¿Cuánto oro debería tener en mi portafolio? VanEck lo calcula y ve opciones en acciones mineras

El oro supera los US$4.900 por onza y consolida su papel estratégico en los portafolios institucionales. VanEck advierte que no se trata de un rally coyuntural, sino de un cambio estructural en la asignación global de activos.

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Gold Refining at the Valcambi SA facility in the Swiss town of Balerna
22 de enero, 2026 | 05:00 AM

Bloomberg Línea — El oro comenzó 2026 con una señal clara: su precio superó los US$4.900 por onza y los flujos de compra institucional no muestran signos de desaceleración. En este escenario, VanEck plantea que los inversionistas no deberían interpretar este movimiento como un episodio pasajero, sino como parte de una reconfiguración estructural en la asignación de activos globales.

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Durante una presentación el miércoles, el equipo de VanEck defendió que el oro cumple un rol que trasciende la cobertura ante eventos extremos. La firma, una gestora global de inversiones especializada en activos reales y estrategias temáticas con más de US$40.000 millones en activos vinculados al metal, considera que los fundamentos actuales permiten pensar en una fase sostenida de demanda institucional, tanto por parte de bancos centrales como de inversionistas privados. El contexto fiscal y monetario de las principales economías refuerza esa tesis.

Además del oro físico, VanEck sostiene que los inversionistas deberían prestar atención al comportamiento de las acciones mineras, que en 2025 superaron ampliamente el rendimiento del metal. En su análisis, el sector productor muestra márgenes operativos sin precedentes, bajo endeudamiento y disciplina de capital.

Asignar 5% a oro: una decisión estratégica, no táctica

VanEck sugiere que los inversionistas deberían incorporar oro como una asignación estratégica permanente, no como una jugada especulativa de corto plazo. “Creemos que necesita ser una parte central de su portafolio, no creemos en tratar de cronometrar el mercado”, afirmó Emma Casanova, gestora de estrategias activas en oro.

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Gold Refining at the Valcambi SA facility in the Swiss town of Balerna

La firma coincide con otros gestores institucionales en que el 5% es un punto de partida razonable: “El 5% parece ser el punto óptimo. Qué parte de eso proviene del oro físico y qué parte de las acciones mineras, depende del inversionista”, explicó Casanova.

Incluso actores conservadores están adoptando esta postura. “Esta es la primera vez en un ciclo en que vemos a bancos comerciales añadir oro a su asignación de activos”, comentó Joe Foster, estratega senior de oro.

La decisión se sustenta también en la evolución del precio. Al iniciar 2026, el oro alcanzó los US$4.900 por onza, y los analistas de la firma no descartan nuevos máximos. “US$5.000 parece totalmente alcanzable este año”, advirtió Casanova.

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A pesar de los precios elevados actuales, VanEck advierte que no es tarde para ingresar. “Si no tiene una asignación en oro, debería comenzar a construirla”, planteó Casanova. La perspectiva de una corrección no cambia la tesis de largo plazo de la gestora. “Es esperable una corrección, pero creemos que la tendencia de largo plazo es alcista”, añadió Foster.

Acciones mineras: resiliencia operativa

La firma proyecta que las acciones de mineras de oro podrían ofrecer rendimientos superiores al metal en sí, especialmente si los precios se mantienen en niveles altos o incluso moderadamente inferiores. “Un entorno de precios sostenidos podría generar una revalorización, porque el mercado comenzaría a asumir que estos precios llegaron para quedarse”, explicó Casanova.

La razón no es solo el precio del oro, sino la solidez operativa del sector. “La industria está disfrutando de sus márgenes más amplios en términos absolutos. Los márgenes promedio, también están en máximos históricos”, puntualizó Adam Graff, analista senior del equipo.

Gold Refining at the Valcambi SA facility in the Swiss town of Balerna

Las cifras lo respaldan: el costo total sostenido promedio (AISC, por sus siglas en inglés) se situó en torno a US$1.600–US$1.650 por onza en 2025, lo que deja un margen considerable respecto a los precios actuales.

Incluso en caso de correcciones, la industria mantiene capacidad de generar caja. “Durante una caída, vemos oportunidades para que estas acciones se mantengan resilientes porque sus márgenes aún estarán ahí, y sus flujos de caja seguirán protegidos”, aseguró Casanova.

Graff anticipa un aumento moderado de costos operativos para 2026, impulsado por mayores regalías, impuestos y presión salarial. “Estamos esperando una inflación de costos interanual de aproximadamente 10%”, detalló.

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Sin embargo, considera que los márgenes seguirán siendo sólidos. “La industria está bien posicionada para absorber esta inflación moderada de costos, y los flujos de caja récord continuarán”, añadió.

Para el equipo de VanEck, los inversionistas deberían considerar tanto a los grandes productores como a los desarrolladores junior. “Las acciones de desarrolladores juniors, que seguimos internamente, subieron 250% el año pasado”, destacó Foster.

¿Qué está impulsado el precio del oro?

El equipo de análisis de VanEck atribuye la subida del oro a una combinación de factores estructurales más que a una crisis específica. “No está impulsado por una crisis. No hay una crisis petrolera, ni un colapso del mercado, ni una pandemia. Sin embargo, el oro sigue subiendo”, sostuvo Foster.

Gold Refining at the Valcambi SA facility in the Swiss town of Balerna

La demanda de bancos centrales lidera esta fase del ciclo y Foster subrayó que “la mayor fuerza subyacente de este mercado son los bancos centrales. Ellos realmente iniciaron este movimiento”.

Las compras oficiales se explican en parte por una estrategia de desdolarización. “Muchos países han perdido confianza en el dólar estadounidense”, indicó Foster. Según los datos presentados, los bancos centrales adquirieron entre 700 y 800 toneladas de oro hasta el tercer trimestre de 2025, con países como Polonia ampliando sus techos de compra en 150 toneladas adicionales.

Una segunda razón que impulsa las compras oficiales es la expectativa de un nuevo sistema comercial impulsado por China. “Están comenzando un sistema de comercio basado en oro, informalmente llamado el Corredor Dorado”, explicó Foster. Este mecanismo involucraría inicialmente a diez países y utilizaría oro para el 40% de sus liquidaciones.

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La inversión privada también se ha sumado con fuerza y Foster remarcó que “la demanda de inversión, especialmente de inversionistas occidentales, se ha convertido en un gran impulsor”.

A esto se suma el ingreso de nuevas generaciones al mercado. “Tether está comprando tanto oro como los principales bancos centrales”, añadió el estratega.

En el frente de riesgos, los analistas advierten que el escenario base sigue siendo favorable para el metal. “Es difícil imaginar un escenario macroeconómico que destruya este mercado del oro”, concluyó Foster.

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