Ciudad de México — La empresa mexicana Petróleos Mexicanos y la brasileña Petróleo Brasileiro, conocidas como Pemex y Petrobras, iniciaron la primera fase de evaluación para explorar activos en aguas profundas y capa presalina del Golfo de México, como parte de una alianza estratégica alcanzada en junio de este año.
Ambas compañías trabajan en la integración y análisis de información geólogica y física, como datos técnicos y estudios, así como información de campos maduros y yacimientos presalinos en aguas mexicanas, informó Octavio Barrera, director de Exploración y Producción de la petrolera mexicana, durante una llamada con analistas por sus resultados financieros del segundo trimestre de 2026.
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El objetivo con Petrobras es reducir la incertidumbre y generar nuevas oportunidades en el portafolio de exploración de Pemex, agregó el representante.
“Petrobras aportará su experiencia en exploración de aguas profundas, el procesamiento sísmico, evaluación de prospectos y algunos esquemas y contratos en la parte más madura”, dijo el directivo.
Pemex, dijo Barrera, incorporará metodologías de “clase mundial” para fortalecer el conocimiento y experiencia de la calidad de sus modelos geológicos y reducir el riesgo exploratorio.
La compañía detalló en una presentación el intercambio de estudios sísmicos en ocho activos marinos: Anegada-Labay, Centauro, Centauro Sur, Holok-Alvarado, Magno Etapa 1 Q, Máximo, Máximo Ampliación y Yoka-Butub.
El documento también mostró en un mapa las áreas de yacimientos presalinos, además de datos sobre campos maduros, como Akal y el activo Pit-Kayab-Utsil.
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Presionada por una abultada deuda, Pemex lucha por mantener una producción petrolera de 1,6 millones de barriles diarios, la más baja en cuatro décadas, mientras Petrobras, uno de los campeones mundiales de extracción petrolera en aguas profundas y debajo de gruesas capas de sal, produce por sí sola 2,4 millones de barriles diarios, un incremento anual de 11% en 2025.
La presentación señaló que Petrobras y la Secretaría de Energía avanzan en el mecanismo de intercambio de información geológicageofísica necesaria para el proyecto, mientras que el gigante dirigido por Juan Carlos Carpio recopila información adicional, incluyendo datos de sísmica y pozos, de utilidad para los análisis de Petrobras
La alianza con Petrobras, explicó el directivo, es una oportunidad para Pemex de incrementar la recuperación de una mayor cantidad de hidrocarburos.
“Este intercambio es una oportunidad de acelerar las curvas de aprendizaje, reduciendo el riesgo técnico y financiero en dos fuentes prioritarias: la exploración en aguas profundas y ultraprofundas, así como la evaluación del Play presalino en el Golfo de México y la detección de oportunidades en campos maduros”, agregó.













