El martes, Vance dijo que admiraba al papa y que no le importaba que León opinara sobre la actualidad, pero discrepó de su postura sobre el conflicto de Medio Oriente.
Estados Unidos mantendrá conversaciones directas con Irán en Islamabad, incluso mientras nuevos ataques en Líbano y la presión en el estrecho de Ormuz ponen en duda la frágil tregua alcanzada esta semana.
Ambas estrellas republicanas, que han perseguido el sueño de llegar a la Casa Blanca, han ayudado de cerca a Trump a esbozar los fundamentos de una nueva política exterior.
Apareció en televisión y en la sala de prensa, usando humor y disciplina para reforzar el mensaje republicano frente a las negociaciones con demócratas.
Un cierre retrasaría la publicación del informe mensual sobre empleo prevista para el viernes y dejaría sin empleo a cientos de miles de trabajadores federales.
El vicepresidente estadounidense aseguró tras el ataque a Irán que “la manera de lograr paz es a través de la fuerza”. Dijo que permitirlo “llevaría a un conflicto militar absolutamente desastroso”.
Los líderes mundiales volvieron a Roma por segunda vez en pocas semanas para celebrar la primera misa de León XIV y se ha creado una oportunidad para la diplomacia improvisada.
El viaje de Vance le lleva a dos socios comerciales clave de EE.UU. mientras se intensifican las conversaciones sobre la agenda comercial del presidente Donald Trump.