La criptomoneda subió mientras los mercados globales caían tras el salto del petróleo por la guerra en Medio Oriente, aunque los inversores mantienen cautela ante el riesgo de nuevas ventas.
Las acciones cerraron con caídas tras un débil informe de empleo que aumentó las dudas sobre la economía. El alza del petróleo por la guerra en Medio Oriente y temores inflacionarios presionaron aún más el apetito por riesgo.
Las acciones cerraron al alza impulsadas por datos que mostraron fortaleza en el sector servicios y señales de inflación moderándose, mientras los inversionistas siguen atentos al impacto del conflicto en Medio Oriente.
El bitcoin superó los US$73.000 impulsado por fuertes entradas en los ETF al contado y un aumento del interés abierto, incluso mientras los mercados globales siguen atentos al conflicto en Medio Oriente.
Las acciones recortaron las pérdidas tras la promesa de Trump de garantizar el flujo por el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en Medio Oriente.
La mayor criptodivisa cayó hasta un 3,5% a US$66.511 en las operaciones de Nueva York. El miércoles, el token había subido hacia los US$70.000 por primera vez desde el 16 de febrero.
Ejecutivos del sector señalan que la clave estará en la claridad regulatoria en EE.UU., la estabilización macro y geopolítica y el regreso del capital institucional.
Bitcoin volvió a superar los US$68.000 tras tres sesiones de pérdidas, impulsado por una mejora del apetito por riesgo y expectativas antes de los resultados de Nvidia.
Bitcoin y ether, las dos mayores criptodivisas, subían más de un 3% a las 10 de la mañana del miércoles en Singapur. Bitcoin subió hasta un 3,52% hasta US$66.300.
Bitcoin se encamina a su peor caída mensual desde 2022, presionado por la aversión al riesgo global tras los planes arancelarios anunciados por Donald Trump y por la falta de catalizadores alcistas.