Buenos Aires — El Gobierno argentino logró un rollover del 103,46% en la primera licitación de septiembre: se llevó AR$8,4 billones, sobre AR$8,1 billones que vencían. Podría haber absorbido algo más, ya que el mercado ofertó AR$14,2 billones, pero optó por evitar dar premios mayores sobre el mercado secundario o tensionar la liquidez del sistema.
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“La estrategia del Tesoro se enfocó en aprovechar la elevada demanda recibida para adjudicar la mayor cantidad posible en instrumentos dólar linked sin dar un premio excesivo, buscando canalizar parte de la demanda por cobertura de tipo de cambio y minimizar así su potencial traslado al mercado cambiario”, sostuvo Valentín Gómez García, analista de Adcap Grupo Financiero.
“Al mismo tiempo, en el resto de las curvas adjudicó principalmente lo necesario para cubrir los vencimientos, evitando una absorción significativa de pesos que pudiera generar nuevamente presión sobre la liquidez del sistema”, agregó.
Desde el bróker PUENTE escribieron en un informe que, incluso, en muchos de los instrumentos los precios de corte fueron superiores a los del mercado secundario, no teniendo que dar premio.
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“Hacia la semana que viene quedará ver cómo se reposicionan las curvas con esta nueva oferta y en particular, cómo quedarán las condiciones de liquidez”, detalla el reporte de PUENTE.
Por su parte, Martín De La Fuente, de Buenos Aires Valores SA (BAVSA), destacó: “En línea con lo que anticipábamos, el Tesoro optó por un rollover moderado en un contexto de liquidez abundante (estimamos que hoy el Banco Central absorbió AR$2,3 billones en la REPO), con margen para haber rolleado hasta el 110% sin estresar las tasas. Este financiamiento neto positivo absorbe cerca de AR$0,3 billones del mercado de pesos, que tendrán efecto al 15 de septiembre”.
Tal como detalló De La Fuente, el Tesoro volvió a ofrecer un mix acotado y sin instrumentos duales, siendo la tercera licitación consecutiva sin extender duration más allá de 2027 y la segunda sin hard dollar. La canasta incluyó una LECAP a dos meses, una LECER a cinco meses, dos BONTAM (5 y 11 meses) y cuatro dólar linked (2, 3, 7 y 10 meses), sumando instrumentos TAMAR.
El plazo promedio de emisión se redujo 12 días respecto a la licitación pasada, cerrando en 131 días.
Gran parte de lo adjudicado se concentró en la S13N6, explicando el 50% del total, mientras que en la X29E7 el Tesoro optó por dejar bastantes posturas afuera. Los dólar linked explicaron el 11,7% del total, muy por encima del 3,4% de la licitación anterior, destacándose el apetito por la D30O6 (la opción dólar linked más corta del menú) y también por la D31M7, donde se vio un premio más relevante.













