Buenos Aires — En años de agitación financiera, las obligaciones negociables (ON) en dólares se han convertido en pilares de las carteras conservadoras argentinas, dado que permitieron a los inversores obtener rendimientos por encima de la inflación estadounidense.
Ante ese panorama, Bloomberg Línea consultó a expertos de distintos brokers y consultoras cuáles son sus preferencias dentro del segmento corporativo en esta primera parte de 2026.
Los elegidos de Balanz Capital
Desde Balanz Capital señalan que la demanda por bonos corporativos en dólares se concentra actualmente en instrumentos con una duración igual o superior a cuatro años.
Según explicó Melina Di Napoli, analista de producto wealth management de la firma, este posicionamiento responde a que varias compañías argentinas —entre ellas Pampa Energía, Arcor e YPF— aprovecharon durante el último año un contexto de mejores expectativas macroeconómicas y sectoriales para emitir deuda a plazos más largos y con tasas de interés más bajas.
Con esos fondos, avanzaron en la recompra o refinanciación de pasivos de corto plazo que resultaban más onerosos.
Ese proceso, indicó la analista, redujo de manera significativa la oferta de bonos en los tramos cortos de la curva. Eso en la práctica obliga a extender la duration al momento de seleccionar créditos corporativos dentro del mercado local.
En ese marco, Balanz Capital identifica como alternativas atractivas el bono de Transportadora de Gas del Sur con vencimiento el 24 de julio de 2031, que ofrece un rendimiento cercano al 7,8% anual en dólares; la emisión de Tecpetrol con vencimiento el 3 de noviembre de 2030, con un rendimiento similar; y el bono de Telecom Argentina con vencimiento el 28 de mayo de 2033, cuyo rendimiento ronda el 8,5% anual en moneda estadounidense.
Además, Di Napoli señaló que su equipo se mantiene atento a eventuales nuevas colocaciones de deuda corporativa que podrían aparecer en el mercado luego del pago de rentas y amortizaciones de bonos soberanos en dólares, que se llevará a cabo este 9 de enero.
Qué está viendo Adcap Grupo Financiero
El equipo de research de Adcap Grupo Financiero pone el foco en el sector energético y de utilities, donde identifica perfiles crediticios con distintos niveles de riesgo y retorno.
Dentro de ese universo, Pampa Energía aparece como uno de los emisores más sólidos, con bajo apalancamiento, fuerte generación de caja y un perfil de vencimientos holgado, dado que menos del 16% de su deuda se concentra en los próximos 12 meses.
Según detallaron, al tercer trimestre de 2025, la compañía registraba una relación deuda neta/EBITDA ajustado de 0,9x y coberturas de intereses holgadas, respaldadas por una posición de caja de US$911 millones frente a US$282 millones de deuda de corto plazo. En ese contexto, el equipo destaca valor en los tramos medios y largos de la curva, con especial interés en los bonos con vencimientos en 2034 y 2037.
En el caso de YPF, el análisis señala un perfil de mayor riesgo relativo, asociado a un apalancamiento más elevado, liquidez ajustada y un calendario de vencimientos exigente, con cerca del 25% de la deuda concentrada en los próximos 12 meses.
Al tercer trimestre de 2025, la petrolera presentaba una relación deuda neta/EBITDA ajustado de 2,1x, con una cobertura de intereses más acotada a nivel EBIT, aunque compensada por su escala operativa y una sólida generación de EBITDA. Dentro de la curva, Adcap identifica oportunidades en bonos de vencimientos intermedios, como los que expiran en 2031 y 2034.
Para Vista Energy, el equipo de research de Adcap destaca la combinación de alto crecimiento y márgenes operativos elevados con un perfil financiero más exigido, producto de su foco en upstream y una mayor exposición al ciclo del petróleo. Si bien la liquidez es más ajustada y el 19% de la deuda vence en los próximos 12 meses, la compañía muestra coberturas de intereses holgadas, lo que lleva a concentrar el interés en los bonos de vencimientos más largos.
Dentro del segmento de utilities, Transportadora de Gas del Sur (TGS) es señalada como el emisor con el perfil crediticio más defensivo. El informe subraya su posición de caja neta, ingresos regulados y un riesgo de refinanciación acotado, con solo el 15% de la deuda concentrada en el corto plazo. En ese marco, la curva de bonos de la compañía ofrece, según Adcap, una combinación atractiva de solidez crediticia y rendimiento en relación con otros emisores energéticos locales.
Por último, el análisis incorpora a IRSA, cuyo perfil crediticio se apoya en un bajo nivel de apalancamiento, coberturas de intereses elevadas y una posición de liquidez holgada. Al tercer trimestre de 2025, la empresa contaba con US$315 millones de caja frente a US$77 millones de deuda de corto plazo, y su curva de bonos opera, de acuerdo con el equipo de research de Adcap Grupo Financiero, en niveles atractivos en función de su fortaleza financiera, con oportunidades tanto en tramos cortos como largos.
La mirada de Insider Finance
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, señala que dentro del universo de bonos corporativos en dólares, las empresas reguladas muestran un atractivo creciente. “La recomposición tarifaria comienza a reflejarse directamente en los ingresos, aportando previsibilidad al flujo de caja”, explica.
En ese marco, el ejecutivo subrayó su preferencia por Edenor. Lazzati destaca que la suba de tarifas mejora la ecuación financiera de la compañía y reduce su dependencia de subsidios, fortaleciendo así su perfil crediticio. Dentro de la empresa, los bonos DNC70 y DNC80 son los que considera más interesantes.
Dentro del sector energético, Lazzati también menciona a YPF, particularmente en la parte corta de la curva. “El bono YMCIO 2029 nos parece el más atractivo, tanto por su duration acotada como por el potencial que puede aportar la evolución de Vaca Muerta en el mediano plazo”, añade.
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Los preferidos de Sailing Inversiones en el mundo soberano
Por fuera del mundo ON, desde Sailing Inversiones observan que, en el contexto actual, el mayor atractivo dentro del mercado en dólares se concentra en instrumentos de tramo largo, donde la duración adquiere un rol central para capturar eventuales ganancias de capital en un escenario de compresión de spreads y mejora de las expectativas macroeconómicas.
Según explicó Auxtin Maquieyra, gerente comercial de la firma, dentro de ese universo los bonos soberanos de vencimientos largos continúan siendo los más utilizados por inversores con un perfil más táctico, dado que amplifican los movimientos de precios ante cambios en la percepción de riesgo y en la curva de rendimientos.
En ese segmento, Maquieyra destacó al AE38, que rinde cerca de 10,3% de tasa efectiva anual, y al AL35, con un rendimiento en torno al 10% tasa efectiva anual (TEA), como los instrumentos preferidos. Ambos bonos combinan una elevada duración con paridades que, desde la visión de la firma, aún ofrecen margen de suba si se consolida el proceso de superávit fiscal, acumulación de reservas y estabilidad cambiaria.
Adicionalmente, desde Sailing Inversiones consideran que la agenda de reformas prevista para retomarse en febrero podría aportar un impulso adicional a estos activos, en la medida en que el Gobierno logre el respaldo político necesario para avanzar con esas iniciativas.













