Bloomberg Línea — Las Siete Magníficas ya no avanzan al unísono. El mercado ha comenzado a expresar inquietud por la magnitud del gasto en inteligencia artificial, incluso en compañías que han presentado resultados sólidos en ingresos y utilidades.
Ver más: Goldman Sachs ve año récord para las salidas a bolsa en 2026, pero advierte por riesgos
La presión no surge de un deterioro operativo inmediato, sino de la dimensión del capital comprometido y de la incertidumbre sobre el retorno en un entorno de rotación hacia sectores vinculados a activos físicos y valor relativo.
Microsoft reportó ventas por US$81.300 millones con crecimiento de 17% interanual y Amazon superó expectativas en varias líneas de negocio. Sin embargo, son las acciones que más caen entre las megacapitalizaciones, mientras el mercado ha puesto el foco en el gasto de capital vinculado a inteligencia artificial y en la presión sobre márgenes. La magnitud de la inversión ha modificado la narrativa que durante los últimos años respaldó las valoraciones del sector.
Goldman Sachs (GS) advierte que el ciclo de expansión tecnológica enfrenta un punto de inflexión. Según un informe publicado esta semana, “el aumento del CapEx por parte de los hyperscalers ha llevado a los inversores a cuestionar su capacidad para generar colectivamente rendimientos adecuados sobre la inversión, lo que ha afectado el ritmo de desempeño más recientemente”.
La afirmación sintetiza la inquietud actual: el mercado exige evidencia de retorno en un entorno de gasto récord. Desde sus máximos más recientes, Microsoft (MSFT) acumula una caída de 25,8% mientras que Amazon (AMZN) retrocede 21,42%. Ambas han ingresado en territorio bajista. La próxima en acercarse a esa zona es Meta (META), que acumula una caída de 17,75%. Le siguen Tesla (TSLA) con un retroceso de 14,06%; Alphabet (GOOGL), con 10,09%; Nvidia (NVDA), con 9,71% y Apple (AAPL), con 8,55%.
La presión del CapEx redefine el liderazgo tecnológico
Cuatro compañías, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, proyectan en conjunto de US$650.000 millones en gasto de capital para 2026. La cifra implica un incremento de 60% respecto del año anterior y marca un récord histórico para corporaciones individuales en la última década. Amazon anunció US$200.000 millones; Alphabet, US$185.000 millones; Meta, hasta US$135.000 millones y Microsoft, cerca de US$105.000 millones.
El mercado ha reaccionado con cautela ante estas cifras. Tras sus resultados, Microsoft cayó 9,99% en una sesión pese a reportar ingresos y beneficio por acción en línea con el consenso. La atención se concentró en la capacidad de monetizar la inversión en infraestructura de IA en el corto plazo y en las limitaciones operativas que enfrenta Azure.
→ Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
JPMorgan (JPM) advirtió que “no vemos una solución inmediata a las restricciones de capacidad, lo que significa que no hay espacio libre físico disponible en el tercer trimestre fiscal para agregar más capacidad de CPU o GPU”.
Amazon enfrentó una reacción similar. Luego de comunicar su plan de inversión, la acción retrocedió 5,5%. Doug Anmuth y Bryan M. Smilek de JPMorgan afirmaron que “US$200.000 millones en capex tiene un cierto efecto de shock”. Desde Citi (C), Ronald Josey indicó que proyectan “un flujo de caja libre negativo de US$1.400 millones en 2026, ya que la compañía prioriza el liderazgo en IA sobre la generación de efectivo en el corto plazo”.
Goldman Sachs subraya un cambio estructural en el mercado. Según sus analistas, “el cambio en las tasas de inflación y en el crecimiento prospectivo ha hecho que algunos inversores, persistentes en la desinflación y en tasas más altas, se vuelvan hacia oportunidades en áreas del mercado que durante mucho tiempo se han visto relegadas frente a las grandes tecnológicas”. Este giro coincide con la pérdida de impulso relativo de los hyperscalers en 2025.

La consecuencia es una reevaluación de múltiplos. Las valoraciones del sector tecnológico siguen en niveles altos en términos históricos. El informe de Goldman indica que “las valoraciones de renta variable en todas las regiones se encuentran ahora en máximos históricos”. En ese contexto, el mercado exige disciplina en la asignación de capital.
Resultados sólidos frente a dudas estructurales
La divergencia dentro del grupo refleja dinámicas distintas. Meta presentó ingresos por US$59.900 millones con crecimiento de 24% interanual y margen operativo de 41,3%. La acción subió 10,40% tras el reporte. JPMorgan sostuvo que “los sólidos ingresos del primer trimestre indican que Meta vuelve a ganarse el derecho de invertir”. Citi añadió que “emergemos del cuarto trimestre con mayor confianza en que sus mejoras de modelo pueden sostener la fortaleza en el corto plazo”.
Microsoft, por su parte, mostró avances en adopción de Copilot, con 15 millones de usuarios pagos y 4,7 millones de suscriptores en GitHub Copilot. Ameriprise afirmó que “estos crecientes niveles de adopción y la introducción de Agent 365 ayudan a validar la tesis fundamental de que Copilot puede ser un generador de ingresos de varios miles de millones de dólares”. Sin embargo, el margen bruto de la nube cayó a 67%, tres puntos porcentuales menos interanual.

El contraste entre crecimiento operativo y presión financiera explica la volatilidad. Las compañías priorizan infraestructura de IA, lo que eleva depreciaciones y consumo de caja y lo que ha golpeado a las acciones en lo corrido del año.
Bloomberg Intelligence advirtió que “el plan de Meta de aumentar significativamente el gasto en infraestructura de IA, con gastos de capital que potencialmente se duplicarán interanualmente hasta un rango de US$115.000 a US$135.000 millones, resalta un programa de asignación de capital más agresivo que podría resultar en una posición de deuda neta positiva”.
Ver más: Los sobrevivientes del apocalipsis del software: las apuestas que se abren tras la corrección
El ajuste bursátil también refleja una rotación sectorial. Goldman Sachs observa que “los patrones desde principios de 2025 han sido marcadamente diferentes”, con mejor desempeño de oro, mercados emergentes y sectores value frente a tecnología. Este cambio sugiere que la concentración en pocas acciones pierde fuerza.
La entrada de Microsoft y Amazon en mercado bajista tiene implicancias más amplias. Ambas concentraron una parte sustancial del rendimiento del S&P 500 desde 2023. Su corrección introduce dudas sobre la sostenibilidad del liderazgo tecnológico en un entorno de tasas reales positivas y mayor escrutinio sobre retorno de capital.













