Bloomberg Línea — Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Europa dominan el pulso de los mercados globales al inicio de la semana, con una marcada aversión al riesgo que golpea a las acciones y refuerza la demanda por activos refugio, en una jornada en la que Wall Street permanece cerrado por feriado.
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El detonante fue la retórica del presidente Donald Trump en torno a su intención de tomar control de Groenlandia y la amenaza de imponer aranceles a los países europeos que se opongan a ese plan, un episodio que reavivó los recuerdos de la volatilidad comercial que caracterizó los primeros meses de su segundo mandato.
En Europa, los principales índices bursátiles registraron caídas superiores al 1%, con el Stoxx 600 encaminándose a su peor jornada en cerca de dos meses. Los sectores más expuestos al comercio internacional encabezaron las pérdidas, en particular el lujo y la industria automotriz alemana.
Las acciones de BMW llegaron a retroceder 3,5%, reflejando la sensibilidad de las exportadoras a un eventual recrudecimiento del conflicto arancelario. Los futuros de las acciones estadounidenses también apuntaron a descensos, anticipando un tono débil para la reapertura de Wall Street el martes.

“La nerviosidad es palpable”, advirtió Alexandre Baradez, analista jefe de mercados en IG en París, al señalar que la acumulación de riesgos dificulta justificar nuevas alzas sostenidas en los mercados accionarios. El clima se tornó más tenso a medida que funcionarios europeos dejaron entrever que no cederán fácilmente y que evalúan represalias, entre ellas la imposición de aranceles a unos 93.000 millones de euros en productos estadounidenses.
George Saravelos, jefe global de investigación cambiaria de Deutsche Bank, señaló que Europa es el mayor acreedor externo de Estados Unidos, con cerca de US$8 billones en bonos y acciones, y que una eventual “instrumentalización del capital” tendría un impacto potencialmente más disruptivo que los propios aranceles.
El repliegue hacia la seguridad impulsó al oro a un nuevo máximo histórico, por encima de los US$4.660 la onza, mientras que la plata también alcanzó precios récord.
El avance de los metales preciosos se vio reforzado por la debilidad del dólar y por la creciente inquietud en torno a la autonomía de la Reserva Federal, en momentos en que los inversores siguen de cerca un inminente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos relacionado con antiguos aranceles y con la posibilidad de destituir a una gobernadora del banco central.
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Analistas de Citigroup incluso proyectaron que el oro podría alcanzar los US$5.000 en los próximos meses, en un contexto de compras persistentes por parte de bancos centrales y fondos cotizados.
En contraste con la debilidad europea, los mercados emergentes mostraron mayor resiliencia. El índice MSCI de acciones emergentes operó estable, apoyado en alzas superiores al 1% en Corea del Sur, donde Hyundai Motor se benefició de informes de análisis favorables.
Las bolsas de Taiwán y China continental también avanzaron, aunque Hong Kong retrocedió tras datos que confirmaron una pérdida de impulso en la economía china hacia el cierre del año pasado.
Charles Robertson, jefe de estrategia macro de FIM Partners, destacó que la rotación desde acciones de crecimiento hacia valores ligados a materias primas está favoreciendo el desempeño relativo de los mercados emergentes frente a Estados Unidos.

En las materias primas industriales, el cobre retomó su tendencia alcista y se acercó a los US$13.000 por tonelada, respaldado por la debilidad del dólar, las restricciones de oferta y una demanda estructural vinculada a la expansión de la inteligencia artificial y las energías renovables.
En el mercado energético, el petróleo operó a la baja, con el Brent por debajo de los US$64 el barril, en un entorno donde se moderaron las tensiones geopolíticas en Irán y persistieron las preocupaciones por un exceso de oferta global, pese a algunas señales de estrechez en el mercado físico de corto plazo.
Los activos digitales no escaparon al movimiento de aversión al riesgo. Bitcoin llegó a caer por debajo de los US$92.000, arrastrando al resto de las criptomonedas y borrando cerca de US$100.000 millones de capitalización del mercado, en un ajuste que analistas interpretaron más como un giro general hacia posiciones defensivas que como un problema específico del sector.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El endurecimiento del tono de Washington contra Europa reavivó el debate en los mercados sobre un eventual escenario de “Sell America”, aunque por ahora los inversionistas parecen cautelosos a la hora de dar ese paso.
De acuerdo con Chris Turner, estratega de ING, la amenaza de Trump forma parte del manual de “máxima presión” de Estados Unidos para forzar un acuerdo, más que de un cambio estructural en la relación transatlántica.
El estratega considera prematuro asumir un giro estructural contra los activos estadounidenses, ya que episodios similares en el pasado han terminado siendo más retórica que una ruptura real, una vez que la diplomacia entra en juego. El análisis también subraya que, incluso bajo un escenario de escalamiento severo, hay pocas señales de una desdolarización significativa.

En medio de ese contexto, y en un día de menor liquidez, las monedas de América Latina muestran un desempeño mixto. El peso colombiano (USDCOP), el real brasileño (USDBRL) y el sol peruano (USDPEN) ganan, mientras que el peso chileno (USDCLP), el argentino (USDARS) y el mexicano (USDMXN) ceden.
Más allá del tema europeo, la atención del mercado podría girar esta semana hacia la política monetaria, ante la posibilidad de que el presidente Trump anuncie a su candidato para reemplazar a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal.
Las noticias corporativas del día:
- La fintech británica Revolut solicitó una licencia bancaria completa en Perú, su quinto mercado en la región, con el objetivo de ofrecer servicios financieros localizados y competir en un sistema dominado por cuatro grandes bancos que concentran el 82% de los préstamos. Ya presente en México, Colombia, Argentina y Brasil, la firma apuesta por las remesas y productos multidivisa como ventajas competitivas en un país donde cerca de un millón de personas dependen del dinero enviado desde el extranjero.
- Micron Technology (MU) advirtió que la escasez global de chips de memoria se ha intensificado y se extenderá más allá de 2026, impulsada por la fuerte demanda de memoria de alto ancho de banda para infraestructura de inteligencia artificial. Según el ejecutivo Manish Bhatia, esta demanda está absorbiendo gran parte de la capacidad global, afectando la disponibilidad para productos como smartphones y PCs.

- Los multimillonarios brasileños Wesley y Joesley Batista evalúan ingresar al proyecto petrolero Petrolera Roraima en Venezuela, con reservas estimadas en 1.000 millones de barriles, aprovechando el nuevo escenario político tras la salida de Nicolás Maduro y el apoyo de Donald Trump a la reactivación energética del país. A través de su socio Jorge Silva Cardona, ya tienen participación indirecta en el emprendimiento, en el que la estatal PDVSA posee el 51% y A&B Investments el 49%. J&F, el holding de los Batista, confirmó su interés condicionado a estabilidad institucional y seguridad jurídica.
- El fondo de capital de riesgo de Andreessen Horowitz duplicó su inversión en infraestructura de inteligencia artificial, elevando su fondo dedicado a US$3.000 millones. La firma ha invertido en startups como Cursor, valorada en US$29.300 millones, y Thinking Machines Lab, con una valuación de US$10.000 millones antes de lanzar productos. A16z evita invertir en centros de datos, pero apuesta por software técnico como modelos fundacionales, herramientas de programación y ciberseguridad.












