Bloomberg Línea — Un grupo de productores de hilo de filamento de poliéster de Norteamérica y Centroamérica—entre ellos varios competidores directos— puso en marcha un sistema conjunto para verificar físicamente el origen de su producto, hasta ahora acreditado principalmente con documentación y certificaciones.
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La iniciativa, llamada YarnProof la encabeza Unifi, Inc (UFI), con sede en Greensboro, Carolina del Norte. El fabricante opera en Estados Unidos, Colombia, El Salvador y Brasil.
Hace casi dos décadas, Unifi lanzó Repreve, una marca de fibra y resina de poliéster reciclado y trazable elaborada a partir de botellas plásticas postindustriales y posconsumo mediante tecnología propia de reciclaje.
Ahora, la compañía está aliándose con los principales fabricantes de hilo de filamento de poliéster de Estados Unidos, México y Centroamérica, para usar tecnología de la empresa británica FibreTrace.
Uno de los motivos de fondo es comercial. Bajo el CAFTA-DR y el USMCA (T-MEC), el acceso a determinados beneficios arancelarios depende del cumplimiento de reglas de origen, entre ellas la regla yarn-forward, que establece requisitos sobre el origen de los materiales utilizados en la fabricación de productos textiles.
Las declaraciones de origen se sustentan hoy en papeles y auditorías, y las autoridades de Estados Unidos han intensificado su atención sobre el producto no conforme (PNC). La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), según el propio anuncio, ha señalado la importancia de soluciones del sector privado para la trazabilidad.
De acuerdo con Kim Glas, presidenta y directora ejecutiva del National Council of Textile Organizations (NCTO), la nueva herramienta brindará “a las marcas mayor confianza en sus decisiones de abastecimiento y, al mismo tiempo, genera oportunidades adicionales para la manufactura en América del Norte y Central”.
¿Cómo funciona?
El sistema de YarnProof incorpora un marcador invisible y permanente en el hilo de filamento de poliéster durante la extrusión.
El marcador permanece en el material durante todo el ciclo de vida y puede detectarse de inmediato mediante un escáner portátil de FibreTrace en puntos designados a lo largo de la cadena de suministro, incluyendo el hilo, la tela y los productos terminados.
Cada escaneo, realizado por participantes autorizados, genera un registro de verificación vinculado a la información de producción y abastecimiento. De ese modo, el material físico queda conectado con su origen documentado.
Ese es, precisamente, el eslabón que suele faltar, según Shannon Mercer, CEO de FibreTrace. El ejecutivo señaló que, aunque la industria ha avanzado en áreas como la certificación, la conciliación de volúmenes y la trazabilidad digital, estos mecanismos no necesariamente permiten comprobar que la fibra declarada al inicio de la cadena sea la misma que terminó en la prenda.
“El hecho de que las cuentas cuadren no significa necesariamente que el material físico haya llegado al producto final”. Por eso, sostuvo, la verificación física es clave para vincular el material con los registros y las declaraciones sobre su origen.
Por su parte, Eddie Ingle, CEO de Unifi Manufacturing, refirió que la transparencia de la cadena de suministro “ya no puede basarse solo en declaraciones”.
“A medida que las marcas, los minoristas y los organismos reguladores someten el abastecimiento a un mayor escrutinio, nuestro sector necesita mejores formas de verificar que los productos proceden realmente de donde dicen proceder”, agregó.
Bajo un mismo esquema
A Unifi Manufacturing se le han unido Aquafil O’Mara, CS America, CS Central America, Nan Ya Plastics Corporation America, Premiere Fibers, Sans Americas, Skytex México, Tecnología Textil Avanzada, Textufil y United Textiles of America.
Aunque compiten entre sí, se aliaron para reducir los riesgos reputacionales de las marcas y los minoristas, responder al mayor escrutinio sobre las declaraciones de origen de los materiales y prevenir el comercio que incumple las normas vigentes.
“Hasta donde sabemos, este es el primer grupo regional de productores de fibra que colabora a esta escala para fortalecer su posición mediante la verificación física”, dijo Danielle Statham, cofundadora y propietaria de FibreTrace.
“No están simplemente diciendo al mercado de dónde viene su fibra: le están dando al mercado una manera de verificarla”, agregó la ejecutiva.
Under Armour, una marca estadounidense que se abastece de fabricantes de la región, también se pronunció sobre la iniciativa.
Para su director sénior de abastecimiento de materiales, Nick Pence, la integridad de la cadena es una prioridad máxima del sector. “Nos alientan las medidas proactivas que la industria está tomando para mejorar la transparencia y proporcionar evidencia física que respalde el historial de abastecimiento”.













