Mientras el Gobierno presiona por resultados en las distintas carteras, las fuerzas políticas en el Congreso se fragmentan y dejan en el limbo los llamados “proyectos del cambio”.
El proyecto de Presupuesto General de la Nación asciende a COP$557 billones, con aumentos en gasto de funcionamiento y un déficit primario mayor. La aprobación enfrentará debates sobre austeridad y legitimidad fiscal.
Los nuevos impuestos no tocan la Canasta Familiar, pero sí aumentan las tarifas de renta para asalariados desde COP$7 millones mensuales. Además, endurece los impuestos para eventos de recreación como cine, teatro, conciertos y fútbol.
El presidente Lula se enfrenta a un renovado escrutinio de los inversores sobre la dirección del presupuesto antes de su probable campaña para un cuarto mandato el próximo año.
Germán Ávila, encargado de la cartera financiera, explicó ante las comisiones económicas del Senado y la Cámara los cambios que presentará el Gobierno en los próximos días.
El Banco de la República no cedió ante las presiones del presidente Petro y mantuvo quietos los tipos. El PGN 2026 y los buenos datos de actividad y desempleo dieron argumentos para no bajar.