El mercado accionario colombiano registró en mayo un incremento notable en los volúmenes negociados, con el sector real como protagonista de las compras netas.
El banco mantiene su apuesta por un cambio político en Colombia tras la primera vuelta presidencial, aunque advierte que el peso colombiano sigue expuesto a la incertidumbre electoral.
El resultado electoral impulsó una fuerte recuperación de los activos colombianos, mientras el mercado aumenta las probabilidades de un giro hacia políticas más favorables para la inversión privada.
La elección presidencial aún no tiene resultado, pero los mercados ya ajustaron posiciones. Los analistas coinciden en que parte del riesgo político está descontado en los precios.
El dólar, los TES, y Ecopetrol serán el termómetro que permitirá saber si tras las elecciones del domingo hay optimismo o pesimismo con respecto al futuro económico de Colombia.
El panorama político se convirtió en el principal factor de preocupación y decisión para los inversionistas institucionales, en medio de un entorno marcado por dudas fiscales, volatilidad y expectativas electorales.
Estimaciones apuntan a que el próximo rebalanceo del índice MSCI Colcap generaría flujos de compra concentrados en Davivienda y Grupo Cibest, mientras que Cementos Argos lideraría las salidas proyectadas del ETF iShares MSCI Colcap.
El banco estadounidense proyecta que las necesidades de financiamiento del Tesoro colombiano alcanzarán niveles récord de US$54.000 millones este año, mientras una brecha de US$6.000 millones amenaza el cierre del programa fiscal.
El peso colombiano y la bolsa recuperaron terreno tras el shock inicial de 2022, pero estrategas atribuyen el rally más a factores globales, eventos corporativos y resiliencia empresarial que a la política económica del Gobierno Petro.
El banco mantuvo su recomendación negativa sobre las acciones colombianas ante la incertidumbre electoral, el deterioro fiscal y unas valorizaciones que ya reflejan parte de las expectativas de cambio político.
Algunos consideran que antes de la primera vuelta puede existir espacio para movimientos especulativos, otros creen que esperar mayor claridad política y regulatoria reduciría el riesgo.
Mantuvo su recomendación negativa sobre la renta variable del país por la incertidumbre política, el endurecimiento financiero y la falta de una ruta “amigable con el mercado”.
Los mercados enfrentarán una jornada atípica este 1 de mayo, con movimientos dispares entre Estados Unidos y América Latina en una semana marcada por tensiones globales.
En marzo, el volumen negociado de los emisores del Colcap alcanzó los COP$5,8 billones, lo que refleja una variación de 27,9% frente al mismo mes de 2025.
El mercado accionario colombiano acumula cerca de 18 meses de valorizaciones sostenidas, impulsadas en parte por el repunte petrolero. Sin embargo, la incertidumbre electoral introduce nuevos escenarios de riesgo para los principales emisores.
Desde que estalló la guerra en Irán en junio de 2025 el precio de la petrolera aumentó un 27% en Colombia. Hoy cae por encima del 4% tras un avance significativo en la estabilidad de la región.
La rotación hacia mercados emergentes entra en una fase más selectiva, con foco en utilidades, que abre espacio para nuevas entradas para América Latina.
La política energética del Gobierno Petro ha sido uno de los puntos débiles de su administración. El mercado espera conocer su sucesor para tener idea de qué viene en materia de exploración petrolera en el país.