Dólar, petróleo y el cierre de Ormuz: los 6 riesgos para los mercados por la guerra en Irán

Matthew Ryan, de Ebury, y Oxford Economics destacan que la duración del conflicto, la propagación regional y la seguridad del suministro energético marcarán la respuesta de los inversores.

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02 de marzo, 2026 | 09:12 AM

En las últimas horas, Estados Unidos e Israel realizaron ataques sobre Irán que derivaron en la muerte del líder supremo, Ayatollah Ali Khamenei, y en el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, ruta clave para cerca de un quinto del transporte mundial de petróleo.

Asimismo, la posterior represalia de Teherán contra activos estadounidenses en Medio Oriente elevó el temor a una escalada mayor del conflicto, impulsando la demanda por activos refugio.

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En ese contexto, Matthew Ryan, director estrategia de mercado Ebury, publicó un informe mencionando los seis factores que hay que seguir de cerca en relación al impacto que puede tener este conflicto en los mercados.

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Los factores a seguir de cerca

En ese informe, Ryan advirtió que el escenario actual “no tiene precedentes” y que resulta complejo realizar proyecciones con un grado razonable de certeza. No obstante, identificó seis variables que, a su juicio, serán determinantes para evaluar el impacto en los mercados.

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En primer lugar, sostuvo que la duración del conflicto será más relevante que el shock inicial. Según indicó, si las operaciones militares se mantienen acotadas en el tiempo, la perturbación sobre el mercado del petróleo y las divisas podría ser limitada. En cambio, si se consolida la percepción de un enfrentamiento prolongado, los movimientos iniciales tenderían a amplificarse.

Ryan recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las operaciones en Irán están adelantadas respecto de lo previsto, aunque por el momento no hay señales de negociaciones ni de un alto el fuego.

El segundo punto se refiere al riesgo de una propagación más amplia en Medio Oriente. El ejecutivo consideró que una extensión del conflicto en la región del Golfo representaría la principal amenaza para los mercados globales. Mencionó que Irán ya atacó bases estadounidenses en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin, lo que, en su análisis, incrementa la aversión al riesgo.

De persistir o intensificarse estos episodios en los próximos días, anticipó que el dólar podría registrar ganancias sólidas como activo refugio. En contraste, señaló que ni Rusia ni China parecen dispuestas o en condiciones de brindar un respaldo decisivo a Teherán, un factor que calificó como relativamente tranquilizador para los inversores.

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En tercer lugar, Ryan planteó la incógnita sobre un eventual cambio de régimen en Irán. Si bien varios líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica fueron asesinados, afirmó que aún no está claro si ello abrirá la puerta a una transformación política de fondo o si otros dirigentes simplemente ocuparán el vacío de poder. Cualquier señal concreta de un giro estructural en la conducción del país, añadió, podría mejorar el apetito por el riesgo en los mercados financieros.

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El cuarto eje de análisis es el futuro del Estrecho de Ormuz. Ryan describió un cierre total de esa vía marítima como la “opción nuclear” para Irán. De concretarse, estimó que los futuros del petróleo podrían escalar rápidamente hacia la zona de los US$100 por barril. También consideró relevante observar la reacción de la Casa Blanca ante ese escenario, dado que un encarecimiento abrupto de la energía impactaría en el costo de vida en Estados Unidos en un año electoral.

El quinto factor señalado es el efecto de un eventual aumento sostenido del crudo sobre los precios de la energía, la inflación y la política monetaria. Según explicó, un alza brusca y persistente del petróleo tendría implicancias amplias para la economía global, al alimentar expectativas inflacionarias y eventualmente forzar a los bancos centrales a adoptar o prolongar posturas más restrictivas.

Por último, el estratega evaluó que, por ahora, el impacto directo sobre el crecimiento económico global sería contenido. Argumentó que la contribución de Irán al suministro mundial de petróleo es limitada y que la economía internacional muestra hoy menor vulnerabilidad a las variaciones del crudo que en décadas anteriores. Sin embargo, reiteró que un cierre total del Estrecho de Ormuz modificaría de manera sustancial ese diagnóstico.

La mirada de Oxford Economics

la firma Oxford Economics —a través de su unidad Alpine Macro— advirtió que el primer efecto directo de la escalada militar en el Golfo Pérsico ya se estaría reflejando en saltos en los precios del petróleo y el gas.

Dan Alamariu, estratega jefe de geopolítica de Alpine Macro y autor del informe, sostuvo que los activos considerados refugio, como el oro, los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los bonos soberanos de Japón, podrían beneficiarse en este contexto. También señaló que las acciones del sector aeroespacial y de defensa tenderían a registrar avances ante el aumento de las tensiones.

Según el reporte, las compañías energéticas ubicadas fuera de la región del Golfo podrían mostrar un desempeño superior, ya que replican la dinámica de los precios del crudo y el gas y, en caso de un cierre del suministro desde la zona, se convertirían en una de las pocas fuentes alternativas disponibles. La firma indicó que venía recomendando ese tipo de activos como cobertura frente a este riesgo específico.

En cuanto a la duración del conflicto, Alamariu estimó que podría extenderse entre una y tres semanas. Recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló el 1 de marzo de una campaña de cuatro semanas. Aunque Irán negó por ahora interés en negociar, el estratega consideró que podría buscar un canal de diálogo a medida que aumente la presión.

Del lado estadounidense, añadió, existiría disposición a alcanzar un entendimiento, dado el costo político interno de la confrontación y la proximidad de las elecciones de mitad de mandato.

Bajo ese escenario base de duración acotada y trayectoria contenida, Alpine Macro planteó que varios mercados podrían ofrecer oportunidades de compra en momentos de correcciones pronunciadas. En particular, mencionó acciones de Japón, Corea del Sur, China y los países del Consejo de Cooperación del Golfo, que —según el informe— tenderían a recuperar terreno una vez finalizado el enfrentamiento.

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