Ciudad de México — Los “tres amigos” de Norteamérica vuelven a reunirse para la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, en esta ocasión sólo hay dos certezas: la incertidumbre marcará las negociaciones, pero el tratado, pase lo que pase, continuará.
La revisión del T-MEC comienza este miércoles con un pronóstico alentador, aunque marcado por las tensiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por el Gobierno de EE.UU. y la postura del presidente Donald Trump, quien durante su primer mandato calificó el acuerdo comercial como “fantástico” y que ahora, en su segundo período, preferiría que no existiera.
A partir de este 1 de julio, México buscará no sólo preservar el acuerdo sino evitar nuevas restricciones al libre comercio y extender su vigencia, en medio de negociaciones dominadas por los tiempos que marque el reloj de Trump.
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Diego Marroquín, miembro del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), dijo que el 1 de julio no es el fin del T-MEC, sino que comienza una especie de reloj de arena que estará en movimiento con un Trump que siempre busca negociar de la forma más favorecedora para sus intereses y con la mayor presión posible.
“El T-MEC sobrevivirá, pero será una versión distinta a la de ahora”, dijo Marroquín. “Vendrán mayores restricciones, una versión que quizá tenga un nivel implícito de aranceles para México y Canadá, un tratado que quizá tenga un piso mínimo de contenido estadounidense en algunas industrias clave para Estados Unidos. Eso es lo que en realidad nos estamos jugando”.
El acto protocolario y la vigencia

¿Quieres extender el tratado o no quieres extenderlo?, es la pregunta que se harán México, Estados Unidos y Canadá este miércoles a las 9:00 horas, tiempo Ciudad de México, en la reunión virtual que sostendrán para decidir el rumbo que tomará la revisión del acuerdo que ha generado una profunda integración regional.
Sin una foto de Trump con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el primer ministro canadiense, Mark Carney, como se esperaba por la celebración del Mundial 2026, el más grande la historia y que tiene como anfitrión a Norteamérica, los tres países prevén publicar un comunicado conjunto al término de la reunión remota para notificar su decisión.
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El secretario de Economía, Marcelo Ebrard; el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer y el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, sostendrán el encuentro para decidir sobre dos rutas: el T-MEC se extiende y amplía su vigencia hasta 2042 o continua vigente por 10 años con revisiones anuales.
Marroquín comentó que lo más probable es que los países acuerden grupos de trabajo que se convertirán en rondas de negociación para México y Estados Unidos, con la posibilidad de que se sume a esta nueva etapa Canadá.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 con vigencia de 16 años, es decir, hasta el 2036, pero la llamada “cláusula sunset” (artículo 34.7 del T-MEC) establece que, en el sexto aniversario del acuerdo (1 de julio de 2026), las partes se reunirán para realizar una “revisión conjunta” de su funcionamiento y decidir si se extiende 16 años, hasta 2042.
Dicha cláusula también establece que cada país confirmará por escrito si desea prorrogar la vigencia del tratado por otro periodo de 16 años. Si cada país confirma su deseo de prorrogarlo, la vigencia se renueva de manera automática.
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Hace un mes, México y Canadá enviaron cartas a sus socios comerciales de Norteamérica para solicitar formalmente la extensión por 16 años, pero Estados Unidos no lo hizo. El embajador Greer ha declarado ante la Cámara de Representantes y el comité de Finanzas del Senado estadounidense que no aprobará automáticamente la extensión del tratado.
Tras esas declaraciones, México comenzó a barajar la hipótesis de un T-MEC con vigencia de 10 años, hasta 2036, y con revisiones anuales.
“(Sería) hacer una revisión cada año con un alcance cada vez más limitado, no quiere decir que cada año vas a revisar todo el tratado, vas a revisar algunos temas, por ejemplo, nosotros ahorita traemos 13 temas, Estados Unidos tiene 14, Canadá en su momento planteará los suyos”, dijo Ebrard.
La cláusula de revisión del T-MEC contempla que, durante ese periodo de 10 años, las partes pueden decidir, en cualquier momento de ese ciclo, extender por 16 años el acuerdo.

México y Estados Unidos iniciaron rondas de negociación formales bilaterales como paso previo a este 1 de julio y la tercera ronda se realizará en Ciudad de México el 20 de julio de 2026.
“Lo importante es ver qué tipo de tratado tendremos al final de este proceso”, apuntó Marroquín. “Este proceso puede terminar este año, pero también puede extenderse hasta el próximo, incluso podría durar 10 años, entre más se extienda más doloroso es para los tres países porque más obstáculos hay para el comercio y más incertidumbre hay para invertir”.
Restricciones al comercio
La Casa Blanca busca endurecer las reglas de origen en productos industriales clave, sobre todo la industria automotriz, con el argumento de cerrar el paso a las manufacturas chinas y garantizar la seguridad económica de la región.
La parte estadounidense ha pujado porque el T-MEC se modifique para exigir mayor contenido de fabricación estadounidense en automóviles y camiones.
Ambos temas estuvieron en la primera ronda de negociación bilateral entre México y Estados Unidos, pero los países no han revelado los detalles de las propuestas y las contrapropuestas.
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Víctor Gómez Ayala, economista jefe de Finamex Casa de Bolsa, dijo que las reglas de origen y aranceles son aspectos que van a afectar los términos de intercambio, es decir, los precios relativos en las exportaciones e importaciones y, por lo tanto, tendrán efectos sobre el tipo de cambio.
Mientras Estados Unidos tiene la mira puesta en las reglas de origen, principalmente en el sector automotriz, México y su industria quieren que Estados Unidos reduzca los aranceles al acero y aluminio para que el país mejore su posición relativa en el mundo, si bien alrededor del 86% del comercio de México y Canadá con Estados Unidos no tiene aranceles.
Ebrard ha declarado que es difícil pensar que van a desparecer los aranceles, sobre todo cuando Greer sostiene que las tarifas forman parte de la política comercial de Trump.
México paga un arancel de 50% al acero y aluminio como parte de las tarifas bajo la sección 232 de la Ley Comercial de Estados Unidos, que está vigente para la mayoría de los países desde junio 2025 y tiene como fin proteger la seguridad nacional, según el presidente de EE.UU., Donald Trump.
En tanto, los automóviles están pagando un arancel de 25%, aunque Ebrard ha declarado que ya se ha conseguido un tratamiento preferencial para estos. El funcionario se refiere a una serie de descuentos en el cobro de aranceles a la industria automotriz bajo el T-MEC.
Gómez Ayala indicó que los flujos de nueva inversión en México podrían verse afectados por las reglas de contenido regional elevadas con aranceles permanentes bajo las secciones específicas que ha usado Estados Unidos.
Sheinbaum declinó mencionar en su conferencia matutina de este martes 30 de junio la estrategia que seguirá en caso de que la revisión se decante por revisiones anuales. “Todavía no queremos avanzar en eso, pero a los tres países nos conviene el tratado, a los tres países”, dijo.













