Bloomberg Línea — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, adelantó que planea liberar a cerca del 50% de los presos acusados de colaborar con las pandillas y detenidos durante su administración. Lo hizo durante una conferencia de prensa brindada el martes en la sede de gobierno.
“Nosotros tenemos un plan, creo que beneficiaría más o menos a un 50 % de los presos que hay en El Salvador que han colaborado con las pandillas, con una liberación anticipada. O sea, es culpable, pero liberarlo condicionalmente”, sostuvo el mandatario salvadoreño.
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El Salvador de Bukele lleva más de cuatro años bajo un régimen de excepción que permite a las autoridades detener a cualquier ciudadano sin explicar los motivos de forma inmediata, extender detenciones por más de 72 horas sin presentación ante un juez e intervenir telecomunicaciones sin orden judicial.
Hasta agosto de 2022, además, se restringió el derecho a la libre asociación.
Bajo ese esquema, el Gobierno de Bukele encarceló a 91.628 presuntos pandilleros hasta marzo de 2026, concentrando sus esfuerzos en la Mara Salvatrucha (MS-13), y redujo las cifras de inseguridad.
El país, que tenía una tasa de 107,64 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015, la más alta de toda Latinoamérica, cerró con una de 1,3 por cada 100.000 habitantes en 2025, la más baja en la región.
En los diez primeros meses de 2026, la tasa bajó a 0,97, de acuerdo con cifras que Bukele publicó en X.
“Venimos de un país donde la violencia era el día a día y convivir entre las pandillas, que eran el verdadero gobierno de este país y la verdadera dictadura de este país, era el día a día”, agregó Bukele.
Pero la reducción de inseguridad contrasta con la violación de derechos humanos durante el régimen de excepción.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) documentó en 2024 casos de desaparición forzada de personas, uso de criterios discriminatorios de las autoridades para justificar los arrestos y testimonios de tortura al interior de las cárceles, bajo el régimen de excepción.
Human Rights Watch (HRW), por su parte, denunció que entre los detenidos sobresalen 3.000 niños y niñas, así como la ausencia del debido proceso. También ha expuesto que, tras las detenciones masivas, “hubo personas que murieron en cautiverio”.
“En entrevistas con policías de El Salvador, pudimos corroborar que se les impuso, sobre todo al inicio del régimen de excepción, una cuota de personas que debían ser detenidas y en donde nos reconocían que, dadas esas cuotas, se veían obligados a detener personas que en realidad no tenían ninguna vinculación con pandillas”, señaló recientemente Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW, en conversación con Bloomberg Línea.
¿Cómo planea Bukele liberar a los presos en El Salvador?
Bukele explicó que la intención no es absolver a las personas privadas de la libertad de los delitos que se les atribuyeron, sino brindarles una liberación anticipada. Aunque no detalló cómo será el proceso de elegibilidad, ejemplificó cómo podría ser.
Se están estudiando “los casos para ofrecer una liberación anticipada condicional a una gran cantidad de reos que sí son culpables, que sí merecen estar en la cárcel. Pero en las condiciones especiales en las que vivía nuestro país, tal vez se puede hacer una excepción con una gran cantidad de ellos”, según él.
La intención es que alrededor del 50% de los detenidos sean liberados bajo monitoreo de las autoridades, sin que dejen de ser considerados “culpables” de colaborar con las pandillas.
“No tendría el mismo nivel de colaboración quien ayudó a enterrar un cadáver en comparación con el muchacho que lo ponían en la orilla del pasaje y él avisaba cuando venía la Policía”, agregó Bukele, haciendo referencia a los términos bajo los que se elegiría a quién liberar y a quién no.













