Bloomberg Línea — El año pasado sorprendió a los inversionistas un rally en los mercados de América Latina, con alzas superiores al 50% medidas en dólares. A pesar de que algunos analistas pronosticaban que ese impulso enfrentaría desafíos en 2026, los primeros datos del año contradicen parcialmente esa visión: en las primeras cinco semanas, la tendencia alcista ha continuado.
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El índice MSCI América Latina, uno de los referentes de la región, subió un 15,2% en dólares y 11,1% en moneda local al cierre de enero, su mejor desempeño mensual desde 2006, según los datos recopilados por Bloomberg Intelligence. Ese mes, los mercados bursátiles de América Latina registraron un total de 57 máximos históricos en sus índices locales, consolidando un inicio de año excepcional.
Perú lideró la región con 16 nuevos récords, seguido por Colombia con 13 y tanto Chile como México tuvieron 10 cada uno, reflejando un rally amplio y sostenido en varias plazas. Brasil marcó 8 máximos históricos, destacando el hito del Ibovespa, que superó los 180.000 puntos apenas un mes después de haber cruzado por primera vez la barrera de los 160.000 en diciembre de 2025.
“El denominador común en Latam ha sido la combinación de flujos y rotación global: mayores entradas de capital extranjero, un dólar más débil y la búsqueda de diversificación fuera de Estados Unidos”, explica César Huiman, analista senior de Research de Renta4Perú, en diálogo con Bloomberg Línea. “A ello se suma una mejora en la visibilidad política en varios países y precios de commodities aún elevados, que continúan respaldando términos de intercambio y utilidades corporativas”.
Además, hay un renovado interés por los mercados emergentes, un giro que los principales bancos de inversión ya anticipaban desde el año pasado.
¿Cuáles son las bolsas más rentables de América Latina?
El desempeño bursátil de América Latina supera ampliamente al del S&P 500, con un alza del 31,10% frente al 1,74% del índice estadounidense. El Msci Nuam Perú, uno de los principales referentes de la Bolsa de Valores de Lima, registra un crecimiento del 31,10% al cierre del 9 de febrero. No muy lejos están bolsas como la brasileña, con un rendimiento de 22,33%, o la colombiana, que sube 19,07% en lo corrido del año.
“Las acciones latinoamericanas iniciaron 2026 con fuerza tras un 2025 récord, con una ola de ventas a finales de mes que no logró mermar su rendimiento superior al de sus pares globales. Las ganancias se han visto impulsadas por expansión de múltiplos y revisiones al alza de las ganancias, respaldadas por el aumento de los precios de los metales", consideró Jennie Li, analista de Bloomberg Intelligence.
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Para la analista, el desempeño de las materias primas ha sido el principal impulsor del repunte, con el crudo registrando ganancias y máximos en metales clave como el oro y el cobre. “La energía tuvo un rendimiento superior después de que los precios del crudo superaran los US$70 por barril en medio de mayores riesgos geopolíticos, mientras que los materiales también avanzaron cuando los precios de los metales alcanzaron niveles récord”, dijo Li.
Esos máximos han sido relevantes para el desempeño de la bolsa limeña. Huiman explica que cerca de 50% de la composicióm del índice está concentrado en minería, lo que amplificó el impacto positivo del rally de los metales.
“La principal diferencia frente a otras bolsas de la región, en particular Chile y Colombia, es que Perú combina una alta beta inicial a metales con una dinámica macro relativa más favorable. El impulso del primer trimestre estuvo respaldado por mayores flujos extranjeros y la extensión del bull run iniciado en 2025, pero el mercado ha puesto mayor peso en fundamentos"
César Huiman, analista senior de Research de Renta4Perú
El analista destaca que las compañías mineras explican aproximadamente 63% del avance del índice y resalta el desempeño de acciones como Southern Copper, Buenaventura, Minsur y Cerro Verde con incrementos de hasta más de 40%. No obstante, el bloque no minero aporta 37% del desempeño restante, lo que a juicio del analista confirma “que no se trata de un rally de una sola pata, aunque con liderazgo claro de commodities”.
Los analistas han seguido en Perú fundamentos con términos de intercambio en máximos de varios años, inflación alrededor de 2% y tasas reales aún positivas. “Esa lectura ha prevalecido sobre el ruido electoral y ha permitido que el rally se sostenga”, considera Huiman.
Las acciones brasileñas, por su parte, mantienen una perspectiva favorable en la asignación de activos. Los analistas de UBS destacan valuaciones aún descontadas, expectativas de recortes de tasas en 2026 y el regreso del interés de inversionistas extranjeros.
El banco suizo ve espacio para “nuevas alzas a medida que mejora la confianza” y hay mayor flexibilización monetaria. UBS espera que la Reserva Federal estadounidense continúe reduciendo tasas este año, “lo que históricamente es un contexto positivo para las acciones y los mercados emergentes”.
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Entre tanto, el Banco Central de Brasil comenzaría con esta flexibilización en 2026. “La bajada de los tipos de interés debería impulsar las valoraciones, especialmente en el caso de las empresas más apalancadas”, según el reporte de UBS. A esto se suma un entorno macroeconómico más favorable para la mayor economía del continente.
De metales y valuaciones
Pero más allá de los metales, Li, de Bloomberg Intelligence, destaca el papel que ha tenido la expansión en los múltiplos de valuación, en línea con lo observado a nivel regional. Para la analista, esta tendencia ha contribuido con “cerca de una cuarta parte de los retornos totales en Colombia y Perú durante el mes”.
El re-rating ocurre cuando los inversionistas están dispuestos a pagar más por cada acción, aun si las ganancias no han cambiado. Es decir, el mercado eleva el múltiplo precio/utilidad (P/E), lo que impulsa las valorizaciones sin necesidad de un crecimiento real en utilidades. Esto refleja mayor confianza o expectativas más optimistas sobre el futuro.

Además, los activos de Colombia, los terceros que más crecen en 2026, también se han visto beneficiados por la debilidad del dólar. Li destaca que los movimientos de las divisas han apoyado el desempeño en la mayoría de los mercados, ya que la debilidad ha proporcionado un viento de cola.
En Chile, Luis Ramos, head of equity strategy de LarrainVial Research, coincide en que “el principal factor detrás del alza de la bolsa chilena ha sido un sostenido re-rating de múltiplos que, a la fecha, explica cerca de la mitad del desempeño del índice”. Según dice, en un entorno favorable tanto en lo externo como en lo local, el mercado ha favorecido acciones que combinan crecimiento con calidad, lo que le ha permitdo al Ipsa subir 13,38% en lo corrido del año.
Ramos destaca que el mercado local cuenta con “el respaldo estructural de inversionistas institucionales locales, en particular los fondos de pensiones, que continúan actuando como compradores marginales netos”. Respecto al impacto de los metales, subraya que “la bolsa chilena históricamente se ha movido en estrecha correlación con el precio del cobre”.
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En el caso de la bolsa mexicana, con un alza de 16,45% en dólares en lo corrido del año, Citi vuelve a mencionar el impacto que han tenido las dinámicas externas, como la apreciación del peso frente al dólar, el renovado apetito por activos emergentes y la solidez de sectores clave como el minero-metalúrgico.
Según Andrés Cardona y Matheus Tostes, analistas de Citi, la caída del dólar y el alza de la bolsa mexicana, replica ciclos anteriores en los que una depreciación significativa del dólar frente al peso coincidió con niveles relevantes en el índice.
Además del efecto del cambio, la composición sectorial ha sido decisiva. El sector minero explicó “el 49% de la rentabilidad total del S&P BMV/IPC en 2025, y en lo que va del año, el 66%”, destacan los analistas, atribuyendo gran parte del repunte a las subidas en los precios de los metales y al mayor peso en el mercado de empresas como Grupo México y Peñoles.

La bolsa argentina es la única que muestra pérdidas, mientras intenta recuperar el fuerte rally que vivió en 2024 tras el triunfo de Javier Milei. Durante diciembre y gran parte de enero, el repunte que se observó habría estado impulsado por los factores externos.
Sin embargo, también influyeron elementos internos, particularmente la estrategia del Banco Central orientada a la acumulación de reservas, y la reaparición de Argentina en los mercados internacionales de deuda que también ha contribuido al optimismo.
¿El rally va a continuar?
El impulso de los mercados latinoamericanos en 2026 no ha parado de sorprender, pero las señales hacia adelante sugieren que el tramo adicional dependerá de factores distintos a los que predominaron en 2025.
Huimán cree que hay espacio para seguir subiendo, “pero con un cambio claro en los drivers”. Según explica, “tras un período dominado por re-rating, el upside adicional dependerá más del crecimiento del EPS en 2026 y de que no se deteriore la narrativa macro ni política”.
“Perú y Chile lucen mejor posicionados, aunque en el caso peruano el mayor potencial parece venir de compañías no mineras, donde el crecimiento de utilidades y las valuaciones relativas siguen ofreciendo una combinación más atractiva”.
César Huiman, analista senior de Research de Renta4Perú
Aun así, advierte que “el principal riesgo no es el nivel actual, sino un shock externo que frene flujos o altere abruptamente las expectativas políticas”, en medio de ciclos electorales con perspectivas de un cambio promercado.
Desde Bloomberg Intelligence, Li ofrece una visión complementaria desde la mirada de las valuaciones y destaca que “a pesar del fuerte repunte, las acciones latinoamericanas siguen cotizando con descuento respecto a los mercados globales”.
“El índice MSCI América Latina cerró enero con un PER adelantado de 11,8x, lo que implica un descuento del 9,4% respecto al índice de referencia de mercados emergentes y del 37,5% respecto a la renta variable global. (...) En comparación con los mercados globales, la región aún cotiza con un descuento superior al promedio respecto a la media a largo plazo del -33%”
Jennie Li, analista de Bloomberg Intelligence
Por su parte, Ramos sostiene una visión constructiva basada en fundamentos macro y flujos. “Tenemos alta convicción en que el rally de los mercados emergentes continuará en 2026, sustentado en la convergencia de dos vientos favorables”.
En su análisis, identifica como primer factor “condiciones financieras más benignas asociadas a la continuidad de un dólar global débil”, y como segundo, “la resiliencia y el espacio para una reaceleración del ciclo económico, apoyados en perspectivas favorables” en metales como el cobre.
Ramos añade que “en los últimos 37 años, cada vez que estos dos factores han convergido en la misma dirección, los mercados emergentes han superado a los desarrollados”. América Latina, subraya, “ocupa una posición privilegiada en este contexto”, tanto por los factores externos como por los “catalizadores político institucionales domésticos que podrían reactivar la inversión privada”.













