Bloomberg Línea — La inflación se ha venido acelerando en Colombia y el mercado proyecta que el indicador va a superar la barrera del 6% por cuenta de la profundización de los efectos del aumento del salario mínimo para 2026.
“La combinación de factores estructurales internos y choques externos retrasará el regreso de la inflación al rango meta (2%-4%) por lo menos durante los próximos dos años”, dice un análisis del equipo económico del Banco de Occidente.
Esto es efecto principalmente, dice la entidad financiera, del traslado de los costos laborales derivados del último aumento del salario mínimo (23%), que impacta de manera directa en el sector servicios y el transporte y proyecta una inflación en 6,2%, lo que marcaría un IPC en su punto más alto desde mediados de 2024.
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David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, explicó que controlar la inflación sin afectar el crecimiento es una tarea compleja, y que elevar las tasas es una medida necesaria para enfriar la demanda.
El Banco de la República ya ha elevado su tasa en 200 puntos básicos hasta 11,25% en 2026, y aunque el impacto en 2026 será reducido, “ya vemos una revisión a la baja en el crecimiento de 2027, pasando de proyecciones de 2,8 % a niveles inferiores al 2,4%”, especificó.
En abril la inflación fue 0.78%, por encima de la expectativa, lo que en términos anuales llevó la inflación de 5,56% a 5,68%.
Un análisis del Banco de Bogotá indica que del lado favorable están los servicios sin arrendamientos, que se contuvieron, con un aumento mensual de 0,71% y anual de 8.6%. Un rubro que venía impulsando la inflación en el primer trimestre y en abril no lo hizo.
“En bienes, el impacto rezagado de la revaluación de la tasa de cambio sigue beneficiando diferenciadamente a los productos importados”, señala el documento.
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En cuanto a comportamientos desfavorables, cita la indexación de arriendos, que volvió a acelerarse luego de tres meses alrededor de 90%, en abril fue 120%.
“Hay que tener cuidado con este número, pues hace dos años en abril el Dane (Departamento Nacional de Estadística) incorporó ajustes metodológicos puntuales que generaron un ruido similar que no se extendió”, dice el Banco de Bogotá.
Factor geopolítico y fenómeno de El Niño
El Banco de Occidente resume en tres los factores que están impulsando la inflación en Colombia: los servicios bajo presión, haciendo referencia a las categorías de comidas fuera del hogar, servicio doméstico y arriendos son los que más explican el alza.
Las dos primeras por el impacto del salario mínimo y la última por la indexación a la inflación del año anterior (5,1%).
El segundo, el factor geopolítico. El conflicto en Medio Oriente mantiene el precio del petróleo sobre los US$100 por barril, generando presiones adicionales en los costos de energía y combustibles a nivel global y local.
Y advierte posibles presiones adicionales en el precio de los alimentos durante el segundo semestre debido a un eventual Fenómeno de El Niño.
La inflación actual actúa como un impuesto que castiga especialmente a los hogares más vulnerables, refiere el Banco. “El encarecimiento del crédito, producto de las tasas altas, reduce el impulso de la actividad económica, obligando a los actores del mercado a ser más cautelosos con el gasto y la inversión”.
En ese sentido, señala que el sector público debe profundizar la desindexación de servicios respecto al salario mínimo y gestionar con prudencia los precios de regulados como el ACPM.
En cuanto a las empresas, ser estratégicas en la gestión de costos para evitar traslados excesivos a los precios finales que puedan marchitar la demanda.
Y los consumidores priorizar el gasto esencial, fortalecer la cultura del ahorro y ser cautelosos con el endeudamiento en un entorno de tasas elevadas.













