Bloomberg — El Gobierno de Venezuela afirmó que el país se encuentra en “absoluta calma, paz y estabilidad” después de que Estados Unidos instara a sus ciudadanos a abandonar el territorio de inmediato mediante vuelos internacionales que se reanudaron recientemente.
La advertencia estadounidense, emitida tras la captura del presidente depuesto Nicolás Maduro y de su esposa, se basa en “narrativas inexistentes destinadas a fabricar una percepción de riesgo que no existe”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado difundido a última hora del sábado.
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Previamente, Estados Unidos había indicado que las condiciones de seguridad en Venezuela estaban “cambiando” y exhortó a sus ciudadanos a extremar las precauciones, citando informes según los cuales grupos civiles armados conocidos como colectivos habían instalado controles en rutas para buscar indicios de ciudadanía estadounidense o de apoyo a ese país.
Venezuela rechazó esas afirmaciones y sostuvo que los controles de seguridad en todo el país funcionan “con normalidad” y que el gobierno mantiene el control total de todas las armas. El viernes, una delegación de funcionarios estadounidenses encabezada por el encargado de negocios John MacNamara llegó a Caracas, mientras ambos países exploran la posibilidad de reanudar relaciones diplomáticas.
En las semanas previas a su captura, el gobierno de Maduro —que había liberado a todos los estadounidenses encarcelados mediante una serie de canjes de prisioneros— comenzó a detener a ciudadanos de Estados Unidos. Entre los arrestados se encuentra Johan Benlolo Jiménez, un ciudadano estadounidense de 41 años, nacido en Venezuela y peluquero radicado en Miami.
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A comienzos de esta semana, Venezuela empezó a liberar presos políticos en lo que describió como un gesto de paz, lo que llevó al presidente Donald Trump a suspender una segunda ola de ataques que estaba prevista. Hasta el momento, unas dos docenas de detenidos fueron liberados, entre ellos cinco ciudadanos españoles.
Al 29 de diciembre, Venezuela mantenía detenidos a 863 presos políticos, según Foro Penal, una organización de derechos humanos con sede en Caracas. Casi 90 eran extranjeros, mientras que 106 eran mujeres y 176 pertenecían a las fuerzas armadas.
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