, creo que realmente se pone en peligro la economía”.
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La inquietud de los inversionistas respecto a la sostenibilidad del auge de la inteligencia artificial se ha disparado en las últimas semanas, ante el temor de que la considerable inversión inicial que requiere esta tecnología tarde más de lo previsto en traducirse en beneficios y en aumentos de la productividad.
Fink ya había restado importancia anteriormente a las preocupaciones sobre una burbuja de la inteligencia artificial, señalando en su lugar la escasez de oferta y afirmando que el crecimiento de la demanda ha superado las expectativas. Además advirtió de que los retrasos en el desarrollo de la tecnología podrían, en última instancia, limitar el acceso.
“Nos encontramos en un momento en el que, por fin, estamos liberando capital privado, por lo que la competencia por el capital es mayor que nunca en toda mi carrera profesional”, declaró Fink este miércoles.
Sus comentarios se producen en un momento en que la inflación se está acelerando de nuevo en las principales economías y los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. han alcanzado máximos de varias décadas, mientras los mercados se enfrentan a un déficit fiscal estadounidense de casi US$2 billones.
Fink señaló que los rendimientos de los bonos están “emitiendo señales de alarma” y añadió: “Despierte, Gobierno federal. Nuestros déficits están comenzando a plantear problemas realmente graves”.
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