Bogotá — En medio de un déficit fiscal que aprieta la caja del Estado, la tendencia positiva que acumula el recaudo tributario en 2026 da un mayor margen de maniobra a las finanzas públicas.
Frente al objetivo puntual que se había trazado el Ministerio de Hacienda para agosto, el recaudo tributario observado estuvo COP$4,3 billones por encima de lo esperado, señala Investigaciones Bancolombia, un sobrecumplimiento que se explica en buena parte por los ingresos extraordinarios asociados a las emergencias económicas decretadas durante el año.
De acuerdo con proyecciones de la firma, el recaudo de impuestos del Gobierno Nacional Central llegó a COP$20,2 billones en agosto de 2026, un crecimiento de 8,0% frente al mismo mes del año pasado.
Con ese resultado, lo acumulado entre enero y agosto asciende a CO$217,6 billones, una cifra 10,2% superior a la registrada en igual periodo de 2025.
Ver más: ¿Dólar barato en Colombia tiene fecha de vencimiento? De esto dependerá que suba
Ese monto acumulado equivale ya al 68,5% de la meta de recaudo tributario fijada por el Gobierno para todo 2026, que es de COP$317,5 billones.
Impuestos que jalonan el recaudo
El crecimiento anual de agosto estuvo explicado principalmente por el IVA interno, que avanzó 14,9% anual, seguido por el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF), con 12,2%, y el impuesto al consumo, con 9,2%.
Si se mira la tendencia de más largo plazo, la variación anual del acumulado de doce meses, el impuesto de timbre, aunque parte de una base pequeña, sigue siendo el que más crece: 102,4% anual a agosto, luego de haber tocado picos superiores al 300% a comienzos de año.
El impuesto al consumo mantiene un ritmo robusto y sostenido, de 21,5% anual, el más alto entre los tributos de peso relevante en el recaudo total. El GMF continúa aportando de forma estable, con una variación de 11,7%, mientras que el IVA interno, el tributo con mayor participación en el recaudo total, muestra una aceleración gradual hasta 9,9% anual, su mejor lectura en varios meses.
El recaudo por gasolina y ACPM continúa desplomándose, con una caída anual de 61,2%, reflejo de los ajustes en la tributación de los combustibles. El impuesto al patrimonio retrocede 14,7% anual, el arancel se desacelera a 5,8% tras haber crecido por encima de 30% hace un año, y el IVA externo, ligado a las importaciones, prácticamente se estancó, con apenas 2,3% de crecimiento, muy lejos del 23,8% que registraba hace doce meses.
La renta, por su parte, crece a un ritmo moderado de 5,6% anual.
En conjunto, el crecimiento del recaudo total se ha venido desacelerando mes a mes desde niveles cercanos a 11% a comienzos de año hasta el 6,8% actual, lo que sugiere que buena parte del sobrecumplimiento frente a la meta oficial responde más a ingresos puntuales, como los ligados a las emergencias económicas, que a una aceleración generalizada y sostenida de la actividad económica gravada, dice Investigaciones Bancolombia.
El gasto también se acelera
El alivio fiscal no depende solo de cuánto entra, sino de cuánto sale. Ahí las señales son menos favorables. La entidad financiera citada estima que en agosto el Gobierno comprometió recursos del Presupuesto General de la Nación por COP$44,3 billones, un 5,6% más que un año atrás. En lo corrido de 2026, la ejecución acumulada llega a COP$383,5 billones, equivalente al 69% del PGN de este año.
Esa cifra ya supera el ritmo que debería llevar el Gobierno para cumplir el presupuesto total de COP$555,8 billones: a agosto debió haber comprometido cerca de COP$351,8 billones, por lo que el sobrecumplimiento en la ejecución asciende a unos COP$31,8 billones.
La conclusión de Bancolombia es que el mayor recaudo sí le está dando oxígeno al fisco y ha permitido que, hasta ahora, los ingresos vayan por encima de la meta. Pero ese alivio convive con una ejecución del gasto que también corre por encima de lo programado, lo que limita el margen real de mejora en el balance fiscal.













