Bloomberg Línea — El Consejo de Gabinete de Panamá aprobó este sábado la declaratoria de estado de emergencia nacional para atender las afectaciones tras el terremoto de magnitud 7,5 registrado el viernes 9 de octubre con epicentro en el distrito de Tonosí.
Ver más: Mulino recorre zonas afectadas por el terremoto en Panamá y ordena medidas preventivas
La declaratoria, anunciada en conferencia de prensa por el ministro de Gobierno, Juan Carlos Orillac, contempla un monto de hasta US$100 millones para coordinar la asistencia a las comunidades afectadas y atender los daños en viviendas, centros educativos, instalaciones de salud y otras infraestructuras.
El Gobierno también conformó una comisión para organizar la ayuda humanitaria y coordinar la reparación y reconstrucción de las estructuras dañadas.
Orillac detalló que, por instrucciones del presidente José Raúl Mulino —quien se encontraba en Las Tablas, al sureste—, ministros y directores de instituciones públicas se mantienen desplegados en las zonas afectadas para recibir solicitudes de asistencia y coordinar la respuesta institucional.
“Lo quiero dejar muy claro: no vamos a parar el país”,
José Raúl Mulino, presidente de Panamá.
Al menos 27 personas resultaron heridas por el terremoto, con lesiones de leves a moderadas, y fueron trasladadas a centros médicos. Hasta el momento, no se han registrado víctimas mortales, informó Malitzie Rivera, subdirectora general del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
El reporte contabiliza además 21 instalaciones de salud afectadas, evaluadas por ingenieros, arquitectos y especialistas en estructuras, y más de 426 viviendas con daños de distinta gravedad, desde afectaciones leves hasta destrucción total. También hay daños en edificios públicos, comercios, iglesias e infraestructura vial, según Sinaproc.
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas concentran la mayor cantidad de viviendas afectadas, aunque se reportaron daños en Panamá, Chiriquí y Bocas del Toro, y en las comarcas Ngäbe-Buglé y Emberá.
En la isla de Cañas, el incremento del nivel del agua obligó a evacuar a unas 300 personas, que se encontraban bajo resguardo al momento de la conferencia de prensa, según Rivera. A esas comunidades se les hacía llegar asistencia humanitaria, medicamentos y otros suministros.
En materia de infraestructura escolar, el ministro de Educación, Ventura Vega, reportó 419 centros con afectaciones. La suspensión de clases a nivel nacional, dispuesta el viernes, se mantiene mientras se evalúan las instalaciones.
La reanudación, total o parcial, se definirá con miras al lunes, con un anuncio entre la noche de este sábado y las primeras horas del domingo.
Para la respuesta en terreno, el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, informó que se habilitaron ocho helicópteros y cuatro aeronaves para trasladar personal especializado y ayuda humanitaria.
El Sistema Único de Manejo de Emergencias (SUME) reforzó con 15 paramédicos y técnicos de urgencias los hospitales de Penonomé y Aguadulce, mientras unos 400 agentes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) se desplegaron en Penonomé.
El Ministerio de Obras Públicas mantiene equipos desplegados, sobre todo en la península de Azuero, y trabaja en habilitar los accesos hacia Torio, Quebro, Arenas y Tonosí. Nueve puentes presentan afectaciones, uno de ellos con daños de mayor consideración, según el informe oficial.
Operaciones aéreas tras el terremoto
En el Aeropuerto Internacional de Tocumen, uno de los más importantes de Latinoamérica, se mantienen medidas preventivas.
La autoridad aeroportuaria informó en un comunicado que los despegues y aterrizajes se suspenden temporalmente cuando se registra una réplica, a fin de inspeccionar las pistas, calles de rodaje, plataformas e instalaciones aeroportuarias.
Las operaciones se reanudan una vez verificadas las condiciones de seguridad, aunque las pausas pueden generar retrasos y cambios de horario.
La administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gloria De León, señaló que se coordina con aerolíneas y hoteles la atención de pasajeros varados.
Copa Airlines, por su parte, informó que todavía enfrenta dificultades operativas, con demoras prolongadas, cancelaciones y ajustes en algunos itinerarios, mientras trabaja para normalizar los vuelos hacia Panamá y las conexiones.
Ante las afectaciones, la compañía amplió su política de flexibilidad para los pasajeros con boletos emitidos hasta el 9 de octubre y viajes programados entre el 9 y el 14 de octubre de 2026, en cualquier ruta operada por la aerolínea.
La medida permite realizar cambios sin cargos por modificación ni diferencias tarifarias, con la posibilidad de reprogramar los viajes hasta el 31 de octubre.
Viviendas dañadas
En las zonas afectadas, los alcaldes de Mariato, Tonosí y Pedasí relataron al medio local La Prensa que varias comunidades estaban sin agua ni electricidad, las carreteras habían sufrido daños y numerosas familias habían pasado la noche en parques, escuelas y espacios abiertos por temor a las réplicas.
Ver más: Estos son los terremotos más fuertes registrados en la historia de América Latina
En Mariato, en Veraguas, su alcalde, Ángel Batista, estimó de manera preliminar unas 1.500 personas afectadas, con varios acueductos rurales colapsados y el edificio municipal prácticamente perdido.
En Tonosí, Aníbal Domínguez calculó unas 100 viviendas destruidas o severamente dañadas y advirtió que entre 4.000 y 5.000 de las cerca de 7.000 hectáreas sembradas de arroz podrían estar en riesgo. “Los municipios no tenemos ni la junta comunal para comprar una libra de arroz”, dijo.
En Pedasí, Miguel Batista reportó el colapso de un edificio de apartamentos en Playa Venao y el cierre del puente sobre el río Oriano, y pidió carpas y toldas para habilitar refugios temporales. Los tres funcionarios coincidieron en que las cifras son preliminares mientras se completa la evaluación de las comunidades más apartadas.
De cara a la reconstrucción, el ministro de Vivienda, Jaime Jované, explicó que se busca identificar qué viviendas pueden repararse y cuáles requieren reconstrucción o nuevas unidades habitacionales; las de daños menores deberán contar con una certificación coordinada con Sinaproc para determinar si son habitables.
En lo financiero, el ministro de Economía, Felipe Chapman, aseguró que Panamá cuenta con recursos para responder a la emergencia y agradeció el respaldo de organismos financieros internacionales, como el BID y el CAF.
Las instituciones deberán presentar sus solicitudes al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una vez documenten sus necesidades.
Las autoridades continuaban este sábado las evaluaciones para dimensionar el alcance de los daños, junto con la coordinación de apoyo psicológico para los afectados y atención específica para la población con discapacidad.
Precisamente, un nuevo sismo de magnitud 5,0 se registró este sábado a las 10:58 (hora local), informó el Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ).
Ante las réplicas registradas, el Metro de Panamá había suspendido el servicio comercial en las Líneas 1 y 2, mientras que las autoridades del Canal de Panamá informaron que la vía interoceánica mantiene sus operaciones tras el terremoto.













